es chistoso
Una granjera inventó orejeras para mantener calentitos a los terneros recién nacidos y las fotos son adorables

Las orejas son uno de los puntos del cuerpo más afectados por las bajas temperaturas, ya que están muy expuestas y presentan poca circulación sanguínea. Sabiendo esto, cuando una granjera en el estado de Wisconsin, Estados Unidos, perdió un establo debido a un incendio en medio de una ola de frío polar, tuvo una gran idea para mantener abrigado a su ganado: orejeras.
Genial.guru te cuenta cómo este invento que surgió de la necesidad se convirtió en un negocio familiar en crecimiento.
Un invento que se viralizó por una imagen adorable
Un productor lechero en Irlanda subió recientemente una foto de una de sus terneras luciendo una orejera color rosa y el mensaje se viralizó en la red social con casi 30 000 retuits y más de 170 000 “Me gusta”. “Resulta que las orejeras para evitar que se congelen son algo real”, escribió, y recibió todo tipo de respuestas, muchas de ellas destacando lo adorable de la imagen.
El invento nació a un océano de distancia de allí. Su creadora es una granjera llamada Holly Poad, a quien se le ocurrió la idea cuando buscaba la forma de mantener abrigado a su ganado en el crudo invierno, especialmente a los recién nacidos, tras perder un establo ante un incendio.
Solución práctica contra la ola de frío polar
El siniestro ocurrió durante la ola de frío en América del Norte ocurrida a principios de 2019 y causada por el vórtice polar que llevó el termómetro a marcas cercanas a los 40 grados bajo cero. Ante esas bajas temperaturas, Poad decidió comprar unas chaquetas y orejeras y adaptarlas para mantener abrigado a su ganado.
Para ahorrarse dinero y mejorar el diseño, la mujer le preguntó a su tía, Kim Ewers, dueña de una tienda de bordado, si podía hacerle ella unos cubre orejas para las vacas. Así surgió el modelo actual, que en lugar de lana, que al mojarse podía generarle más daño que bien a los animales, posee un forro polar, material repelente al agua y unas correas ajustables a través de velcro.
Más ventas de las que esperaban
Las inventoras pensaron hasta en el tema de los colores, que son brillantes o muy oscuros, para poder ubicar las orejeras fácilmente en la nieve en caso de que el animal consiga quitárselas, sea intencionalmente o sin querer.
Así, con un poco de azar y mucho de ingenio, nació un negocio: Poad empezó a vender su diseño a 20 USD el par. Lo publicó en la página de Facebook de su granja y en algunos sitios vinculados al ganado, y los pedidos no pararon de llegar. “Pensé que quizás venderíamos cinco, diez pares. No pensé que fuera a ser algo tan grande”, dijo.
Un negocio familiar que busca su lugar en las granjas
Pese al aumento de la demanda, el negocio continuó siendo familiar. A Poad y su tía también se les sumaron sus sobrinos que se dedican a cortar las piezas. Todos ayudan de noche a confeccionar las orejeras, ya que durante el día cada uno tiene otro trabajo a tiempo completo
Con el paso del tiempo, el proyecto tomó forma y nombre: Moo Muffs. El emprendimiento ya tiene también un logo, acepta pedidos por Internet y se presenta en exposiciones sobre ganado con el objetivo de dar a conocerse. Con la llegada de otro invierno en el hemisferio norte, se preparan para incrementar las ventas.
¿Qué te pareció la idea de esta granjera? ¿Le compras algún tipo de ropa o accesorio a tu mascota? Cuéntanos en la sección de comentarios.
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