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15 Personajes de series y películas que capturaron la atención de la audiencia y brillaron tanto que opacaron al resto

En la historia del cine y la televisión hay cientos de películas y series exitosas. Algunas se lo deben al argumento, a la trama, a los efectos especiales o al drama que cuentan. Hay películas y series de amor, de crímenes, de mafia, de ciencia ficción; algunos son algo violentas, otros más rosas. Pero lo cierto es que no son pocas las veces en las que el resultado depende de sus personajes —algunas veces principales y muchas otras secundarios— cuyo irresistible carisma acapara las miradas de quienes están del otro lado de la pantalla.

Genial.guru buscó películas y series donde un personaje secundario brilla hasta encandilar al resto, o bien donde uno de los protagonistas se luce tanto que opaca a su compañero. Míralas y cuéntanos si estás de acuerdo.

1. Guasón en Batman: el caballero de la noche

La película británico-estadounidense, estrenada en el año 2008 y dirigida por Christopher Nolan, está basada en el personaje Batman, de DC Comics. Es considerada por los críticos como una de las mejores películas de superhéroes y de la década del 2000. Recibió ocho nominaciones a los Premios Óscar; y Heath Ledger recibió el premio póstumo a mejor actor de reparto. Sin embargo, su papel estuvo lejos de ser secundario. Para meterse en la piel del psicópata sin escrúpulos del Guasón, Ledger se encerró en un hotel por varios días y leyó todos los cómics de DC donde apareciera este perverso personaje. Además, vio una y otra vez La naranja mecánica, escuchó himnos punk de Sid Vicious y buscó un tono de voz que fuera capaz de asustar en pantalla. Incluso hizo una lista del tipo de cosas que podrían hacer reír a un psicópata como el Guasón.

Al parecer, su preparación dio resultado. La mención de Batman: El caballero de la noche nos trae el recuerdo del Guasón —tras el que se esconde el ya invisible Heath Ledger—, y no el de Batman. Las críticas aseguran que el actor desapareció tras la piel del Guasón, que no solo se llevó el alma de Ledger, sino que también capturó la de los espectadores, críticos y fanáticos, que solo pudieron verlo a él y dejaron al caballero de la noche en las sombras.

El mágico poder del Guasón es tal que, en 2019, tuvo su propia película: Guasón, que no tardó en convertirse en un éxito de taquilla. Esta vez, le tocó ponerse el disfraz al actor Joaquín Phoenix para mostrar su lado más oscuro y, a la vez, humano. De nuevo, la platea quedó paralizada bajo la sospechosa sonrisa inmutable del villano.

2. Mía Wallace en Tiempos violentos

Aunque el estreno de esta película de Quentin Tarantino haya sido hace ya más de 20 años, si una escena va a quedar plasmada en la mente de todos sus espectadores es la cita de Vincent Vega (John Travolta) con Mía Wallace (Uma Thurman). Ella es la esposa del mafioso Marcellus Wallace, quien sale de la ciudad y le pide a Vincent que la lleve a cenar. Juntos van a una hamburguesería ambientada en los años 50, donde, de pronto, anuncian un concurso de baile. Para divertirse, la pareja participa y resulta ganadora.

En esta salida —las únicas escenas en las que aparece el personaje de Mía Wallace—, algo sucede: la química entre la pareja es tan irresistible como los propios personajes. Uma Thurman es, sin dudas, el rostro con quien más fácilmente se asocia esta película, y el baile de ambos forma parte de una de las escenas más emblemáticas del cine estadounidense.

3. Saul Goodman en Breaking Bad

No hay duda de que cada uno de los personajes de Breaking Bad, la serie estadounidense creada por Vince Gilligan y estrenada en enero de 2008, es imperdible. Sin embargo, de todos los personajes secundarios, hay uno que fue creciendo año con año. Cada temporada, la figura del abogado de Walter y Jesse, Saul Goodman (interpretado por Bob Odenkirk), iba adquiriendo más relieve. Con el tiempo, los rasgos del personaje se fueron haciendo más exclusivos y nítidos, hasta volverse imprescindibles para la vida del profesor de Química. Tal fue su éxito que, en 2015, obtuvo su propia serie, Better Call Saul, donde se muestra la vida del abogado de criminales antes de conocer a quienes lo llevarían a la fama.

4. Hannibal Lecter en El silencio de los inocentes

Aunque en las sinopsis del thriller, estrenado en 1991 y dirigido por Jonathan Demme, claramente figuren tres protagonistas: Jodie Foster, Anthony Hopkins y Scott Glenn, el perturbador Hannibal Lecter (encarnado por Anthony Hopkins) aparece menos de media hora en pantalla. Sin embargo, eso bastó para que acaparara todas las miradas. Es que, a veces, la ausencia inquieta mucho más que la presencia.

El nombre de Hannibal Lecter se volvió conocido y parte de la cultura popular. Diez años después, en 2001, el asesino serial tuvo su propia película. Se trató de una secuela de la primera, en la que una víctima de Hannibal, que ahora también acapara el título del film, quiere vengarse de él y capturarlo. La ausencia de Jodie Foster en la interpretación de Clarice Starling, la joven agente del FBI, y su reemplazo por la actriz Julianne Moore muestran el indiscutible protagonismo de Anthony Hopkins. ¿O acaso hubiera entrado en los planes de algún director buscar a otro actor para encarnar a este malvado caníbal?

5. Sean Penn en Carlito’s Way

Dirigida por Brian de Palma y estrenada en 1993, Carlito’s Way cuenta la historia de Carlito Brigante (interpretado por Al Pacino), un narcotraficante que es puesto en libertad después de años en la cárcel. Una vez fuera, está dispuesto a olvidar su pasado y comenzar una nueva vida alejada de los negocios turbios y la mafia. Sin embargo, más allá de sus primeras intenciones, las malas compañías parecen enredar a Brigante hasta hacerlo caer en una trampa tan sólida como irreversible.

Quien haya visto la película sin dudas recordará a Al Pacino; claro, él es el personaje principal. Sin embargo, los momentos más intensos en los que el espectador no puede despegar los ojos de la pantalla y realmente siente la adrenalina que la escena transmite son los protagonizados por Kleinfeld (Sean Penn), el amigo de Brigante. Los favores de este manipulador abogado (es él quien logra sacarlo de la cárcel) son los que atan al protagonista y lo llevan a un laberinto de problemas del que ya no podrá salir. Claramente, sin Sean Penn interpretando a este carismático personaje, la película habría estado lejos de ser lo que fue. Toda la tensión dramática, el nudo de la película (y el del estómago del espectador) son creados por él.

6. Dr. Emmett Brown en Volver al futuro

Estrenada en 1985, Volver al futuro, producida por Steven Spielberg, indudablemente marcó a toda una generación. Ni bien fue estrenada, la película se convirtió en la más exitosa del año. Y aunque todas las actuaciones hayan sido elogiadas por la crítica, el Dr. Emmett Brown —excéntrico amigo de Marty McFly (Michael J. Fox), el adolescente que viaja a través del tiempo— es definitivamente un personaje inolvidable con rasgos más definidos y exclusivos que los del protagonista.

Para la película, Christopher Lloyd, quien interpreta al personaje, improvisó algunas escenas. De hecho, inspiró su papel en el científico Albert Einstein y en el director de orquesta Leopold Stokowski: una mezcla tan explosiva como el DeLorean DMC-12, la máquina del tiempo que el propio científico loco construye y lleva al adolescente al pasado, y a Christopher Lloyd a la fama.

7. Angelina Jolie en Inocencia interrumpida

Inocencia interrumpida, estrenada en 1999, está basada en un libro autobiográfico que lleva el mismo nombre escrito en 1993 por Susanna Kaysen. En él, la escritora narra sus experiencias como paciente de un hospital psiquiátrico en la década de 1960. Allí permanece internada durante un año y conoce a distintas compañeras, entre ellas Lisa Rowe, una inquietante paciente.

La película parece estar hecha a medida para lucir a Winona Ryder. Sin embargo, su papel fue eclipsado por el de Angelina Jolie, por aquel entonces, una incipiente actriz. Angelina interpreta a Lisa, una paciente que llevaba casi 8 años en el hospital cuando Susanna ingresa. El brillo de este personaje opaca al resto, incluido al de la prometedora protagonista. El siguiente año, Angelina Jolie obtuvo el Óscar a la mejor actriz de reparto por su papel; en cambio, Winona no consiguió su esperada estatuilla dorada.

8. Jeffrey Goines en Doce monos

En Doce monos, película de ciencia ficción de 1995, James Cole, un criminal convicto interpretado por Bruce Willis, vive en un oscuro mundo del futuro que ha sido arrasado por la presencia de un virus letal. La población que sobrevivió solo pudo hacerlo viviendo bajo tierra. Para recolectar información sobre el virus, saber cómo se generó e intentar combatirlo, una iniciativa científica se propone viajar al pasado. Cole, para obtener la indulgencia, se ofrece como voluntario para participar en el experimento.

Al parecer, el nocivo y contagioso virus había sido liberado por una organización terrorista llamada Ejército de los Doce Monos. Pero cuando Cole llega al pasado, es internado en un hospital psiquiátrico. Allí conoce a Jeffrey Goines (interpretado por un muy joven Brad Pitt), un paciente que ha estado internado desde hace mucho tiempo. Su papel no resulta indiferente ni para sus compañeros de elenco ni para el público. Por su interpretación, Pitt ganó el Globo de Oro al mejor actor de reparto.

9. Oda Mae Brown en Ghost, la sombra del amor

Whoopi Goldberg ganó el Óscar a la mejor actriz de reparto por su actuación en este thriller romántico de 1990. Por supuesto que sus protagonistas, Sam Wheat (encarnado por el actor Patrick Swayze) y Molly Jensen (interpretada por una jovencísima Demi Moore), también son recordados. ¿Quién no se sintió enamorado después de ser testigo de la tristeza, el amor y la tan irremediable como definitiva separación de la pareja? Sin embargo, el reencuentro entre ellos no hubiera sido posible sin la pícara y casi involuntaria médium Oda Mae, quien, además de encarnar a Sam e interpretar una de las escenas más románticas de la película, le da a la historia un matiz de comedia esencial. Después de todo, a treinta años de su estreno, ¿cuál de estos tres personajes es el que más recordamos?

10. Anton Chigurh en Sin lugar para los débiles

La película, estrenada en el año 2007 y escrita, dirigida y producida por los hermanos Coen, está basada en la novela No es país para viejos de Cormac McCarthy. La crítica fue unánime: fue considerada una de las mejores películas de la década del 2000 y la mejor hasta ese entonces de los hermanos Coen, quienes se llevaron los premios a la mejor película, mejor guion adaptado y mejor director. Entre todos los “malos” que habitan este film, la actitud siniestra de Anton Chigurh (interpretado por Javier Bardem), inalterable asesino a sueldo de melena lisa y rasgos latinos, invadió la pantalla.

Es que Chigurh tiene todas las características que vuelven más temible a un villano: no tiene compasión, no siente lástima ni remordimiento. Nuevamente, un actor secundario que gana el premio a mejor actor de reparto y pasa a ser la imagen con la que, después de muchos años, este filme es recordado.

11. Peggy Olson en Mad Men

La serie estadounidense Mad Men duró siete temporadas y alcanzó un total de 92 capítulos; se estrenó en 2007 y el último episodio fue transmitido en mayo de 2015. Ambientada en los años sesenta, describe el negocio de las agencias de publicidad de aquel entonces. Entre sus personajes hay uno que, sin ser principal en el reparto ni (en un principio) dentro de la agencia publicitaria en la que trabaja, se vuelve indispensable en ambos planos.

Todo fanático de la serie sin duda recuerda a Peggy Olson (interpretado por Elisabeth Moss, quien años más tarde tendría un rol protagónico en la serie El cuento de la criada). Peggy es la secretaria de Don Draper (interpretado por Jon Hamm), director creativo de la agencia y uno de los publicistas más famosos de la Nueva York de aquella época. Con el correr del tiempo, es ascendida a redactora creativa y se convierte en la mano derecha de Don. No hay duda de que juntos forman la relación más significativa de la serie. Su personaje es verdaderamente sustancial y un ícono de la mujer y su lugar en un mundo reinado por hombres.

12. Danny Rayburn en Bloodline

Bloodline es una serie norteamericana que trata sobre la vida de una familia adinerada y prestigiosa, los Rayburn, quienes son los tradicionales administradores del famoso Hotel Florida Keys. En apariencia, se trata de una familia tan feliz como unida; sin embargo, esta cáscara sólida esconde grietas profundas que uno de los miembros del clan amenaza con terminar de resquebrajar. La primera temporada se estrenó en Netflix en 2015 y fue, sin dudas, mejor que las dos que le siguieron. En 2017, la tercera temporada —sin la fuerza ni la tensión dramática de la primera— le puso fin a la serie.

De los personajes que conforman la “intachable” familia, una madre con su esposo y sus cuatro hijos, hay dos que podría decirse son principales por su constante enfrentamiento, apariciones y lo que cada uno de ellos representa. John Rayburn (interpretado por Kyle Chandler) es el policía protector, estable y sólido en principio y apariencia. Danny (encarnado por el australiano Ben Mendelsohn) es, en cambio, la personificación de la inestabilidad. Por esta razón, a pesar del sentimiento de culpa, la familia tiende a excluirlo al considerarlo poco confiable.

Este personaje es indudablemente el que más acapara la atención tanto de los espectadores como de su propia familia, para bien o para mal. Los sentimientos encontrados que produce —atracción y rechazo, confianza y desconfianza, lástima y odio— se reproducen desde dentro de la pantalla hacia afuera como en un espejo.

13. María Elena en Vicky Cristina Barcelona

En 2008, Penélope Cruz ganó el Óscar a mejor actriz de reparto por su interpretación de María Elena, la inestable exesposa de Juan Antonio (Javier Bardem), en esta película escrita y dirigida por Woody Allen y rodada entre Nueva York y España. La película está ambientada principalmente en Barcelona, Avilés y Oviedo y cuenta la historia de dos amigas norteamericanas —Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson)— que van a pasar unas vacaciones de verano a la ciudad catalana.

En una exposición de arte, conocen a Juan Antonio, un atractivo pintor que se ofrece a mostrarles la ciudad y luego las lleva a su casa en Oviedo. Las mujeres se sienten alternativamente (y también a la vez) atraídas por este hombre que, sin embargo, no estaría del todo “solo”. Tiene una exmujer loca de amor por él, impulsiva y completamente inestable. Es María Elena (Penélope Cruz) quien, sin estar siquiera mencionada en el título, conquista las miradas, el Óscar y al propio “objeto de deseo”: Javier Bardem (hasta el día de hoy, su esposo en la vida real).

14. Luis “Luisito” Rey en Luis Miguel: La serie

La serie, que fue transmitida por Netflix en España, México y Latinoamérica y por Telemundo en Estados Unidos, ha tenido hasta ahora una primera temporada en 2018, aunque promete una segunda. Se basa en la cinematográfica vida del cantante Luis Miguel. Sobre todo, está centrada en sus orígenes, su familia, su enigmática madre y su profunda y muy compleja relación con su padre: Luis Rey, un compositor español que tuvo cierta fama en los años setenta pero que jamás alcanzó la de su hijo.

Luis Rey (interpretado por el actor español Óscar Jaenada) compite en vano con su hijo, quien desborda sus propias expectativas con el pasar del tiempo y busca no volver a verlo al estar cansado de sus traiciones. Sin embargo, aunque, en la vida real, Luisito Rey jamás alcanzó el éxito de su hijo, el personaje de la serie sí eclipsa a Luis Miguel (interpretado por Diego Boneta). El malvado e inescrupuloso padre se lleva todas las miradas. De hecho, con él ocurre lo que ocurre cuando un personaje se vuelve el más atractivo y carismático de todos aunque no sea el principal: los espectadores tienen ansias de verlo a él y sus escenas se vuelven las más esperadas.

15. Alex en Atracción fatal

A estas alturas, no hay dudas de que Atracción fatal, cinta estadounidense de 1987 sobre un hombre que tiene un romance con una mujer que pronto se convierte en su peor pesadilla, es un clásico. Dirigida por Adrian Lyne y basada en un cortometraje de 1980 llamado Diversión, tuvo un éxito verdaderamente arrasador.

No hay dudas de que Glenn Close (en el papel de Alex) no fue una actriz de reparto ni secundaria. Claro que no. Lo cierto es que protagonizó el éxito junto a Michael Douglas (el afamado abogado que cae en sus redes) y Anne Archer, su inocente esposa. Sin embargo, ¿alguien podría dudar sobre quién cayeron todas las miradas? Las escenas más recordadas del film (que ni necesitamos nombrar porque cualquiera que lo ha visto sabe de qué se trata) lo dicen todo.

¿También crees que la luz de estos actores encandiló la del resto de los personajes? ¿Conoces otras películas en las que el actor secundario eclipse al principal o que, siendo los dos protagonistas, el carisma de uno opaque al otro? ¡Cuéntanos en los comentarios y no olvides compartir este artículo con tus amigos, así alargaremos la lista de personajes acaparadores de pantallas!