15 Animales que desarrollaron su propio lenguaje con similitudes y diferencias con el de los seres humanos

Al igual que nosotros, los animales necesitan comunicarse entre sí. Pero su lenguaje es bastante diferente del de los humanos. Algunas especies necesitan alertar sobre la presencia de depredadores; otros avisan a los demás dónde han encontrado comida; o, simplemente, buscan encontrar una pareja. Así, utilizan diferentes señales, ya sean químicas, auditivas, visuales y hasta eléctricas, para enviar y recibir información.

En Genial.guru queremos mostrarte algunos hechos interesantes y sorprendentes sobre la comunicación en el reino animal.

1. La “danza” de las abejas

  • Las abejas utilizan el “lenguaje de la danza” para mandarse información sobre los recursos disponibles, como la comida, el agua y los nidos.
  • Para indicar la distancia de una fuente de alimento cercana (menos de 50 m), la abeja corre en círculos estrechos. Si la distancia es intermedia (50 a 150 m), la danza tiene forma de media luna. Y para recursos ubicados a más de 150 metros de la colmena, la abeja realiza un meneo en forma de ocho.
  • En cuanto a la dirección, la abeja bailarina indica la ubicación de la fuente de alimento en un ángulo con relación al sol. Esta información depende de la posición del sol según la hora del día, la ubicación geográfica y la época del año.
  • Este lenguaje es uno de los pocos ejemplos conocidos de comunicación simbólica y abstracta en animales no humanos.

2. Los ultrasonidos de los murciélagos

  • La ecolocalización y algunas de sus características físicas les permiten a los murciélagos “ver” con el sonido. La mayoría de las especies producen vocalizaciones ultrasónicas al contraer la laringe, otras a través de la boca, y unas cuantas usan sus fosas nasales.
  • Estas emisiones ultrasónicas les sirven para orientarse, buscar alimento o comunicarse en contextos sociales, pues la voz de cada ejemplar codifica información sobre el sexo, la edad, el tamaño, el estado reproductivo, la identidad de grupo y la identidad individual.
  • En cuanto al volumen, los murciélagos pueden emitir sonidos realmente bajos y otros tan intensos que podrían dañar nuestra audición. La buena noticia es que tienen una frecuencia ultrasónica, por eso no podemos escucharlos.

3. Los gestos de los babuinos y chimpancés

  • Los humanos y los simios comparten cerca del 99 % del material genético, pero nuestro complejo lenguaje simbólico nos diferencia notablemente de los simios. Sin embargo, aunque sea difícil de creer, nuestros parientes cercanos también tienen su propio y rico sistema de comunicación a través de un lenguaje de señas secreto.
  • Las diferentes especies de simios: babuinos, chimpancés, gorilas y orangutanes poseen una gran similitud entre sí debido al repertorio de expresiones faciales y significados gestuales. De hecho, el lenguaje de babuinos y chimpancés coincide hasta en un 90 %. Esta estrecha relación puede deberse a la herencia genética, al parecido anatómico o a las limitaciones ambientales.
  • Y un estudio reveló otra posibilidad de comunicación visual entre los babuinos. Estos primates lograron distinguir palabras escritas entre una serie de letras sin sentido para ganar una recompensa en forma de comida.

4. Los resoplidos de los elefantes

  • Los elefantes son animales sociables con un sistema de comunicación bastante complejo y desarrollado. Pueden gruñir, resoplar y hasta rugir a frecuencias tan bajas que los humanos no pueden escucharlas. Tocarse, acariciarse y olerse unos a otros con ayuda de sus largas trompas sirve para mantener el vínculo social.
  • Más asombroso aún es que los elefantes pueden sentir e interpretar vibraciones a través de sus patas. Así, las fuertes pisadas de este mamífero de 6 toneladas generan ondas sísmicas en el suelo que pueden viajar hasta 32 kilómetros de distancia.
  • Otro comportamiento distintivo es la congelación sincronizada. Permanecer inmóviles en conjunto ayuda a los elefantes a enfocar sus agudos sentidos del olfato y el oído en ruidos y olores desconocidos en el aire.

5. Las feromonas de las hormigas

  • Las hormigas necesitan distintos medios de comunicación para una eficiente organización de la colonia.
  • Estos insectos secretan señales químicas llamadas feromonas para guiar a sus compañeros en la orientación subterránea. El entorno oscuro del nido impide el uso de la visión y su compleja arquitectura hace que el uso de la memoria espacial sea poco probable.
  • Afuera, las hormigas utilizan otros mecanismos para trazar los caminos desde el nido hasta las fuentes de alimento. Estos incluyen el reconocimiento de puntos de referencia, la detección magnética y la orientación gracias a la luz solar.

6. Los “nombres” de los delfines

  • Los delfines utilizan un sistema complejo de comunicación y cognición. En general, emiten dos tipos de sonidos: silbidos y clics, que varían en volumen, longitud de onda, frecuencia y patrón.
  • Al igual que los murciélagos, nuestros amigos acuáticos utilizan los clics para sentir su entorno a través de la ecolocalización.
  • Y con los silbidos logran comunicarse con otros miembros de su especie. Estas señales vocales sirven para tener cohesión grupal y coordinación.
  • Sorprendentemente, algunos delfines tienen un silbido único, como nosotros tenemos nombres, para etiquetar a sus compañeros y dirigirse a ellos.

7. El estiércol de los rinocerontes

  • Los rinocerontes blancos tienen una forma maloliente de comunicarse unos con otros. Estos animales usan las sustancias químicas del excremento y la orina para obtener todo tipo de información, desde la edad, el sexo y el estado de salud hasta la territorialidad o el periodo de apareamiento.
  • Estos mamíferos producen una variedad de ruidos llamativos cuando se comunican. Durante los enfrentamientos gruñen, resoplan cuando están enojados, hacen sonidos similares a un estornudo como alarma ante el peligro, gritan si están asustados y “murmullan” cuando están relajados.

8. Los chirridos de los perritos de las praderas

  • Los perritos de las praderas pueden alertar de la presencia de una amplia variedad de animales, incluidos los coyotes, los perros domésticos y los humanos.
  • No solo pueden distinguir el tipo de depredador, sino que también son capaces de identificar las características físicas propias de un individuo.
  • En un experimento, los pequeños roedores pudieron describir el color de ropa, el tamaño y la forma de los humanos. También distinguen formas abstractas como círculos o triángulos.

9. El “canto” de las ballenas

  • Las ballenas son muy sociables y viajan a través del océano en manadas. Utilizan tres tipos principales de sonidos para comunicarse: clics, silbidos y llamadas pulsadas.
  • Las ondas sonoras que emiten los clics funcionan para navegar e identificar entornos físicos. Estos ruidos también pueden ayudar a diferenciar entre criaturas amistosas y depredadores. Por último, tienen una función comunicativa entre los miembros de la especie.
  • Los silbidos y las llamadas pulsadas se utilizan durante las interacciones sociales, y pueden sonar como chillidos, gritos y graznidos al oído humano. Incluso se ha descubierto que existen diferentes “dialectos” vocales entre los grupos.
  • Las ballenas también utilizan sus colas y aletas para hacer fuertes bofetadas en la superficie del agua. A cientos de metros por debajo de la superficie, esta es una señal de advertencia o una herramienta para asustar a los bancos de peces.

10. El mimetismo del pulpo

  • Estos habitantes del océano pueden parecer individuos solitarios, pero en realidad son curiosos e inteligentes. Al momento de enfrentarse cara a cara con otro pulpo, utilizan la comunicación corporal para dejar claras sus intenciones.
  • Si desean pelear, se mantienen erguidos, con los tentáculos extendidos y abiertos, y tornan a colores oscuros. En cambio, para evitar el conflicto y poder huir, simplemente retroceden y la interacción social termina.
  • En cuanto a los sentidos del olfato y del gusto, los pulpos se valen de sus ventosas. Estas son muy similares a nuestras papilas gustativas. Así, para procesar y comunicar información, tienen alrededor de 500 millones de neuronas que se distribuyen entre sus ocho brazos.

11. Las bandas rojas, amarillas y negras de la serpiente de coral

  • La serpiente de coral tiene un patrón característico de rayas rojas, amarillas y negras que anuncia la presencia de veneno como señal para que los depredadores se mantengan alejados o se arriesguen a morir.
  • Otras especies inofensivas se mimetizan aprovechando este tipo de comunicación visual para obtener cierta protección.
  • Así, la serpiente escarlata y la serpiente escarlata real poseen los mismos colores. Para diferenciar entre estas tres especies, se debe observar el orden de las bandas y el color de la parte frontal de la cabeza.

12. Los perros marcan su territorio

  • Los perros dependen en gran medida de las marcas de olor para sociabilizar, defender su territorio y encontrar pareja. Sin embargo, estas señales pueden deteriorarse debido a las lluvias, la radiación ultravioleta y la descomposición bacteriana, lo que dificulta el proceso de comunicación.
  • Los canes vocalizan con ladridos, gruñidos y aullidos. Cada uno tiene su propia intención específica variando en el tono y la intensidad.
  • Las señales corporales también juegan un papel esencial en el “lenguaje” perruno. Hay que fijarse en la posición de la cola, el movimiento de las orejas y las expresiones faciales.
  • Por último, el largo proceso de convivencia con los seres humanos ha generado la necesidad de un repertorio amplio de señales visuales, acústicas y olfativas que permitan una comunicación expresiva y afinada entre perros domésticos y dueños de mascotas.

13. Las señales complejas de los colibríes en el ritual de apareamiento

  • Los colibríes utilizan señales multisensoriales: movimiento, sonido y color durante las exhibiciones de cortejo. La sincronización de estas tres señales puede transmitir múltiples mensajes que revelan contenido informativo, estético y sensorial.
  • La inmersión acrobática de los machos genera una experiencia perceptiva en las hembras. Los componentes acústicos generados por las alas y la cola del macho se combinan con las señales visuales que emiten sus llamativas plumas rojo iridiscente.
  • La señal multimodal está estrechamente ligada al movimiento. Así, la posición, la velocidad, la orientación y la trayectoria que siguen los machos en este ritual de apareamiento pueden ser señales comunicativas concretas para la hembra.

14. El lenguaje corporal de los cuervos

  • Estas aves usan medios no vocales para captar la atención del sexo opuesto. El origen de este comportamiento se debe a la necesidad de los cuervos de encontrar una pareja de por vida con quien cuidar de los polluelos.
  • Tal como los niños pequeños, que señalan objetos con las manos y los dedos, los cuervos usan sus picos y sus alas. No solo indican elementos como musgo, piedras y ramitas, sino que también miden el grado de interés y cooperación del pretendiente.
  • Estos hallazgos sugieren que poseen un alto grado de habilidades colaborativas y, en consecuencia, un complejo sistema comunicativo.

15. Los pulsos eléctricos de las anguilas

  • Aunque podrían parecer criaturas de ciencia ficción, las anguilas eléctricas habitan los océanos. Su capacidad para generar descargas eléctricas ha fascinado a la comunidad científica por más de 200 años.
  • Estos seres acuáticos producen pulsos eléctricos de alto voltaje con sus órganos para facilitar la caza, la captura de presas, la defensa, la ubicación por ecolocalización y, por supuesto, la comunicación.
  • De esta manera, logran detectar señales e interpretar información sobre otros individuos de su misma especie en su entorno, en especial durante la temporada de reproducción.

¿Conoces a otros animales que tengan su propio y único lenguaje?

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