Del horno a la mesa: 10 de los mejores panes que transformaron la gastronomía mundial (recetas incluidas)

Cocina
hace 2 días

Más allá de la harina y el agua, el pan se convierte en un símbolo de identidad, una ventana a la historia y las tradiciones de cada rincón del planeta. Hoy exploraremos un universo de sabores, texturas, aromas que desafían lo convencional y, que según el ranking 2025 de TasteAtlas, representan lo mejor del patrimonio panadero global. En este recorrido, nos sumergiremos en algunos de los panes más representativos de esta lista, descubriendo cómo cada uno de ellos transforma un alimento cotidiano en una obra de arte culinaria que une al mundo.

1. Colombia Pandebono

El pandebono tiene sus orígenes en 1904, cuando comenzó a elaborarse en el Convento de la Sagrada Familia, ubicado en el barrio El Peñón de Cali, Valle.

Ingredientes:

  • 125 g de fécula de maíz (1 taza)
  • 125 g de fécula de yuca o mandioca amarga
  • 250 g de queso consistente y con sabor
  • 1 cucharada sopera de levadura (polvo de hornear)
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla o margarina
  • 1 huevo
  • 60 ml de leche (¼ taza)

    Cómo prepararlo:
  1. Precalienta el horno a 250 °C. Comienza rallando el queso
  2. Mezcla la fécula de yuca, fécula de maíz, levadura y agrega el queso previamente rallado. Mezcla sin amasar
  3. Agrega el azúcar, la mantequilla y el huevo. Te debe quedar una textura arenosa
  4. Vierte la leche lentamente e intégrala a la mezcla hasta obtener una masa firme, pero suave. La idea es que la masa no se pegue a los dedos y se pueda extender
  5. Amasa durante 5 minutos estirando la masa en una mesa o tabla grande
  6. Ahora crea bolas del mismo tamaño bien redonditas
  7. Espolvorea harina en una bandeja y coloca las bolitas de harina un poco separadas, ya que la cocción hace que se agranden
  8. Hornea por 20 minutos y listo, ya tienes tu pandebono valluno

2. Brasil — Pão de queijo

El pão de queijo (pan de queso) surgió en Minas Gerais alrededor de 1700. En este lugar, los cocineros locales crearon un pan a partir del almidón de yuca, enseñados por los indígenas Tupiniquins. A finales del siglo XIX, se le agregó queso rallado duro.

Ingredientes:

  • 106 g de polvo dulce (almidón de yuca/mandioca)
  • 154 g de polvo ácido (almidón de yuca/mandioca)
  • 210 ml de leche entera
  • 107 ml de aceite de girasol
  • 2 huevos medianos (104 g en total)
  • 1 cucharadita de sal
  • 30 g de queso parmesano rallado
  • 350 g de queso rallado minas/minero o parecido

Cómo prepararlo:

  1. Mezcla en un bol 106 g de polvo dulce y 154 g de polvo ácido. Reservar
  2. En una olla/cacerola calentar la leche entera, el aceite de girasol y la cucharadita de sal. Remueve hasta que hierva
  3. Verte la mezcla caliente sobre el almidón de yuca, mezclando con cuchara de madera
  4. Cuando te cueste trabajar con la cuchara, usa las manos hasta obtener una masa fina y brillante
  5. Añade los 2 huevos y mezcla (tomará 5-10 minutos — la masa se separará, pero es normal)
  6. Incorpora 30 g de queso parmesano rallado y 350 g de queso mina rallado. Amasa hasta que se una
  7. Extiende la masa en una bandeja, cubre con plástico adherente y refrigera 30 minutos
  8. Con las manos aceitadas, forma bolitas de 30 g aproximadamente y colócalas en una bandeja con papel para hornear
  9. Hornea a 200 °C por 20-25 minutos hasta que estén dorados
  10. Se pueden congelar crudos y hornear directamente del congelador
  11. Pueden comerse fríos o calientes, pero deben consumirse el mismo día

3. Chile — Marraqueta

Muchos historiadores coinciden en que el pan conocido como marraqueta (originalmente “pan francés”) se originó en Valparaíso, Chile, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Fue creado por dos hermanos panaderos franceses con el apellido Teran-Marraquett. El pan rápidamente se popularizó entre los chilenos y se convirtió en un alimento emblemático.

Ingredientes:

  • 1 kg de Harina Selecta sin polvo de hornear
  • 600 ml de agua a temperatura ambiente
  • 20 g sal
  • 15 g de levadura granulada
  • 1 cucharadita de azúcar


Cómo prepararlo:

  1. Mezcla la levadura con agua tibia, añade azúcar y deja fermentar 15 minutos mientras precalientas el horno a 220 °C
  2. Forma un cráter con harina y sal, vierte la mezcla de levadura y amasa 5 minutos hasta lograr una textura suave y manejable
  3. Coloca la masa en un recipiente engrasado, cúbrela con plástico adherente y déjala descansar 30 minutos. Después, corta la masa en ocho partes iguales para crear las tradicionales marraquetas chilenas. Forma bolitas y permíteles otro reposo de 20 minutos
  4. Une dos bolitas trabajándolas suavemente hasta lograr una pieza alargada. Cuando tengas una figura similar a un número 8, haz una marca vertical en el centro usando un palito o el mango de una cuchara de madera
  5. Barniza con aceite y permite un reposo final de 30 minutos
  6. Hornea a 220 °C durante 15 minutos hasta que doren por arriba


Truco de panadero: coloca un recipiente con agua en el horno para conseguir una corteza más crujiente.

4. Estados Unidos, Nueva York — Bagels

La primera referencia al bagel aparece en Cracovia, Polonia, en 1610, aunque probablemente fue inventado en Alemania en el siglo XIV. Llegó a Nueva York con inmigrantes judíos de Polonia en 1900. El barrio Lower East Side tenía más de 70 panaderías de bagels.

Ingredientes base:

  • 3½ tazas de harina para pan*
  • 2 cucharaditas de levadura seca instantánea
  • 1½ cucharaditas de azúcar
  • 1½ cucharaditas de sal
  • 1⅓ tazas de agua templada
  • ¾ taza de harina para pan adicional para amasar


*Nota: Si solo dispones de harina común, puedes utilizarla, pero ten en cuenta que la harina para pan proporciona un bagel más denso y característico. Además, deberás reducir la cantidad de líquido, ya que esta harina no absorbe tanta agua como la de pan.

Elaboración de la masa:

  1. Mezcla en un recipiente la harina, levadura, azúcar y sal utilizando una batidora eléctrica con gancho amasador a velocidad media-baja
  2. Vierte gradualmente el agua templada hasta formar una bola que limpie el fondo del recipiente
  3. Amasa durante aproximadamente 10 minutos, incorporando poco a poco la harina adicional hasta conseguir una masa firme, suave y elástica. Si es necesario, añade un poco más de agua para integrar más harina
  4. Engrasa ligeramente un bol grande, coloca la masa y gírala para que se impregne. Cúbrelo herméticamente con plástico adherente y un paño. Deja fermentar en un lugar cálido aproximadamente 1 hora, hasta que duplique su volumen
  5. Una vez duplicada, presiona la masa y divídela cuidadosamente en 8 porciones iguales (aproximadamente 115 g cada una)


Formando los Bagels:

  1. Moldea cada porción en una bola uniforme y lisa. Presiona suavemente contra la encimera, realizando movimientos circulares mientras reduces ligeramente la presión superior hasta formar una bola perfecta. Repite con el resto de porciones
  2. Haz un agujero en el centro de cada bola con tu dedo. Estira la abertura hasta que mida aproximadamente 4 cm de diámetro y colócala en una bandeja forrada. Repite con las restantes porciones
  3. Vuelve a dar forma a los bagels si han recuperado su forma original
  4. Cubre con plástico adherente y un paño, dejando reposar durante 20 minutos


Cómo prepararlo:

  1. Precalienta el horno a 210 °C mientras pones a hervir abundante agua en una olla grande
  2. Introduce los bagels uno a uno en el agua hirviendo. Hierve durante 2 minutos por cada lado. Este proceso aporta la característica textura masticable de los auténticos bagels neoyorquinos
  3. Devuelve los bagels a la bandeja forrada, píntalos con huevo batido y espolvorea con tus coberturas preferidas
  4. Hornea durante aproximadamente 20 minutos o hasta que estén dorados


Conservación:

  • Los bagels mejoran significativamente en sabor y textura si se dejan reposar una noche en un recipiente hermético a temperatura ambiente.
  • Consúmelos dentro de los 3 días siguientes o congélalos hasta 8 semanas.

5. Portugal — Bolo lêvedo (muffins portugueses)

Los bolos lêvedos son una especialidad gastronómica típica de Vale das Furnas, isla de São Miguel, Azores. Este dulce azoriano apareció aproximadamente a mediados del siglo XIX. Su origen está relacionado con los primeros colonos de São Miguel, cuya preparación similar al pan facilitaba su producción durante tiempos de escasez alimentaria.

Ingredientes:

  • 1 taza de leche
  • 4 cucharadas de mantequilla blanda
  • 3½ tazas de harina multiusos o 3¾ tazas de harina pastelera
  • ¼ taza de harina de papa — opcional
  • ¼ taza de harina de soya — opcional
  • ¼ taza de azúcar
  • 2½ cucharaditas de levadura instantánea
  • 1½ cucharadita de sal
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla pura
  • Un toque de sabor: ⅛ cucharadita de aceite de limón o 1 cucharada de ralladura de limón o 1 cucharadita de saborizante para masa dulce


Cómo prepararlo:

  1. Calienta la leche hasta que aparezcan pequeñas burbujas y viértela sobre la mantequilla. Déjala enfriar hasta que esté tibia
  2. Mientras tanto, mezcla todos los ingredientes secos en un recipiente grande. Remuévelos bien para evitar grumos, especialmente de la harina de papa
  3. Añade el resto de ingredientes y amasa todo junto hasta conseguir una textura suave. La masa debe quedar blandita pero no pegajosa
  4. Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado, cúbrelo con plástico adherente y deja que suba durante aproximadamente 90 minutos hasta que esté bien esponjosa
  5. Si prefieres usar máquina de pan: agrega todos los ingredientes en la cubeta, selecciona el programa manual o de masa y pulsa “Inicio”. Unos 10 minutos antes de que termine el amasado final, revisa la textura y ajústala si es necesario con más harina o agua. La masa debería formar una bola lisa y coherente
  6. Pasa la masa a una superficie aceitada y divídela en 10 porciones de aproximadamente 92 gramos cada una
  7. Forma bolitas apretadas con la masa y déjalas reposar tapadas unos 30 minutos. Luego aplástalas formando círculos de 10-13 cm de diámetro y 1.3 cm de grosor
  8. Coloca los muffins en una bandeja engrasada o con papel de hornear, dejando unos 4 cm entre ellos
  9. Pon papel de hornear encima o engrasa ligeramente el fondo de otra bandeja. Colócala sobre los muffins y déjalos subir durante 45 minutos hasta que tengan unos 2 cm de grosor
  10. Hornea en el horno precalentado a 200 °C durante 18-22 minutos, manteniendo la segunda bandeja encima, lo que ayudará a que los muffins queden planos
  11. Retira la bandeja superior y comprueba que están hechos: deben estar dorados por arriba y por abajo, con los lados más pálidos. Sácalos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla
  12. Guárdalos bien envueltos hasta 3 días en la encimera o congélalos hasta un mes


Consejo: si decides no usar la harina de papa y/o de soya, reduce la leche en 1 cucharada.

6. Polonia — Proziaki

El nombre de los proziaki deriva del antiguo nombre del bicarbonato de sodio, llamado “proza”. Esta tradición de la región de Podkarpacie se remonta a por lo menos 150 años atrás (aproximadamente desde 1875).

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina común
  • 1 taza de suero de leche o kéfir bien fresquito
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Un poco de mantequilla o aceite para la sartén


Cómo prepararlo:

  1. En un tazón grande mezcla la harina con el bicarbonato y la sal. Ve añadiendo poco a poco el suero o kéfir mientras revuelves hasta conseguir una masa suavecita
  2. Pon la masa en una superficie con un poquito de harina y amásala suavemente por un minuto o dos. Después, estírala con un rodillo hasta que quede como de 1 cm de grosor. Usa un vaso o cortador de galletas para hacer círculos
  3. Calienta una plancha o sartén antiadherente a fuego medio. Pásale un poquito de mantequilla o aceite. Cocina los panes por 2-3 minutos de cada lado, hasta que estén dorados y bien cocidos. Si prefieres, mételos al horno precalentado a 190 °C por unos 10-12 minutos

Nota: El suero o kéfir tiene que estar bien frío para que la textura quede perfecta. No amases demasiado o tus panes quedarán duros en vez de esponjosos.

7. Filipinas — Pan de sal

El pan de sal se popularizó durante la época colonial americana a principios de 1900, cuando la harina estadounidense más económica estuvo disponible. Su antecesor fue el “pan de suelo”, una variante hispano-filipina de la baguette francesa, cocida directamente en hornos de leña llamados pugón, originarios de Filipinas.

Ingredientes:

  • 400 g de harina normal (puedes usar harina de pan si quieres)
  • 50 g de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 230 ml de leche tibia
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida (o margarina)
  • 1½ cucharaditas de levadura seca instantánea
  • 60 g de pan rallado


Cómo prepararlo:

1. Mezcla en un recipiente grande la harina, el azúcar y la sal

2. Agrega la leche tibia, el huevo batido y la mantequilla derretida. Remueve todo hasta que quede bien mezclado

3. Incorpora la levadura y dobla la masa hasta que notes que está pegajosa

4. Echa la masa en una superficie enharinada y amasa unos 5-10 minutos hasta que quede suave y elástica

5. Dale forma de bola, úntala ligeramente con aceite y ponla en un recipiente. Tápala con un paño de cocina o plástico adherente y déjala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño (puede tardar entre 30 minutos y una hora, según la temperatura)

6. Aplasta la masa para sacar el aire y córtala en 2 partes iguales. Forma dos rollos alargados y corta cada uno en 6 trozos

7. Moldea cada trozo en forma de bolita y rebózalo completamente en pan rallado

8. Coloca las bolitas en una bandeja de horno, dejando al menos 2-3 cm entre ellas. Déjalas reposar hasta que vuelvan a duplicar su tamaño

9. Mientras tanto, precalienta el horno a 185°C

10. Hornea los panes unos 15 minutos o hasta que los lados estén ligeramente dorados

11. ¡Sácalos del horno y disfrútalos calentitos!

8. Austria — Kaisersemmel

El Kaisersemmel (también conocido como Kaiser Roll), originario de Austria y existente desde por lo menos 1760, es un pan que probablemente recibió su nombre en honor al emperador de Austria, alcanzando particular popularidad durante el reinado del emperador Franz Josef (1848-1916).

Ingredientes:

  • 800 g de harina común orgánica
  • 2 cucharaditas de malta de cebada
  • 1½ cucharaditas de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharada de mantequilla blanda
  • 1 sobre de levadura seca
  • 3½ cucharadas de leche
  • 190 ml de agua a temperatura ambiente (unos 22 °C)
  • Mezcla para espolvorear: 50% harina y 50% maicena


Cómo prepararlo:

  1. Junta en un bol grande todos los ingredientes: harina, azúcar, sal, mantequilla, malta, leche, levadura y agua
  2. Mezcla primero a velocidad baja por 3 minutos, luego aumenta la velocidad y amasa bien por 9-10 minutos más
  3. Cuando termines de amasar, deja la masa en el mismo bol, espolvoréala con un poco de la mezcla para espolvorear y cúbrela con un paño limpio. Déjala descansar unos 20 minutos
  4. Divide la masa en 9 porciones de aproximadamente 75 g cada una
  5. Dale forma de bolita a cada porción, creando tensión en la masa
  6. Espolvorea cada bolita con la mezcla para espolvorear y tápalas con un paño
  7. Déjalas reposar 15 minutos más
  8. Aplasta cada bolita con la palma de tu mano y dale la forma característica de los panecillos kaiser según la técnica del video
  9. Coloca los panecillos “boca abajo” sobre un paño limpio y cúbrelos nuevamente
  10. Déjalos descansar 30 minutos
  11. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 °C (si es de convección) o 230 °C (si es tradicional)
  12. Coloca los panecillos “boca arriba” en una bandeja para hornear
  13. Rocíalos bien con agua usando un atomizador hasta que queden muy húmedos por fuera. Si quieres, espolvorea semillas de sésamo encima
  14. Mete la bandeja en la parte media del horno. Crea vapor rociando agua en las paredes del horno o vertiendo 50ml de agua sobre piedras calientes colocadas en el fondo
  15. Hornea durante 20-25 minutos. Abre el horno 2 minutos antes de terminar para liberar el vapor
  16. Deja que los panecillos se enfríen completamente antes de disfrutarlos fresquitos

9. Kazajistán — Baursak

La historia de este pan está estrechamente ligada al estilo de vida nómada de grupos como los kazajos. Esto sugiere que sus orígenes son antiguos, ya que las culturas nómadas han existido durante milenios.

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina común
  • 1 cucharada de levadura
  • 1/4 taza de agua
  • 1/4 taza de leche
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de mantequilla o margarina
  • 1 cucharada de azúcar (y un poco más para espolvorear al final)
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 2 tazas de aceite vegetal para freír


Cómo prepararlo:

  1. Mezcla todos los ingredientes en un recipiente grande hasta formar una masa homogénea
  2. Amasa sobre una superficie enharinada hasta que quede suave y elástica. Luego devuelve la masa al recipiente
  3. Tápala con un paño y déjala reposar media hora mientras calientas el aceite a fuego alto en una sartén profunda
  4. Agarra porciones de masa del tamaño de una cucharada y forma bolitas
  5. Aplástalas ligeramente y sumérgelas con cuidado en el aceite caliente. Fríelas hasta que estén doraditas por todos lados
  6. Sácalas y ponlas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite
  7. ¡Si quieres, espolvoréales azúcar o un chorrito de miel por encima!
  8. Disfrútalos calentitos con un té kazajo para una merienda deliciosa

10. Puerto Rico — Pan de Mallorca

El pan de Mallorca fue llevado a Puerto Rico por inmigrantes españoles de las Islas Baleares en el siglo XIX. La receta proviene de Mallorca, España, donde originalmente se preparaba con manteca de cerdo. Su nombre hace referencia a esta isla.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de levadura seca
  • 1/2 taza de agua tibia
  • 1/2 taza de leche entera
  • 8 yemas de huevo
  • 1/2 taza de azúcar blanca
  • 1 taza de mantequilla derretida (+ 2 cucharadas extra para untar)
  • 5 tazas de harina de pan (la de todo uso también funciona)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 taza de azúcar en polvo

Cómo prepararlo:

  1. En un bol grande, junta la levadura con agua tibia. Déjala reposar 5 minutos para que "despierte"
  2. A la mezcla de levadura, agrega leche, yemas de huevo, azúcar y mantequilla derretida. Revuelve hasta que todo quede súper integrado
  3. En otro bol, combina la harina con la sal. Ve incorporando la harina poco a poco a los ingredientes húmedos, removiendo con cuchara de madera hasta formar una masa. Si está muy pegajosa, añade más harina
  4. Pasa la masa a una superficie enharinada y amásala por unos minutos. Luego, colócala en un bol limpio y aceitado donde pueda crecer tranquilamente. Tápala con un trapo y déjala descansar por lo menos 2 horas
  5. Vuelve a sacar la masa y divídela en 12 bolitas del mismo tamaño. Estira cada bolita formando tiras largas de aproximadamente 30 cm y enróllalas en forma de caracol
  6. Acomoda los rollitos en una bandeja forrada con papel para hornear, dejando espacio entre ellos Úntalos con mantequilla derretida y cúbrelos con un trapo limpio. Déjalos reposar otros 45 minutos
  7. Precalienta el horno a 175 °C. Hornea los rollitos entre 20-30 minutos hasta que estén doraditos por fuera
  8. Espolvorea con azúcar en polvo y ¡listo a disfrutar!

Estos diez tesoros panaderos representan mucho más que simples alimentos; son embajadores culturales que conectan personas a través de sabores universales. Después de explorar estas joyas gastronómicas y sus recetas, ¿Qué pan te ha sorprendido más y cuál intentarías recrear primero en tu cocina?

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