10 Maneras en las que estás perdiendo dinero sin darte cuenta y cómo evitarlas

Curiosidades
hace 17 horas

Las suscripciones a plataformas de entretenimiento, el gimnasio, el café de la tarde, el supermercado... Todos estos son gastos cotidianos que sumamos sin pensar demasiado. Creemos tener el control de nuestras finanzas, pero ¿alguna vez te has detenido a calcular cuánto cuesta realmente un día de tu vida? Si no lo has hecho, será mejor que vayas asimilando la cruda realidad: tienes fugas de dinero que pasan desapercibidas. La buena noticia es que siempre hay formas de optimizar tus gastos y empezar a ahorrar para ese viaje soñado o el coche de lujo que tanto deseas. Aquí te mostramos 9 maneras en las que el dinero se escurre de tus manos y cómo evitarlas.

1. Esperar cuesta dinero

El tiempo es dinero: Esos momentos en los que no haces nada más que esperar, son una de las maneras más simples de perder dinero. ¿Cómo es esto posible? Estudios han demostrado que el tiempo perdido en congestión vehicular en EE. UU. genera pérdidas económicas millonarias cada año debido al aumento en costos de transporte y a que mientras esperan, las personas no pueden producir.

A esto también se le conoce como “El costo de la oportunidad”, que en pocas palabras, es el resultado de elegir una oportunidad sobre otra, perdiendo la ganancia potencial de otras alternativas. Esto aplica para cuando te quedas en un atasco de tránsito o en una fila, ya que estás eligiendo estar ahí sin hacer nada más que esperar, en vez de producir dinero. Esto también nos hace más propensos a gastar más dinero haciendo compras en línea, por ejemplo.

¿Qué hacer para minimizar los efectos de estas situaciones?

  • Automatizar tareas.
  • Optimizar desplazamientos y gestionar mejor el tiempo.
  • Usar herramientas como asistentes virtuales, pagos digitales y aplicaciones de tráfico pueden ayudar a reducir las pérdidas.

2. El costo de la aceptación social

Sales con colegas del trabajo a un bar e invitas la primera ronda, vas a almorzar y dejas una generosa propina, en el cumpleaños de un amigo eliges un perfume costoso en lugar de un simple par de medias, y cuando llega la Navidad, endeudarte para comprar regalos a todos parece inevitable. Mantener la apariencia de que la tacañería no es uno de tus rasgos y que estás a la par del nivel financiero de tu círculo social puede ser importante para ti.

Sin embargo, esta es una de las fugas de dinero más comunes y, según estudios, también una de las principales causas de estrés para el 64 % de los adultos en Estados Unidos. Pero la realidad es que no eres lo que tienes ni lo que gastas. Usar más dinero del que deberías no te hace mejor persona. Aquí te dejamos algunos consejos para manejar esta situación de manera más inteligente:

  • Háblate con sinceridad sobre tu situación financiera y compártela con amistades cercanas y familiares que puedan mostrarte empatía.
  • Cuando tu círculo social quiera generar algún encuentro, sugiere alternativas de bajo costo, como un picnic o una noche de juegos en casa.
  • Aprende a decir que no cuando recibas invitaciones a actividades que no se alineen con las capacidades de tu presupuesto. Después de todo, las amistades verdaderas no te exigirán gastar para fortalecer lazos.

3. Los pequeños, pero mortales gastos hormiga

Ese café de media tarde que compras casi todos los días, esa compra impulsiva cada vez que vas al centro comercial solo para usar el cajero automático, o esas monedas que dejas en la tienda porque crees que son insignificantes. Todo suma. Según estudios liderados por David Bench, si ahorraras durante un año el dinero que gastas en un cappuccino diario, podrías acumular aproximadamente 1450 euros, lo suficiente para unas vacaciones y si lo hicieses durante 15 años, podrías comprarte un coche nuevo.

Así como las hormigas encuentran su fuerza en la unión, los gastos hormiga son esas pequeñas compras cotidianas que, al final del mes, representan una suma considerable en tu presupuesto. En este caso, el problema no es el costo de cada gasto, sino su frecuencia. Por suerte, hay formas de controlarlo:

  • En lugar de comprar un café cuando sales, compra un vaso térmico y llénalo con el café que haces en casa.
  • Pide siempre el cambio completo.
  • Evita la compra cotidiana de golosinas. Prueba incluir snacks en tu compra de comida mensual o quincenal.

4. Los tenebrosos gastos fantasma

Los gastos fantasma son aquellos que existen y, a diferencia de los anteriores, no recibes ningún beneficio a cambio. Estos pueden ser pagos a suscripciones, seguros o servicios que no usas. También pueden ser esas tasas bancarias que no sabes que existen pero que mes a mes debitan dinero de tu cuenta, dándote tremendo susto. Para controlar o evitar la aparición de estos tenebrosos gastos puedes intentar lo siguiente:

  • Crea un presupuesto mensual especificando tus ingresos, tus gastos y tus ahorros.
  • Categoriza los gastos. Si a final de mes descubres que gastaste más, podrás ver por dónde se fue ese dinero.
  • Monitorea con frecuencia tu cuenta bancaria para identificar posibles gastos fantasmagóricos.
  • Cancela suscripciones que ya no uses. Estas pueden ser alguna plataforma de streaming, o incluso, la del gimnasio. Sincérate.

5. Compras comida que no te comes

A veces no basta con recortar gastos hormiga haciendo la compra del mes en el supermercado si algunos de esos productos terminan olvidados en el refrigerador hasta descomponerse, lo que, en otras palabras, es tirar dinero a la basura. De hecho, según la FAO, más de 1300 millones de toneladas de comida se desperdician cada año en todo el mundo.

Las cifras en términos económicos son alarmantes: la familia estadounidense promedio gasta alrededor de 1866 USD al año en alimentos que nunca llegan a ser consumidos. Con esto en mente, piensa en cuántas veces has tenido que desechar comida que compraste, pero nunca comiste. La buena noticia es que puedes evitarlo. Aquí te dejamos algunas estrategias para lograrlo:

  • Planifica tus comidas y compra en función de ello. Ten en mente recetas para la semana y calcula la cantidad exacta de ingredientes que necesitas para cada preparación.
  • Revisa las fechas de expiración y elige solo productos que puedas consumir antes de que caduquen.
  • Mantén la cadena de frío de los alimentos para conservar su frescura y evitar desperdicios.
  • Aprovecha la congelación para prolongar la vida útil de tus alimentos. No solo se trata de carnes, también puedes cortar y porcionar vegetales, almacenarlos en bolsas herméticas y congelarlos hasta que los necesites.

6. Gastos vampiro que desangran tus bolsillos

Los pequeños pagos que haces cotidianamente casi sin darte cuenta, pero que, al final del mes, dejan tu cuenta en números rojos, esos son los gastos vampiro. Pueden parecer inofensivos: la cafetera y el cargador que nunca desconectas de la electricidad, la gota de agua que sigue saliendo del grifo del lavabo o esa tarjeta de crédito que ya no usas, pero que sigues pagando.

Sabemos que es frustrante cuando llegan las facturas del mes y ves que la cuenta del agua y de la electricidad subieron y que le estás pagando al banco solo por existir. De ahí la importancia de identificar y eliminar estos gastos. Te tenemos la estaca con la que podrás eliminar estos gastos vampíricos de tu vida:

  • Revisa cuáles tarjetas de crédito usas realmente y cancela las que no necesitas.
  • Desconecta los dispositivos electrónicos cuando no los estés utilizando.
  • Mantén tu hogar en buen estado. Consulta a un profesional para revisar las instalaciones y prevenir fugas o averías que podrían convertirse en gastos innecesarios. Recuerda, siempre es mejor prevenir que pagar de más.

7. “Descuentos” que te hacen gastar más

Los descuentos pueden parecer una gran oportunidad para ahorrar dinero, pero muchas veces nos hacen gastar más de lo planeado y esto es gracias a los genios del mercadeo. Por ejemplo, cuando vemos un precio tachado junto a una “oferta especial”, nuestro cerebro asume que estamos ahorrando.

Aunque en realidad no sabemos cuál es el precio original, terminamos comprando más de lo que realmente queríamos solo para no “perder” la oferta. Sigue estos consejos para no caer tan fácilmente en las estrategias de marketing:

  • Piensa antes de comprar.
  • Pregúntate si de verdad necesitas el producto o si solo lo quieres comprar porque está en oferta.
  • Mira si el precio original de verdad es menor al que están ofreciendo.

8. El costo de la nostalgia

Estudios han demostrado que la nostalgia pueden representar un riesgo financiero. Cuando sentimos conexión con recuerdos emocionales, nuestro cerebro percibe una especie de “colchón psicológico” que nos hace sentir seguridad y protección, lo cual reduce el miedo a gastar.

Los expertos en marketing lo saben y por eso usan la nostalgia para vender: desde ediciones retro de productos hasta relanzamientos de películas y videojuegos clásicos. Nos hacen sentir que estamos recuperando un pedazo de nuestro pasado, cuando en realidad solo estamos justificando gastos impulsivos en cosas que quizá no necesitamos. ¿Cómo zafarnos de esta peligrosa estrategia de mercado?

  • Cada vez que salgas de compras, haz una lista y apégate a lo que escribiste en ella.
  • El presupuesto será tu mejor aliado para evitar el efecto de la nostalgia. Al establecer un presupuesto, sabrás exactamente cuánto dinero tienes disponible y en qué debes gastarlo. Puedes verlo como “la voz de la conciencia” que te ayuda a mantener el control.
  • Sé consciente de tus hábitos. Si tiendes a comprar por impulso o desde la emoción, toma precauciones cuando te sientas vulnerable. Por ejemplo, limita el acceso a tu dinero o deja las tarjetas en casa para evitar compras innecesarias.

9. Pagar en digital podría disminuir tu percepción del dinero

Los pagos digitales ahorran tiempo, pero cuestan más dinero. Además de las comisiones que suele conllevar manejar dinero digital, investigaciones han demostrado que, si bien esta modalidad ha tenido una gran aceptación, también está generando más gastos. Las compras impulsivas se vuelven más frecuentes, ya que no hay una percepción inmediata de la pérdida de dinero, como ocurre al pagar en efectivo.

Pero no te culpes, las plataformas de pago también hacen más sencillo gastar en promociones, descuentos exclusivos y pagos a plazos, lo que incentiva a los usuarios a consumir más de lo que tenían pensado. Esta combinación de factores, sin la precaución necesaria, puede generar en algunas personas una menor conciencia financiera y un mayor endeudamiento. La buena noticia es que puedes hacer lo siguiente para disminuir el riesgo:

  • Usa tarjetas prepagadas o de débito; de esta manera, deberás llenarlas de fondos antes de poder usarlas, lo que te ayudará a tomar conciencia y a evitar cobros automáticos.
  • Desactiva las compras con un solo clic, ya que permiten realizar pagos sin confirmación previa.
  • Activa alertas de gasto en tu teléfono para recibir una notificación cuando superes el límite de tu presupuesto.

10. El alto costo del aburrimiento

Así como gastas cuando esperas, también lo haces cuando te aburres. En este momento, eres más vulnerable a todos los estímulos que mencionamos en los puntos anteriores. Mientras estás sin oficio en el sofá, con tu dinero digital a tu entera disposición, miles de tiendas online en tus dispositivos y el deseo de gratificación instantánea susurrándote al oído, estás al borde de una o más compras. Todos hemos estado ahí.

Pero si quieres seguir teniendo la oportunidad de optar por un fondo de retiro o, sin irnos tan lejos, poder pagar ese teléfono o coche nuevo en el que no dejas de pensar, será mejor que respires profundo la próxima vez que el aburrimiento llegue a ti y le haga un guiño a tu billetera. Sigue estos consejos para evitar gastos por aburrimiento:

  • Concéntrate en otra cosa. Sí, sabemos que es obvio, pero más redundante es el descontrol en tus finanzas a causa del ocio. Mira una serie que te enganche, lee un libro, cocina algo rico, sal a caminar a un parque o simplemente acuéstate a dormir. Cuando sientas el impulso de gastar solo porque no tienes nada más que hacer, busca una actividad que te mantenga la mente ocupada y los bolsillos a salvo.

Desde los gastos hormiga, el aburrimiento, hasta el precio de la aceptación social, cada pequeña decisión financiera moldea nuestra estabilidad económica. Después de todo, tu dinero debería trabajar para ti, no escurrirse como agua entre tus dedos. La clave para alcanzar estabilidad financiera está en gastar con intención y asegurarte de que cada peso, dólar o euro que salga de tu bolsillo realmente sume valor a tu vida.

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