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10 Cosas que necesitas hablar con tu pareja antes de preparar la mudanza e irse a vivir juntos

Hay muchas razones por la que mudarte con tu pareja puede parecer una gran idea: es barato, conveniente y, sobre todo, es la oportunidad que habían esperado para pasar más tiempo juntos. Hasta aquí todo tiene sentido, ¿no? Sin embargo, la decisión de vivir juntos es un gran paso y no debe tomarse a la ligera.

Genial.guru quiso investigar más sobre esas cosas que las parejas deben saber antes de iniciar un acuerdo para vivir juntos. Formar equipo con alguien necesita de una buena dosis de amor, sí, pero también de una serie de acuerdos para que la convivencia en el espacio en donde se fundará y compartirá un hogar sea la mejor.

1. La idea de compromiso

Vivir con una pareja romántica sin planes formales puede ser problemático e introducir sentimientos de incertidumbre.

Por ello, debe quedar muy claro lo que significa la mudanza a futuro para ambas partes, es decir, si es cuestión de logística y de ahorrar dinero o si es una prueba de la relación para ver si están listos para un compromiso a largo plazo (cof, cof: matrimonio). Sé honesto contigo mismo y luego con tu pareja, pregúntate cómo te sientes, por qué te quieres mudar y qué es lo que necesitas o esperas de la relación.

2. Objetos y bienes

¿En dónde viviremos: tu casa o mi casa?, ¿una casa nueva? ¿Rentar o comprar? ¿Y los muebles?, ¿el refrigerador?, ¿la cocina? Considerar todos estos objetos, utensilios y bienes antes de formar un nuevo hogar es indispensable para evitar encontrarse con dificultades a la hora de empezar su nueva etapa juntos.

3. Finanzas

Ambos deben tener la confianza de decirse cuánto gana cada uno y cuánto pueden disponer para los gastos en conjunto, claro, sin olvidar sus necesidades y metas individuales.

Si ganan lo mismo, pueden dividirse el pago de las facturas 50/50. O bien, pueden optar por dividir los gastos de acuerdo con el porcentaje de ingresos de cada uno. Se recomienda tener este acuerdo o plan financiero antes de que lleguen las primeras facturas para que los dos estén cómodos con su presupuesto y ahorros mensuales.

Hablar de dinero no es fácil, pero los ayudará a plantear proyectos a futuro considerando sus posibilidades económicas y herramientas administrativas.

4. Objetivos personales y en la relación

Lo ideal es que los dos puedan ir de la mano y tengan un proyecto de vida compartido. Platiquen sobre sus objetivos a corto, mediano y largo plazo en lo personal, profesional o familiar y en pareja. Con esto podrán construir mejor un plan que los involucre a ambos.

Tener metas proporciona un enfoque y aumenta el compromiso, por lo que es más probable que logren lo que se propongan sin dejar que los obstáculos les impidan avanzar.

5. Hijos y/o mascotas

Siguiendo con el tema del compromiso, es importante abordar el interés por tener hijos o mascotas. Pueden preguntarse, en el caso de niños: ¿cuántos desean tener?, ¿en qué momento?, ¿cuántos son capaces de mantener?, ¿qué tipo de crianza tendrán?, ¿qué facilidades necesitan por si la familia se expande (casa, auto, colegiaturas, etc.)? ¿Y cómo se imaginan que serán sus papeles como padres?

Cuando se trata de mascotas: ¿qué especie les gustaría tener?, ¿cuántas?, ¿tienen tiempo, dinero y paciencia para ellas?, ¿hay suficiente espacio para tener una?

6. Rutinas y hábitos

¿Trabaja por las noches y tú por las mañanas?, ¿come carne y tú no?, ¿lleva un estilo de vida más activo que el tuyo? Hablen sobre el ritmo y los hábitos diarios de cada uno, sobre esas cosas poco conocidas o que rara vez salen a la luz para que no haya sorpresas o discusiones entre ustedes.

Una de las preguntas que se recomienda hacer cuando dos solteros se comprometen es: ¿cómo puedo equilibrar mis elecciones personales con el cuidado de las necesidades de mi pareja? Elijan qué aspectos están dispuestos a tolerar y cuáles les gustaría cambiar. Sean claros, pongan las cosas sobre la mesa y negocien. De esta forma aprenderán a convivir tanto con sus diferencias como con sus similitudes; al final pueden sacar ventaja de ello y compartir juntos nuevas experiencias.

7. Labores de la casa

Hablando de hábitos, uno de los más importantes es el de la limpieza. Hay que tomar en cuenta que cada familia tiene “rituales” diferentes, así que, para lo que uno significa algo normal para el otro puede no serlo, como lavar la ropa una vez por semana, barrer y aspirar a diario o dejar los platos sucios para la mañana.

Hablen de esas costumbres aprendidas, luego, platiquen sobre sus expectativas respecto a qué tan limpio esperan que esté su espacio y, entonces, negociar qué limpiará cada uno, así como la frecuencia con la que se realizará dicha actividad. Si los dos van a compartir un departamento o una casa, lo justo es que los dos se hagan responsables de las labores del hogar y gestionen que estas sean atendidas.

8. Vida social

Como pareja, es necesario platicar sobre cuánto apoyo y cercanía desean tener con ambas familias y amistades. Encuentren un sistema que vaya de acuerdo con la dinámica de su relación y que funcione a la hora de organizar sus reuniones.

Recuerden que ahora deberán toma en cuenta al otro para este tipo de decisiones, por ejemplo: el 24 y 31 de diciembre, ¿con qué familia pasarán las fiestas? Así mismo, es indispensable respetar el sentir de la otra persona frente al grupo social de uno. Y esto nos lleva al siguiente punto...

9. Tiempos personales

Mudarte con tu pareja no debería significar que dejes de frecuentar a tus amigos y familiares o que hagas a un lado tus cosas. Es bueno compartir con tu ser querido actividades y pasatiempos, pero a veces es necesario que cada uno tenga su propia salida creativa y espacio físico para que no pierdan esas experiencias que los definen como persona.

Hacer cosas por separado requiere de confianza y de mantener los valores personales (no hay que intentar cambiar a la persona para que se alinee con tus valores, ni al revés). La independencia se trata de tener tu propia vida y perseguir tus sueños sin dejar de estar en una relación. Deben pasar tiempo juntos, pero también debes encontrar una manera de apoyar sus objetivos mientras tu pareja apoya los tuyos.

10. Plan de ruptura

Aunque tengan la intención de permanecer juntos para siempre, es necesario que, antes de mudarse, creen un plan de ruptura. Lleguen a un acuerdo, por ejemplo, de quién se queda con la casa, quién con el perro, quién con los muebles o libros que compraron en caso de que la relación no funcione y sea necesario terminar.

Terapeutas de relaciones recomiendan resolver este tipo de cosas como si fuera un negocio. No es muy romántico, pero sí es responsable tomar decisiones difíciles y emocionales antes de que las tensiones aumenten.

¿Vives con tu pareja?, ¿hablaron sobre estos u otros temas antes de tomar la decisión de mudarse? Cuéntanos tu experiencia, te leemos en los comentarios.

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