Descubre si le temes a la soledad y por qué en realidad puede ser buena para ti

Los seres humanos somos sociales por naturaleza. Es por eso que, en casa o en el trabajo, buscamos constantemente el contacto con otras personas, para compartir inquietudes, conversaciones o momentos agradables. Convivir nos hace ser más felices, sentirnos valorados e incluso está comprobado que también nos hace más saludables. Por otro lado, también se ha comprobado que la actividad social alternada con momentos de soledad puede traer grandes resultados para la mente, la autoestima y otros aspectos de nuestra vida.

Genial.guru hizo una lista de actitudes o comportamientos que te ayudarán a detectar si realmente tienes miedo a la soledad y además te ofrece formas para combatirla.

Alejas a tu familia de tu vida cotidiana

Algunas personas que temen estar solas no consideran a su familia como un lazo donde puedan encontrar confort. Esto se debe a la creencia errónea de que, como no elegimos a los miembros de nuestra familia, es su responsabilidad y obligación querernos y darnos atención, y no lo hacen porque eligen hacerlo y valoran quienes somos.

Necesitas compañía para cualquier actividad

Buscar estar acompañado de personas a toda costa y en todo momento es un signo claro de que le temes a la soledad. Aunque sea bien visto, tener una agenda llena de planes que involucren alguna actividad social puede hacer que los niveles de estrés aumenten, dejándote fatigado y sin oportunidad de reflexionar sobre aquellas cosas que verdaderamente quieres en tu vida.

Estás pendiente de lo que las personas dicen de ti

Algunas personas sienten la necesidad de dejar de ser ellas mismas, reprimiendo sus emociones y haciendo cosas que tal vez no van de acuerdo con lo que quieren con tal de no estar solas y de ser aceptadas por los demás. Esta práctica lo único que ocasiona es que no puedas tener relaciones auténticas, dejando de lado quien verdaderamente eres y causando frustraciones.

Te aburres con facilidad

Aburrirse con facilidad es algo muy común cuando no sabes pasar tiempo contigo mismo; genera una especie de ansiedad por llevar a cabo una actividad y, al mismo tiempo, la frustración de no poder hacerla. Muy probablemente es porque estás esperando que una persona llegue a acompañarte o esperas el momento indicado para hacerlo acompañado.

Sensación de pánico cuando no obtienes respuesta

Enviar mensajes de texto y no recibir una respuesta inmediata puede causar cierta ansiedad y esto se debe a que algunas personas han desarrollado cierta dependencia a estar siempre conectado, al pendiente de las necesidades y vidas de sus contactos. Si al establecer una comunicación y no recibir una respuesta inmediata sufres de ansiedad o pensamientos de que no le interesas a nadie, puede ser porque temes en el fondo estar solo.

La soledad también tiene sus beneficios:

Mayor equilibrio emocional

Cuando tenemos tiempo para estar con nosotros mismos, podemos asimilar mejor nuestras emociones y pensamientos, lo que nos lleva a tener un mayor equilibrio emocional. Empezamos a responder en lugar de reaccionar a nuestras situaciones diarias y aprendemos a conocernos mucho mejor que si estamos acompañados todo el tiempo.

Mayor autoestima

La soledad de manera racional también nos ayuda a construir nuestra autoestima. Al equilibrar nuestras emociones, como mencionamos en el punto anterior, estamos más conscientes de quienes somos y aprendemos a querernos de esa manera. Saber estar en soledad nos ayuda a construir una mejor imagen, ya que nos damos tiempo exclusivamente para nosotros.

Independencia

Mejorar la relación con nosotros mismos nos da el poder de dirigir nuestra vida solamente en el rumbo que nosotros deseemos, y esto es la independencia. No quiere decir que tenemos que estar todo el tiempo a solas, sin embargo, la soledad puede ayudar a que nuestros logros sean por mérito propio ya que podemos enfocarnos en nuestros propios objetivos sin perder el rumbo.

Mayor autenticidad

Muchas veces, estar acompañado todo el tiempo nos hace estar expuestos a puntos de vista y gustos que no necesariamente son compatibles con nuestra verdadera esencia. Algunos momentos de soledad al día son muy benéficos para abrirnos a la autenticidad, dejar de buscar la aprobación de los demás y sentirnos más libres de ser como somos.

Mayor productividad

Todos tenemos propósitos que cumplir, pasatiempos que alimentar e intereses que tal vez no compartimos con otras personas y eso no tiene nada de malo. Estar solo por momentos nos ayuda a dedicar tiempo a lo que es más importante para nosotros, no importa si es nuestro trabajo o alguna otra de nuestras pasiones, dando lugar a más momentos de productividad.

Mejoras en tus relaciones sociales

Cuando tenemos miedo de estar solos, tendemos a entrar en relaciones que no nos satisfacen con personas que no necesariamente nos corresponden de la misma manera. Si tomamos un tiempo para nosotros mismo algunas veces al día y mejoramos nuestra autoestima, también podremos mejorar nuestras relaciones y tener otras que sean más beneficiosas para nuestro crecimiento.

Facilidad para resolver los conflictos

Al pasar tiempo a solas, aprender a conocerte y conociéndote, mejoras tu relación con el mundo exterior. Es por eso que, cuando hay conflictos, puedes procesar mejor tus pensamientos y emociones, y solucionarlos desde un sentimiento de seguridad y no de miedo, dándote mejores resultados en tus relaciones sociales y familiares.

Desarrollo de la creatividad

Tener unos momentos a solas nos ayuda a desarrollar nuestra creatividad. Esto sucede porque dejamos de estar expuestos a la influencia de otras personas y nos permite dejar salir nuestros talentos e intereses, alineándolos con nuestras ideas y sentimientos para generar cosas nuevas; distintos proyectos.

Mayor energía

El estar envuelto en situaciones sociales constantemente puede ser bastante cansado gracias a que invertimos mucha energía en la comunicación con los demás. Los momentos de soledad pueden ser buenos para descansar del contacto con las personas y recuperar un poco de la energía que has invertido en situaciones sociales para también equilibrarte emocionalmente.

Mejora la memoria

Realizar actividades a solas, como caminar o solamente contemplar el entorno, pueden ayudar a fortalecer tu memoria a largo plazo, pues esto te da la capacidad de procesar la información que has adquirido tiempo antes de dicha actividad. Es así como alternar la actividad social y los tiempos de soledad pueden traer grandes beneficios para tu mente.

El equilibrio sin duda es lo más recomendable. ¿Estás de acuerdo con estos beneficios? ¿Qué actividades te ayudan a sentirte mejor cuando estás en soledad y por qué? Déjanos tus comentarios.

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