Por qué celebrar el cumpleaños de los niños es importante, según un estudio

Cuando se acerca el cumpleaños de un niño, algunos padres suelen emocionarse y prepararse anticipadamente para celebrar la ocasión. Pero también hay papás que prefieren ahorrarse todo el gasto que implica hacer una fiesta de cumpleaños y deciden no llevar a cabo ningún festejo. Sin embargo, esto podría ser contraproducente.

Genial.guru quiere compartir contigo este artículo que habla sobre la importancia de celebrar el cumpleaños de los más pequeños, y alienta a los padres a no perder de vista el sentido de la alegría.

Hacer o no hacer una fiesta

Sí, todo ha cambiado. Lo que antes considerábamos una sencilla celebración de cumpleaños, ahora se ha convertido en el desarrollo de toda una fiesta temática, con más de cincuenta invitados, mesas de dulces personalizadas y costosos adornos que probablemente terminarán en la basura. Sin embargo, la doctora Jacqueline Woolley defiende la importancia de celebrar los cumpleaños de manera significativa, pues los niños, como los adultos, buscan explicaciones para eventos personales.

La importancia de celebrar un cumpleaños

La doctora Woolley realizó un estudio entre los conceptos de edad y cumpleaños en los niños pequeños. Para la investigación se examinó a 99 niños estadounidenses de entre 3 y 5 años. El procedimiento fue sencillo, ya que a todos se les planteó el mismo escenario: tres niños de 2 años de edad estaban por cumplir su tercer año. El primero de ellos pudo tener una fiesta, el segundo de ellos no pudo, y el tercero la tuvo, pero en dos partes. Entonces, se les pidió a los voluntarios que indicaran la edad que tendría cada niño. Los resultados revelaron que muchos de ellos dijeron que el que no había tenido una fiesta seguiría teniendo 2 años de edad, y también respondieron que el que tuvo dos festejos cumpliría 4 años.

Más que matemáticas...

Las pruebas de la doctora Woolley revelaron que, para los niños en edad prescolar, la experiencia anual del cambio aparentemente repentino de una época a otra es de gran importancia: como no existe una causa física obvia o inmediata, como ocurre con otros tipos de cambios, los niños consideran una fiesta de cumpleaños como un evento que ocurre regularmente y que provoca el crecimiento.

Ventajas de festejar un cumpleaños para la psicología infantil

La doctora Woolley considera que, si para un niño de 4 años el propósito de una fiesta es cumplir 5, entonces es la celebración lo que cuenta. Por lo que los padres podrían considerar también las siguientes ventajas de estos eventos:

  • Elevan su autoestima. Cuando un niño se siente festejado, también se siente querido y significativo en su rol familiar. Su fecha de cumpleaños cobra importancia en la vida de sus padres.
  • Refuerzan los lazos familiares. Tener tradiciones familiares es positivo. No importa el tamaño de la celebración, lo relevante es el sentido de estar reunidos para celebrar algo especial.
  • Establecen relaciones sociales. Invitar a un par de amigos, a los abuelos o a la familia completa a un cumpleaños ayuda al niño a relacionarse mejor a través de sentimientos de compañerismo y bondad.
  • Crean memorias positivas. Un estudio sobre la memoria durante la etapa prescolar, dice que la mayoría de los recuerdos infantiles no son realmente recuerdos, sino una memoria creada a partir de muchos datos recogidos de distintas fuentes de forma no consciente, como las sensaciones, los olores y la música. Así que, crear memorias a partir de una celebración puede llegar a ser algo realmente significativo.
  • Les ayuda a tener una percepción del tiempo. Los niños no son conscientes de su crecimiento si no es a través de los demás. Es por eso que cumplir años es una excelente forma de que descubran el proceso que implica crecer.

Una celebración no necesariamente tiene que ser ostentosa

Algunos padres pueden sentirse presionados a la hora de celebrar el cumpleaños de sus hijos. Sin embargo, festejar un año más de vida de los pequeños no tiene por qué ser abrumador. Los niños se sienten más motivados o emocionados con celebraciones en las que se los toma en cuenta, en las que se consideran sus necesidades afectivas y en las que se sienten amados. Así que, simplemente soplar una vela y comer un pastel puede ser una celebración en sí misma.

Lo importante no es el pastel de cumpleaños más sofisticado del mundo, ni el regalo más caro de la tienda más prestigiosa, sino la calidez de un ambiente en el que el niño se sienta incluido, seguro y respetado.

¿Festejas los cumpleaños de tus hijos? ¿Realizan alguna celebración diferente o especial? ¡Cuéntanos en comentarios!

Ilustraciones por Natalia Tylosova para Genial.guru
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