18 Personas hablaron sobre sus pasatiempos, que rompen todos los estereotipos

La mayoría de las personas adoran los dulces. Pero, ¿y si en vez de los típicos pasteles y chocolate se sirviese, por ejemplo, un postre con pimentón rojo picante? ¿Y qué tal si te ofrecemos unas rosquillas con tocino? Cada cocina nacional tiene una receta tan inusual que los foráneos no tienen más remedio que observarlas de lejos, e incluso, con recelo.
En Genial.guru hemos encontrado para ti los dulces más extraños de todo el mundo, y algunos de ellos están bastante lejos de la imagen habitual que tenemos en nuestra mente de lo que significa un delicioso postre.
Un manjar popular escocés, que se vende en cada uno de sus bares. Por supuesto, la barra de "Mars" no es la cosa más inusual que se puede servir frita (acuérdate, al menos, del helado o la mantequilla que se preparan rebozados), pero definitivamente este postre es muy demandado entre niños y adolescentes del lugar. Por eso nos preguntamos: ¿a qué sabrá esto?
Un postre para los que cuidan su figura. En la "gota" de agua, denominada "Mizu Shigen Mochi" en Japón, no encontraremos nada más que agar-agar y agua. Para darle tonos aromatizantes a la cuestión, se sirve con sirope de arce y harina de soja. El secreto principal de este increíble platillo es el agua pura, traída expresamente de los Alpes (si se sigue a rajatabla su receta original).
Este plato es para aquellos que no pueden decidir qué les gusta más. La tarta ha recopilado para sí misma los tres pasteles americanos más clásicos: el de cereza, calabaza y manzana. Todo este manjar se une con una crema de queso y posteriormente se hornea. Un trozo de esta golosina norteamericana te supondrá alrededor de 1800 calorías.
A simple vista, este plato se parece a esos fideos típicos con frijoles y caldo, aunque, por alguna razón, predomina el color verde. En realidad, estos fideos de arroz gelatinizados son dulces, el caldo resulta ser leche de coco y los frijoles son de chocolate. A veces, puedes encontrar variaciones, por ejemplo, si se añade helado o durián.
El arce, cuyas hojas se usan para este manjar inusual, se llama "Momiji" y crece solo en el país nipón. Las hojas recolectadas se lavan en profundidad para luego colocarlas en barriles con agua salada, allí permanecerán durante todo un año. Luego, se rebozan con una mezcla a base de harina, semillas de sésamo y azúcar, para freírlas después en abundante aceite.
Estas rosquillas son el verdadero sueño de Homero Simpson. Están rociadas con caramelo líquido o sirope de arce, y por encima llevan tocino frito. Una combinación inusual, pero en las tiendas y cafeterías especializadas en donas de este país se han convertido en un platillo bastante popular.
El restaurante Tim Ho Wan sirve un postre inusual: jalea con flores de osmanthus. El platillo original es a base de harina de arroz gelatinosa, azúcar y flores de osmanthus, y la receta en sí alberga ya más de 300 años de historia. Con frecuencia, suele servirse como un suplemento aromático con el té.
La bebida favorita de los irlandeses, más tarde, ha resultado perfecta para combinarla con un manjar dulce. Sobre la base de la cerveza, se prepara el bizcocho y por encima se decora con crema batida o chocolate derretido. Por supuesto, este postre carece de alcohol: con las altas temperaturas se evapora, pero eso no resta que queden sus agradables toques de malta.
Estos "macarrones originales" se preparan con agua, harina y chocolate, sirviéndose con pipas de calabaza y nueces. Este platillo obtuvo su nombre gracias a los bombones "Gianduiotti", elaborados a base de crema de chocolate "Gianduia". El producto fue muy popular en Turín durante la primera mitad del siglo XIX.
Los japoneses no se esforzaron siquiera y simplemente colocaron una barra gruesa de chocolate en un bollo entreabierto. Este manjar ya tiene variantes para gourmets: con chocolate de fresa, así como también lo puedes encontrar con 20 barras en vez de una.
El pastel "Tres leches" es un platillo bastante popular de la cocina mexicana. Pero en un restaurante de Los Ángeles decidieron que la receta era demasiado simple y la variaron, añadiendo generosamente pimentón rojo picante. ¿Te atreverías a probar un postre así?
La lengua hervida es un refrigerio habitual en algunos países, pero ¿qué pasaría si este sabor se le añadiese a un helado? Los japoneses consideran que este postre se antoja muy suave y placentero, y además es querido, no solo por sus experimentados amantes de la comida, sino también por la gente normal y corriente.
Para ser precisos, en realidad no es leche en su forma pura, sino una crema de leche suave. Esta, en primer lugar, se hornea para luego cortarla en trozos que se pasan por la harina para freírlas en abundante aceite. Bajo la influencia de la alta temperatura, la crema se derrite de nuevo, y así se obtiene un platillo dulce y tierno, con un centro líquido.
Así se vería un milhojas clásico si se cocinara en China. Se hace a partir de 10-15 crepes finas a base de té verde matcha en polvo, untadas con crema batida. Por encima, este pastel se decora con el mismo polvo de matcha.
¿Cuáles de estos postres te gustaría probar primero y cuál, bajo ningún caso, te atreverías a degustar?