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15 Reglas de conducta en la familia que asegurarán una vida tranquila

Hay leyendas que aseguran que en algún lugar lejano hay familias que viven en paz y armonía: los niños son obedientes, las madres y los padres no discuten, la suegra adora a la nuera y, su yerno, a la suegra. Pero la mayoría de nosotros somos personas comunes y corrientes, y nuestros seres queridos están lejos del ideal de los cuentos de hadas. Sin embargo, hay algunos secretos que pueden ayudarte a lograr, si no la armonía universal, al menos la comprensión familiar. Y convengamos que eso no es poco.

Genial.guru ha recopilado para ti 15 reglas principales de conducta en la familia que todos deberían conocer. A fin de cuentas, todos soñamos con un hogar en el que no haya disputas y desacuerdos.

1. No espíes el teléfono de otra persona

Si entras en los foros de temática familiar, podrías asombrarte muchísimo: decenas de personas comparten formas de espiar a su media naranja, debaten sobre cómo verificar desapercibidamente el teléfono del esposo o leer en las redes sociales los mensajes privados de la esposa. Se ve que este tema realmente preocupa a mucha gente.

Parece que comenzamos a olvidarnos de que una vida familiar feliz se basa en la confianza y en el respeto mutuo de todas las partes. Si no te importa cómo se desarrollará tu relación después de meterte en la correspondencia personal de tu cónyuge, adelante. Si encuentras algo ahí, tendrás que decírselo a tu pareja (pocas personas pueden vivir con ese saber), y luego admitir que te metiste en sus cosas privadas. Usualmente este tipo de declaraciones terminan en una de dos cosas: o un aluvión de disculpas, o en agresión. Como fuera, tendrás que olvidarte de tener una relación normal, porque ambas opciones son malas.

No importa cuán arrepentido esté tu cónyuge, ya no podrás confiar en él. Sus disculpas nunca alcanzarán, siempre te parecerá que está ocultando algo. Y lo más probable es que lo esté haciendo, solo que ocultándolo mejor que antes. La segunda opción significa que tu pareja ha dejado de valorar la relación desde hace mucho tiempo. Tendrás que irte o resignarte. Por eso, no te inmiscuyas en la correspondencia del otro, solo trata de aumentar el amor de tu pareja.

2. Organiza una hora sin dispositivos

Probablemente todos tengamos momentos en que, después de un día ajetreado, realmente querramos llegar a casa y jugar un juego de computadora favorito, leer las noticias en Internet o ver un par de episodios de una nueva serie. Como resultado, las noches familiares se volvieron realmente silenciosas: madres, padres, abuelas y niños están sentados con sus dispositivos electrónicos.

Pero escucha, la vida pasa de largo, y ya no sabemos qué novedades tienen nuestros niños o qué le ha sucedido en la semana a la suegra. Trata de incorporar a tus noches una hora sin dispositivos electrónicos, y te sorprenderá saber que hay mucho de qué hablar con los tuyos. Pueden jugar juegos de mesa, organizar una velada de lectura en voz alta o, simplemente, conversar: así es es como se mantiene la verdadera unión familiar.

3. No lleves el trabajo a casa

De una forma u otra, nuestra actividad profesional es una parte importante de nuestra vida. Y no importa cuánto te absorba tu trabajo favorito, no importa cuán tentador sea escapar de las cosas cotidianas, no deberías hacerlo, o al menos no deberías hacerlo seguido.

En el trabajo, juegas un rol social diferente al que tienes en tu casa, así que te verás un poco distante a los ojos de quienes no te ven de esa manera. La transformación del cónyuge y padre en un empleado, automáticamente crea cierta distancia entre tú y tu familia. Y esto definitivamente no es lo que ellos quieren cuando regresan a casa de sus trabajos y escuelas, y buscan recibir calidez y cercanía.

4. Ten un pasatiempo familiar

Se diga lo que se diga, la actividad conjunta es capaz de unir a cualquier grupo, y siendo ustedes una familia, un pasatiempo en común los convertirá en un verdadero equipo. Hoy en día es muy popular el estilo de vida saludable: una excelente oportunidad para que todos los miembros de la familia aprendan a andar en bicicleta, rollers o patineta. Si no eres un fanático de los deportes, armen aviones modelo, vayan al cine, horneen, hagan bordado o pinten, el team building familiar es algo grandioso.

Las actividades conjuntas ayudan a los padres a ver a sus hijos con nuevos ojos, y los niños, a su vez, conocen mejor a sus padres. El tiempo que pasen juntos no tiene precio, especialmente si lo comparten en una atmósfera alegre y relajada. Pero aquí también hay que saber ser medido: en la elección de los pasatiempo comunes, hay que escuchar a todos los miembros de la familia y encontrar un equilibrio entre tus intereses y los de tus seres queridos, no hay que pedir a los niños que hagan algo que no pueden debido, por ejemplo, a su edad, y también hay que ser paciente y mantener la calma.

5. Vive separado de tus padres

No importa cuánto amemos a la madre de la esposa o del esposo, es mejor vivir separados. Muchas parejas que han formado una familia recientemente, están seguras de que la vida matrimonial lejos de los padres mantiene la unión dentro de todo el clan. Además, la vida independiente permite crear en el matrimonio la intimidad necesaria, e inspira a los recién casados ​​a crecer y desarrollarse como individuos.

Pero hay que tener en cuenta el contexto completo, porque los padres ancianos muchas veces necesitan apoyo y cuidado. Los padres que están envejeciendo deben saber que son importantes y amados. No pierdas el contacto: llama a tu mamá y a tu papá, vayan juntos a algún lugar y nunca les niegues ayuda y apoyo. En cualquier caso, ya sea que vivan bajo un mismo techo, o por separado, alejarse de una gran familia es una condición necesaria para la formación de una célula de la sociedad plena y feliz.

6. No obligues a tu cónyuge a compartir tus pasiones

Existe la opinión de que los cónyuges deben ser inseparables y compartir todas las pasiones de su pareja. ¿Con qué frecuencia vemos a los hombres languideciendo en los vestuarios de los centros comerciales mientras esperan a que su mujer amada termine de probarse la décima falda? ¿Y a las mujeres que soportan heroicamente todas las dificultades de la pesca? Hay muchos ejemplos. Admitamos que algunas personas no soportan las largas caminatas por las tiendas, pasar la noche en una tienda de campaña o ir al teatro. Es poco probable que el disgusto por comprar o viajar signifique que no te ame. No es nada personal, solo son preferencias.

flexible, permite que tu esposo o esposa no ame lo que te apasiona. Este enfoque abre todo un mar de oportunidades para el autodesarrollo, y también brinda mucho tiempo libre.

7. Percibe a los niños como iguales

Los niños se vuelven más responsables y seguros de sí mismos si tienen derecho a decidir y pueden participar en la vida de la familia en igualdad de condiciones con los adultos. Muchas veces, la comunicación con los niños se reduce a un mínimo: los padres dan órdenes y los niños obedecen (o no obedecen; depende de qué tanta suerte tengas). Las madres y los padres a menudo confunden la crianza con el mandato, prefiriendo, en lugar de comunicarse en condición de igualdad, meter en la cabeza de los niños una serie de postulados y dogmas. Sin embargo, la conversación más simple de corazón a corazón contribuye a la formación de una relación de confianza. ¿No es este el ideal de la familia, al que muchos aspiran?

Los científicos de la Universidad de California han descubierto que el cerebro de los niños que planifican su propio tiempo, establecen sus propios objetivos a diario y evalúan los resultados del trabajo realizado, tienen un mayor rendimiento de la corteza prefrontal. Estas habilidades ayudan a los niños a evitar problemas de autodisciplina y distracciones.

8. La participación de las abuelas en la crianza es algo bueno

Una gran cantidad de investigaciones demuestra las increíbles ventajas de la participación de la generación anterior en la educación de los nietos. Los niños que pasan más tiempo en compañía de los abuelos son más sociables, estudian mejor en la escuela y saben cómo cuidar a otras personas.

El amor de los abuelos hacia sus nietos es muy especial, existe un dicho: "los nietos son los últimos hijos". Además, una abuela no tiene la responsabilidad parental y ve muchas de las travesuras de los nietos con más apertura que su madre. Por supuesto que esto muchas veces es causa de desacuerdos, los padres se quejan de que los abuelos miman demasiado a los niños, pero este es el secreto de la educación de los abuelos: amor incondicional y aceptación. Los niños criados en una atmósfera de amor, se sienten más seguros.

Un metaanálisis de 66 estudios ha demostrado que la ayuda de las abuelas reduce el estrés de las madres que la reciben. Además, ¿quién, si no la abuela, te alimentará con pasteles?

9. Organiza comidas conjuntas y rituales familiares

Los almuerzos y las cenas familiares gradualmente desaparecen en el pasado, en condiciones de la constante falta de tiempo es difícil dedicarle media hora a las reuniones vespertinas en la mesa. Sin embargo, los psicólogos repiten unánimemente que la familia debe pasar al menos 20 minutos al día en una mesa común. Comer juntos puede mejorar el rendimiento de los niños en la escuela, reducir la probabilidad de trastornos alimentarios en las niñas y reducir significativamente las tasas de depresión en todos los miembros de la familia. Pero la principal ventaja de este tipo de reuniones es, por supuesto, la comunicación.

Pero los almuerzos y las cenas no deben ser estrictos y formales: ríanse, bromeen y conversen (no con la boca llena, por supuesto). El humor une a las personas como ninguna otra cosa.

10. Detén la competencia financiera

Desafortunadamente, en nuestro mundo es imposible manejarse sin dinero. Y las disputas financieras no resueltas se encuentran entre las tres principales razones del divorcio. La carga de los conflictos domésticos impide la felicidad familiar, pero todos los problemas son solucionables.

¿Qué hacer? Tendrás que establecer el manejo financiero del matrimonio de antemano. En pocas palabras, alguien gana más y la ayuda doméstica de él es insignificante, y alguien, por el contrario, le dedica a la familia la mayor parte de su tiempo. Y no necesariamente tiene que ser la mujer; en los últimos años ha estado creciendo la tendencia de la participación activa de los hombres en las tareas del hogar y la crianza de los hijos. Lo principal es no exigirle al sustentador principal de la familia el desempeño de deberes en el hogar iguales. ¿Acaso sería justo?

11. Ayuda al cónyuge en la crianza de los hijos

Primero llega el amor, luego el matrimonio, y luego nacen los niños y comienza el... caos. La paternidad es una continuación natural del matrimonio, pero las estadísticas muestran que después del nacimiento del primer hijo, el 69% de los cónyuges no están satisfechos con su vida familiar.

Esto no solo sucede debido a los desacuerdos y las tensiones financieras, sino también porque los padres ven sus deberes de manera diferente. Los papás se cansan en el trabajo y las mamás quieren ayuda de ellos. Por supuesto que la mayoría de los padres aman a sus hijos y quieren pasar tiempo con ellos. Pero solo hasta que no interfiere la madre.

"No lo sostienes bien, no se puede hacer eso, esa no es la chaqueta correcta, hay que ponerle la otra. No salgan a la calle hoy, está por llover. Compraremos otros pantalones, esto no me gustan". Y son pocos los padres que pueden decir: "Haré lo que yo decida". No hace falta decir que este tipo de comandos rápidamente mata el deseo de hacer algo con el niño, a excepción de los abrazos de cinco minutos. Por eso, si quieres ayuda de papá que no sea por obligación, sino sincera, deja que haga su parte como lo desee. Después de todo, si no estuvieras, ¿crees que tu hijo habría muerto a su cuidado? Difícilmente.

12. No hables de tu cónyuge con nadie

Cuando en nuestras vidas hay problemas, lo primero que nos viene a la mente es compartir nuestra preocupación con alguien. Y es comprensible: esperamos su simpatía, apoyo o consejo. Sin embargo, este tipo de franqueza no funciona si decides compartir con otros los detalles de tu vida personal. Además, los problemas existentes se pueden agravar fácilmente, porque no todos están listos para escucharte y darte buenos consejos.

A quién no deberías hablar sobre los problemas de la familia:

  • A tus padres. Por supuesto que para muchos la mamá es la mejor amiga. Pero los padres aman tanto que casi nunca pueden perdonar a los que han ofendido a sus hijos. Y pueda que tú perdones a tu cónyuge por sus errores, tal vez incluso durante la conversación, pero tu mamá recordará la ofensa durante mucho tiempo.
  • Los colegas. Seguramente tus compañeros de trabajo no se mueren de ganas de saber todos los detalles de tu vida personal. La relación de trabajo debe permanecer cortésmente neutral.
  • Personas poco conocidas. De lo contrario, tus secretos y problemas pueden convertirse en dominio público.

Sé más reservado y recuerda que hay temas que no están destinados a los oídos de otras personas. Y tu vida personal es uno de ellos.

13. Acepta a tus parientes tal y como son

Existe un viejo dicho que declara: los parientes no se eligen. E incluso en una familia, todas las personas son diferentes y, a veces, cometen actos extraños y toman decisiones equivocadas. El consejo es muy simple: acepta a tus parientes tal y como son, no pretendas que estén de acuerdo contigo. Establece tus propios límites del territorio y no dejes entrar a nadie dentro de ellos, ni siquiera a tus padres. Y tú tampoco te metas en el de ellos, déjalos vivir como ellos quieran. De lo contrario, todo esto corre el riesgo de convertirse en una maraña de dependencias que será muy difícil de resolver.

14. No discutas frente a los niños

No todas las familias pueden jactarse de no tener nunca ni peleas ni desacuerdos. Desafortunadamente, son parte de la vida familiar. Y algunos padres ni siquiera pueden imaginarse el proceso de resolver sus conflictos sin gritar. Pero es importante recordar que pelear frente a los hijos es un mal que debe erradicarse.

El estrés de los padres afecta el bienestar de los niños, es algo que ha sido probado por los psicólogos hace mucho tiempo. Los gritos fuertes, las acusaciones y los dramas familiares no son aptos para los oídos de los niños. El hogar debe ser un fuerte indestructible, una fortaleza de tranquilidad, donde uno quiera regresar. Además, muchas veces los niños se sienten culpables por los desacuerdos de sus padres.

15. Pasa tiempo con tus amigos

No te cierres en tu familia, habla con tus amigos, vecinos y colegas. La amistad ocupa un lugar muy especial en la vida de una persona: la verdadera amistad no conlleva ninguna clase de beneficio, puede comenzar o detenerse en cualquier momento, y simplemente no tenemos obligaciones legales con nuestros amigos. Solo en compañía de los viejos amigos puedes ser tú mismo, relajarte y no preocuparte por las obligaciones de la vida. Un amigo puede dar un buen consejo y ayudarte con los problemas.

Habiendo formado una familia, no busques terminar con tus viejas amistades. Simplemente sé parte de algo más grande que tu pequeña célula de la sociedad. Lo importante es que pasar tiempo con tus amigos solo te traiga emociones positivas, y que tus amigos sean unas buenas personas.

¿Y tú tienes secretos de una vida familiar feliz? Compártelos en los comentarios.

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