10 Alimentos que consumimos frecuentemente y que podrían no ser lo que pensamos

Cada uno de los alimentos que ingerimos pasa por diversos procesos de conservación y manipulación. Es por ello que debemos confiar en que cada producto sea verídico y cumpla los estándares de su composición. Hay algunos casos en los que el etiquetado o el nombre, crea una falsa apariencia de la comida que pretendemos consumir... y solamente nos queda seguir ciertas pautas para verificar que hemos comprado lo que realmente deseamos.

En Genial.guru te mostramos algunos alimentos que podrían ser “engañosos” para el consumidor.

1. La miel de supermercado puede ser falsa

¿Sabías que miel es el tercer producto más adulterado en el mundo? Con esos datos podemos hacernos una idea de lo que nos ofrece un supermercado con unos costos tan bajos por bote. La mayoría de consumidores cree que está comprando una miel pura, sin embargo, se ha descubierto que lo que nos venden son mieles modificadas, de procedencia china.

Una de las mejores maneras para verificar que se trata de una miel pura y no adulterada es poniendo atención a su cristalización. Si compramos una miel que muestra signos de “solidez” o cristalización, es más probable de que sea pura, en cambio, si tras varios meses o años sigue intacta, es casi seguro que sea una miel adulterada.

2. Las palomitas del cine no llevan mantequilla

El sabor y aspecto de las palomitas que comemos en los cines son casi imposibles de recrear en nuestros hogares por un simple motivo. El ingrediente que suelen emplear queda muy lejos de la mantequilla convencional, ya que en lugar de ser el ingrediente principal, hacen uso de una sal superfina llamada Flavacol. Dicho aditivo se emplea para lograr el color amarillento y mantecoso de las palomitas en los cines y con el que “creemos” que estamos saboreando una rica mantequilla.

3. El jarabe de arce puede no provenir de los arces

El jarabe de arce o también conocido como jarabe de maple, es un dulce fabricado a partir de la savia de los arces que al ser hervida, reduce su contenido en agua y se concentra en unos deliciosos azúcares caramelizados. Sin embargo, la variación que se vende a bajo costo en los supermercados es un alimento altamente procesado y compuesto de jarabe de maíz, colorantes que le dan ese aspecto a caramelo y conservantes. El jarabe de arce real tiene un sabor a arce más limpio y con toques a vainilla, caramelo y ciruelas. En cambio, los jarabes de arce procesados tienen un sabor artificial bastante notable.

4. El wasabi de los restaurantes es rábano picante

Es bastante probable que nunca hayas probado un wasabi real, ya que la mayoría de los establecimientos y restaurantes suelen servir una mezcla de rábano picante, mostaza picante y colorante para alimentos. El wasabi real está hecho del tallo rallado de la planta Wasabia Japonica, que es difícil de cultivar y requiere unas condiciones específicas. Su sabor es de corta duración y no se suele rallar hasta que la comida está lista para ser servida debido a que el sabor se pierde tras 15 minutos. En cambio, el wasabi falso es una opción más económica para los restaurantes con la que además tienen un alimento que conserva su sabor por más tiempo.

5. El chocolate blanco no es chocolate

Uno de los dulces más populares para endulzar nuestras meriendas puede tener un compañero engañoso en cuanto a su composición. Los chocolates con leche y los que son más puros tienen un sabor que va más encaminado al amargor del cacao, dependiendo de su proporción. En cambio, cuando se trata de chocolate blanco se sustituye el cacao por leche, y con la manteca añadida se consigue un sabor más similar al chocolate gracias a su aroma a cacao.

6. Los palitos de cangrejo no llevan cangrejo

El surimi o más popularmente conocido como “palitos de cangrejo” o “tronquitos de mar”, no suelen contener cangrejo en casi ningún caso. Este alimento que tiene un tono blanco por dentro y rojizo por fuera con una forma alargada, está diseñado para recordarnos a este tipo de crustáceos. Sin embargo, aunque su olor y color sea similar al cangrejo, realmente está compuesto por restos de pescado que se mezcla para ser una pasta a la que también se le añaden aditivos y potenciadores de sabor entre otros elementos artificiales.

7. El queso cheddar americano puede no ser queso

Uno de los quesos más famosos es el queso “americano” que es el que tiene un color anaranjado muy característico. Este alimento está procesado con la mezcla de cheddar blanco, sal, agua y sales fundentes entre otros. Sin embargo, los quesos “estilo americano” que son tan comunes en los supermercados, pueden parecer a simple vista similares al queso amarillo pero no son queso en realidad. Su principal ingrediente es el agua y sustituyen las proteínas lácteas por opciones más baratas como el almidón, por lo que contienen menos proteína y más carbohidratos en comparación con los quesos originales.

8. La salsa de soja puede no ser la verdadera

Una de las más antiguas del mundo y la reina de las salsas asiáticas, es la popular salsa de soja. Sus cuatro ingredientes principales son la soja, el trigo, agua y sal con lo que adquiere un sabor profundo, con un dulzor especial y una mezcla de aromas. La salsa de soja auténtica tiene un proceso de fermentación de los granos de soja y trigo que puede tomar hasta 3 años en finalizar, en cambio, las salsas procesadas (salsa química o china) suelen emplear colorantes, edulcorantes y aditivos como el glutamato monosódico donde apenas hay fermentación y se produce de una manera rápida. Uno de los métodos para verificar que son auténticas, es mediante su etiqueta en la que debe indicar “traditionally brewed” o ’naturally brewed’, es decir, elaborada con fermentación natural.

9. El azafrán podría ser una imitación

El azafrán es la especia más cara del mundo y, debido a ello, es conocida popularmente como el “oro rojo”. Este alimento proviene de los estigmas secos de la planta Crocus sativus, de los que únicamente sirven tres hebras por flor, haciendo que sus sistemas de cultivo y manipulación sean muy delicados y aumenten su costo notablemente. Existen diversas falsificaciones que dicen ser azafrán pero con las que si prestamos atención a su aroma y sabor, podemos saber si se trata de un producto verdadero. El azafrán real tiene aroma a frutas y flores, con un sabor dulce y a la vez amargo, en cambio, el falso tiene poco aroma y más ausencia del sabor.

10. Los huevos ecológicos pueden ser de jaulas

Los huevos ecológicos se diferencian del resto por la calidad de vida de sus gallinas y por su alimentación a base de piensos ecológicos y productos naturales, como minerales y algas marinas. Debido a su costo elevado, hay algunos casos en los que se ha detectado un fraude de este alimento que no es huevo ecológico sino de una calidad inferior. Si los huevos que compramos son de origen ecológico, llevarán el primer número impreso en la cáscara con un 0, en cambio, si se trata de gallinas en jaula, mostrará el número 3.

¿Hay algún alimento del que dudes su procedencia o veracidad?

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