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8 Indicios que demuestran que un niño podría necesitar la ayuda de un psicólogo

Como adultos, el comportamiento de los niños a veces nos resulta ajeno e incomprensible. Cuesta mucho lograr trazar una línea entre una conducta común y una incorrecta. No podemos compararlos con cómo fuimos nosotros de pequeños, ni tampoco comparar hábitos con otras familias. Entonces, ¿cómo saber si nuestro hijo necesita terapia? Estas son algunas señales que deberían llamar la atención de cualquier padre.

Hoy, Genial.guru te da una mano a la hora de saber si tu pequeño necesita la ayuda de un psicólogo.

1. Reacciona exageradamente a distintas situaciones

Una conducta agresiva en un niño de tan solo 10 años puede reflejar una ansiedad no reconocida, asegura el Child Mind Institute de E.E.U.U. La reacción exagerada es una respuesta psicológica llevada a cabo por la mente del chico. Es una manera de expresar sus sentimientos guardados: hay un malestar interno que el niño padece frente a situaciones que le resultan amenazantes.

Su incomodidad social lo lleva a perder control de muchas situaciones, resultando en comportamientos desmesurados. Una psicóloga infantil puede ayudarlo a entender sus reacciones y darse cuenta de que el entorno en el que se encuentra no busca hacerle daño.

2. Manifiesta ira constante

Los niños tienden a encapricharse por ciertos asuntos. Los padres de niños pequeños saben que deben lidiar con lloriqueos y pataleos, pero si la ira es un comportamiento al que el pequeño recurre excesivamente, debemos reaccionar. Frecuentes enojos pueden marcar señales de angustia, ansiedad infantil e incluso trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Un terapeuta puede identificar fácilmente cuáles son las raíces de su ira y, con ello, dar soluciones más focalizadas en el caso particular del pequeño.

3. Demuestra tristeza y preocupación persistentes

Si el niño tiende a afligirse por temas que desconocemos o hace un escándalo por pequeñeces, hay que acercarse más al conflicto inicial. De ser posible, debemos preguntarle por qué está tan triste. Un niño que no encuentra consuelo con sus padres o que no logra hallar paz en su propio hogar necesita visitar a un profesional.

A cortas edades, los chicos perciben la ayuda de sus padres y eso tiende a calmarlos. El conflicto aparece en el momento en que sus preocupaciones son persistentes y si giran en torno a obsesiones. Esto podría llegar a tratarse de un trastorno obsesivo compulsivo (TOC), que causa en los niños experimentar obsesiones (temores) y compulsiones (conductas) innecesarios.

4. Sufre de una caída repentina e inexplicable de calificaciones en la escuela

¿Qué pasó? ¿Cómo pueden haber caído con tanta rapidez? Nunca ha sido un niño irresponsable, parece estudiar de manera efectiva, pero aun así, sus calificaciones han bajado alarmantemente. Sobre todo cuando se trata de los más pequeños, las notas tienden a reflejar su estabilidad emocional más que su rendimiento académico.

A veces puede tratarse de un acto de acoso escolar, pero con un niño de 5-6 años, el caso puede ser más personal. Lo ideal es consultar primero a la maestra de su clase y, a partir de esto, evaluar la posibilidad de visitar a un psicólogo.

5. Prefiere estar solo en lugar de en compañía de amigos o familiares

De vez en cuando, todo niño quiere pasar un tiempo retirado, en silencio y sin grandes masas de gente alrededor. Pero ¿hasta qué punto esta actividad se está volviendo una preferencia para él? Los niños buscan a otros, quieren socializar constantemente, conocer su espacio y sus reglas. Cuando comienzan la escuela primaria, no pueden dejar de hablar sobre su día, quieren juntarse con amigos o jugar toda la tarde con sus padres.

Pero, hay muchos otros niños que prefieren hablar menos o, simplemente, jugar solos en la escuela. Preguntar a la profesora del pequeño si ha notado esta peculiaridad es el primer paso a tomar. Estos pequeños indicios pueden estar abriendo una puerta muy común en los jóvenes: la ansiedad social.

6. Exhibe incapacidad para concentrarse

Cuando se trata de la concentración, la línea que separa lo que debe preocupar y lo que no es muy fina. Muchos chicos tienden a desconcentrarse, pero, a fin de cuentas, logran hacer sus tareas a tiempo, aprender a escribir y hablar correctamente.

Debe llamar la atención si el grado de concentración baja mucho, a tal punto que el niño no puede sentarse quieto, es fácilmente distraído por tonterías y le cuesta mucho estudiar. Un terapeuta puede, en tan solo un par de sesiones, darse cuenta de si se trata de un caso de dislexia o TDAH.

7. Realiza rutinas obsesivamente durante todo el día, como lavarse las manos o limpiar cosas

La siguiente señal debería alarmar a cualquier padre. Esta es una de las formas más comunes en la que se expresa el síndrome neuronal de TOC. Si esta clase de obsesión ha dejado de ser pequeña e influencia al niño de tal forma que no le permite llevar a cabo sus labores diarias, es necesario contactar a un experto. Antes, como padre, es necesario prestar atención a las compulsiones del niño, si estas persisten e afligen su mente.

8. Cambios bruscos en los patrones de sueño

Sueño y alimentación: dos claves al momento de la crianza. Desde que son bebés hasta que se convierten en chicos más independientes, es esencial que, como padres, les ayudemos a establecer hábitos de sueño saludables. Tener horarios de sueño irregulares se ha vinculado con problemas de conducta.

La relación entre el desarrollo físico y emocional y la calidad de sueño es de crucial importancia. Dormir poco y entrecortado en las primeras edades puede afectar el desarrollo del cerebro y, con ello, las actividades diarias del pequeño. Si previamente se tenían horarios fijados de sueño en el hogar y el niño comienza a encontrarse con dificultades para dormir, tiene insomnio y un cansancio descomunal, es imprescindible darle una visita al terapeuta.

¿Has experimentado alguna de estas señales en tu hijo? ¿Conoces a alguien a quien le podría servir esta información? Cuéntanos más en la sección de comentarios.

Ilustrado por Inna Grevtseva para Genial.guru