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11 Marcas cuyos nombres tienen grandes historias

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La creatividad y la sencillez de las marcas exitosas del mundo son lo que las ha convertido en las más reconocidas y memorables. Sin complicaciones, comunican a su público exactamente lo que quieren transmitir. Sin embargo, los orígenes de algunas de ellas son más interesantes de lo que parece.

Genial.guru trae para ti una serie de datos curiosos sobre los nombres de las marcas más populares del mundo.

1. Pepsi, una bebida para la indigestión

Pepsi, como muchas otras bebidas carbonatadas, comenzó a ser vendida como un remedio para la indigestión. El farmacéutico Caleb Bradham la preparaba en la fuente de soda de su farmacia con una mezcla de azúcar, caramelo, agua, aceite de limón, nuez de cola y nuez moscada. El nombre original era “Brad’s Drink” o “La Bebida de Brad”, que se vendía con el eslogan: “Estimulante, vigorizante, ayuda con la digestión”.

Con la popularidad de la que comenzó a gozar la bebida, Bradham tomó la decisión de cambiarle el nombre por algo más atractivo, inspirándose en la palabra dispepsia, el nombre médico de la indigestión, y la nuez de cola que formaba parte de la receta. El producto terminó llamándose “Pepsi-Cola” y ahora esta bebida centenaria es una marca que ha crecido sin parar de la mano de grandes artistas y celebridades.

2. Google, el error tipográfico

El buscador más grande del planeta ha desarrollado una marca impresionante que se ha extendido como un gigante de las comunicaciones y ha llevado hasta a la creación del verbo “googlear” en el idioma inglés. Es innegable que Google posee en este momento uno de los mayores centros de datos con información de internet en el mundo.

Sus fundadores, Larry Page y Sergey Brin, ya tenían en mente desde sus comienzos en la Universidad de Stanford el potencial que tendría su compañía, pues el plan original era nombrarla “googol”, basándose en el número gúgol que equivale a 10 elevado a la 100, un número enorme, pero que no llega a ser infinito.

Accidentalmente, Larry Page deletreó mal el nombre: en lugar de “googol”, escribió “google” y la página y la compañía quedaron registradas con este “error” que, en realidad, solo sirvió para distinguirse del resto y crecer hasta lo que es hoy en día.

3. McDonald’s, los inventores de la comida rápida

El empresario Ray Kroc fue la mente maestra detrás de la expansión de la cadena McDonald’s, pero el nombre original proviene del apellido de los inventores del concepto de “comida rápida”: Maurice “Mac” y Richard “Dick” McDonald. Desde 1940, atendían un exitoso restaurante, pero una vez que la Segunda Guerra Mundial terminó, decidieron implantar un sistema novedoso para reducir los tiempos de espera en sus pedidos.

El primer restaurante McDonald’s abrió en 1948, con un menú de pocos ítems y procesos estandarizados que les permitieron a los hermanos acelerar la preparación de la comida y venderla a un precio muy competitivo. Su éxito también los llevó a renovar la arquitectura del restaurante, creando el primer prototipo de los famosos arcos dorados.

Cuando los hermanos McDonald le compraron a Ray Kroc varias mezcladoras para malteadas en una época en que el mercado estaba decayendo, el empresario quedó impactado de la eficiencia del restaurante y tuvo la idea de crear franquicias en todo el territorio de los Estados Unidos. Se convirtió en su agente y, en los años 60, compró el 100% de la compañía.

Los famosos arcos dorados que la identifican han mutado con el tiempo, pero son uno de los logotipos más reconocibles del planeta por su simplicidad y color vibrante.

4. Gatorade, una ayuda para ganar

Cuando en 1965, el equipo universitario de los Gators de la Florida estaba presentando un bajísimo rendimiento en el campo y una serie de enfermedades relacionadas con el calor, los médicos, por petición del entrenador, se pusieron manos a la obra para averiguar qué estaba ocurriendo.

Los investigadores descubrieron que los jugadores perdían electrolitos y carbohidratos cuando salían a jugar y no los recuperaban, por lo que desarrollaron una bebida que balanceara estas necesidades y la bautizaron Gator-Aid (ayuda para los Gators). El producto demostró ser todo un éxito entre los Gators y su popularidad se extendió por el mundo deportivo.

Cuando llegó el momento de producirla comercialmente, el nombre fue cambiado a Gatorade, pero su éxito solo aumentó con el pasar de los años y hoy la marca se ha expandido a algo mucho más grande que una bebida de colores brillantes.

5. Rolex, el susurro del éxito

Según el fundador de esta prestigiosa marca de relojes, Hans Wilsdorf, ya lo había intentado todo para darle un nombre adecuado a su nuevo producto. Quería algo que fuera corto y se pudiera decir en cualquier idioma con facilidad, además de verse bien en la esfera del reloj.

Después de combinar todas las letras del alfabeto en miles de formas y de obtener un centenar de potenciales nombres, ninguno le parecía suficientemente contundente. Pero un viaje en un tranvía tirado por caballos cambiaría el destino de su recién fundada compañía, pues un “genio”, como él mismo lo llamó, le susurró la palabra “Rolex” al oído.

6. IKEA, el enigma escandinavo

Fundada en 1943, cuando su creador tenía tan solo 17 años, IKEA pasó de vender todo tipo de objetos a ser un referente del ingenio sueco en todo el mundo con sus muebles desmontables que facilitan su embalaje y transporte.

Sin embargo, quienes no dominan el sueco siempre se han preguntado qué significa la palabra IKEA en ese idioma. ¿La respuesta? Son iniciales combinadas: las del nombre del fundador, Ingvar Kamprad, con las de la granja donde creció, Elmtaryd, y el pueblo del sur de Suecia donde esta se encontraba: Agunnaryd.

A diferencia de la compañía, y como dato curioso, el nombre de cada producto sí tiene un origen sueco (en su gran mayoría) y las categorías se pueden encontrar en el Diccionario IKEA.

7. Häagen-Dazs, orgullo... ¿danés?

Este helado premium llegó de muy lejos para satisfacer los paladares del público americano, o eso es lo que nos han hecho creer. En realidad, su creador, Reuben Mattus, era un inmigrante judío de Polonia que vivía en los Estados Unidos y, junto a su esposa, creó esta importante marca de helados cuyo nombre parecería escandinavo, pero es una palabra totalmente inventada.

Llamar así a sus helados cumplía una doble función. Mattus quería rendir homenaje a Dinamarca, el único país que defendió al pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que usó la grafía danesa en el nombre de su marca. Además, quería darle un toque de exotismo, ya que se trataba de un helado de la más alta calidad, por lo que estaba seguro de que esto le daría un perfil más distinguido.

8. Zara, inspiración de película

Cuando el magnate Amancio Ortega quiso darle un nombre a su negocio de ropa, inicialmente pensó en llamarla “Zorba”, como la película de 1964, “Zorba El Griego”, pues era un gran admirador de esta cinta de Anthony Quinn. Incluso ya había hecho el molde para poner las letras en el cartel de su tienda en A Coruña.

Sin embargo, poco antes de la inauguración, en 1975, se dio cuenta de que la tienda se encontraba muy cerca de un bar cuyo nombre era, justamente, “Zorba”. Como era muy confuso tener dos negocios con el mismo nombre en un radio tan pequeño, Ortega tomó los moldes y decidió agregar una “a”, creando así una de las marcas españolas más reconocibles del mundo.

9. Amazon.com, un río de posibilidades

Este negocio, que comenzó en el garaje de Jeff Bezos en 1994, no siempre llevó el nombre que lo distingue hoy en día. Lo que originalmente era una venta de libros en línea iba a llevar el mágico nombre “Cadabra”, pero el primer abogado de la marca, Todd Tarbert, convenció a Bezos de que la palabra sonaba muy parecido a “cadáver” en inglés.

Era el momento de decantarse por otro nombre, y a Bezos también se le ocurrió usar Relentless (implacable) y, de hecho, el dominio web existe y hoy en día redirige al usuario a Amazon.com.

Finalmente, el nombre Amazon fue el más adecuado, pues “la librería más grande del mundo” llevaría, a partir de entonces, el nombre del río más grande del mundo, el Amazonas. No se trataría solo de una librería online, sino de un proceso tecnológico que simplificaría las compras electrónicas y cambiaría la historia para siempre. Así se veía en los años 90 (fíjate en el logo con el río):

10. Verizon, la unión de dos ideas

Verizon es un gigante de las telecomunicaciones en Estados Unidos, y su nombre es una metáfora de su origen, pues la compañía surgió de una fusión entre Bell Atlantic y GTE en el año 2000. El nombre, de la misma forma, es una mezcla de veritas, una palabra latina que significa “verdad”, y horizon, que significa “horizonte”.

11. Starbucks, el marino literario

La historia de esta exitosa cafetería está muy relacionada con el mar, tanto en su origen (Seattle, la ciudad donde abrió la primera tienda, es una ciudad portuaria) como en su famoso logo, la sirena de dos colas. Su reconocido nombre también proviene del océano, específicamente, de uno que se encuentra en la literatura inglesa.

Los fundadores de Starbucks provenían del mundo académico: Jerry Baldwin y Zev Siegel eran profesores de inglés e historia y Gordon Bowker era escritor. No es de extrañar, entonces, que la marca adoptara un nombre literario.

Entre los posibles nombres estaban “Redhook” y el casi ganador “Cargo House”, pero todo cambió con una búsqueda de palabras que comenzaran con “st”, pues en el mundo publicitario se decía que eran poderosas. Alguien consiguió un viejo mapa donde aparecía un pueblito minero llamado “Starbo”.

El escritor Bowker enseguida lo asoció con Starbuck, el primer oficial del ballenero Pequod en la novela Moby Dick. Le agregaron una “s” al nombre y, más de cuarenta años después, este buque continúa navegando en las aguas del éxito comercial.

¿Conocías los orígenes de estas reconocidas marcas? ¿Qué otra historia interesante podría ser parte de esta lista? Déjanos tus comentarios y comparte estas curiosidades con tus amigos.

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