13 Accesorios cuyos peligros solemos ignorar, pero se los regalamos a nuestras mascotas

Dar regalos a una mascota es algo habitual en casa, pensando tanto en las necesidades como en un pequeño premio. Si bien muchas tiendas para mascotas ofrecen la más alta calidad, no siempre es así, pues cada mascota se comporta diferente. La ventaja es que hay tantas personas que han pasado por situaciones con sus mascotas que ahora podemos saber qué está bien y qué no al darles algo nuevo.

Es por eso que Genial.guru recopiló algunos de los accesorios que podrían ser peligrosos para tu mascota. También te recomendamos consultar con un experto o veterinario antes de comprar alguno.

1. Bolas para hámster

Tener un hámster en casa no siempre debe ser el equivalente a tener una bola para mantenerlos dentro. Pese a la cantidad de películas en las que esto es normal, la vida real nos sigue demostrando que cada cosa debe tener un cuidado más exhaustivo. En estas se pueden acumular polvo y bacterias dañinas provocadas por la comida y excremento del hámster que, si no son limpiadas correctamente, pueden dañar su salud.

También el uso debe estar limitado a que esté listo para hacer ejercicio; despertar a un hámster para ponerlo dentro de la bola es un acto irresponsable que podría hacer que resbale y se lastime. Esto no quiere decir que sea un accesorio completamente malo, pero hay que evaluar detalles como la exposición al sol, el peligro de las escaleras y el tiempo que está dentro.

2. Carnazas para perro

Las carnazas son huesos procesados que se venden como golosinas o “premios” en la mayoría de las tiendas para mascotas, llevando el asunto aparentemente a la normalidad pues parecen inofensivas. Sin embargo, estas pueden provocarles muchos malestares, como podría ser el bloqueo en el tracto digestivo, asfixia, cortes en la boca o amígdalas, vómitos o sangrado del recto. Es mejor sustituir este hueso por alguno de goma que pueda mantener en la boca y que sea aprobado antes por un veterinario.

3. Espejos para pericos

Al colocar un espejo en la jaula de un perico se pueden observar algunos comportamientos raros que podrían determinar si es bueno o malo para ellos. Estos pueden cantar con el espejo y mover la cabeza hacia arriba y abajo porque, para ellos, su reflejo significa un compañero más. Por el contrario, si llegara a atacarlo, sería una señal de que necesita aprender a socializar, lo cual solo se arregla con un perico más.

También podría intentar alimentarlo (al creer que el del reflejo es su pareja), debido a que el espejo es algo nuevo. Sin embargo, si lo hace de manera recurrente pasado el tiempo, se debe retirar el objeto, pues tomar la comida cada vez que se cae podría ser un peligro para su garganta.

4. Bola de estambre para gatos

Una de las prácticas más comunes al querer jugar con un gato es utilizar una bola de estambre para entretenerlo. Aunque, en teoría, sí cumple su intención (pues él jugará porque puede ser muy curioso) no es algo muy recomendado, ya que los hilos pueden asfixiarlo en caso de dejarlo jugar solo y que se lo coma.

También existen riesgos como enredar sus patas, cortando la circulación de la sangre, o la obstrucción, pues un trozo largo de hilo puede adherirse y estirarse por el organismo necesitando una cirugía para poder extraerlo.

5. Pelota de tenis para perros

Jugar con tu perro puede ser una acción de riesgo si intentas hacerlo con una pelota de tenis. Uno de los problemas podría presentarse si tu mascota logra romper la pelota (más si es un perro grande y fuerte), ya que, sin supervisión, es posible que intente tragarla, provocando un grave riesgo de asfixia.

Por otro lado, la misma pelusa verde también amenaza su salud. A medida que el perro va mordiendo la pelota, esta pelusa actúa como una lija que puede desgastar su dentadura, provocándole dificultades para poder masticar.

6. Juguetes de plumas falsas después de los 4 meses

Aunque esto puede variar según el comportamiento de tu gato, solo hay una cosa que es segura, si llegara a tragar una de las plumas pintadas, es probable que pase de estar estreñido a necesitar una cirugía para extraer los trozos. Su instinto cazador puede traicionarlo, creyendo que es una presa fácil de tomar, es por eso que este juguete solo se recomienda antes de los 4 meses, cuando aún no tiene suficiente fuerza para poder romperlo ni las ganas de cazar. Y aunque tu gato sea muy tranquilo después de los 4 meses, es mejor pasar a otro juguete certificado por un veterinario para lograr entretenerlo.

7. Peluches

A pesar de que los peluches son seguros para nuestras mascotas, hay algunos detalles que debemos tener muy en cuenta para evitarles un malestar innecesario. Como sabemos, ningún animal puede ingerir plástico, por lo que es necesario conseguir peluches sin este material, y no importa que solo tengan un poco, pues también es malo.

Otra de las cosas a tomar en cuenta es el tamaño del peluche. Es recomendable que sea más grande que su boca para evitar que lo llene por completo de saliva, evitando así la acumulación de bacterias; además de que les facilita tomarlo bien para jugar con él.

8. Frisbee

Entrenar a un perro es una de las acciones más responsables que cada dueño puede hacer. Gracias a eso, su cuerpo se prepara para mantenerse sano por muchos años. El problema es que a veces nos dejamos llevar por lo cotidiano para hacer estos ejercicios y les lanzamos el disco frisbee, lo cual puede ser peligroso para algunas razas de perros.

A corto plazo, tu perro podría tener lesiones en las articulaciones, rodillas, agitarse por un ejercicio excesivo al no estar acostumbrado o por simplemente no ser muy activo. Pero los problemas serios vienen a largo plazo, ya que podría tener lesiones en los ligamentos, dolor de espalda lumbar, enfermedad del disco y hasta artritis.

9. Anillos para pájaros

En el campo aviar, marcar a las aves con anillos de plástico o metal en las patas es algo común, pues se trata de una práctica que facilita el reconocer a cada uno. Sin embargo, esto podría ocasionar muchos problemas, principalmente si deseas que tus aves luzcan estos anillos por pura estética. El anillado (debido al material) puede reaccionar negativamente, provocando posibles lesiones en las patas, llegando incluso hasta la pérdida de una extremidad.

10. Juguetes de cuerda

Si este juguete de cuerda se rompe y es ingerido por un perro, las hebras largas podrían provocar un grave riesgo de asfixia. Y si logra pasar por la garganta sin problemas, es probable que se combinen con los alimentos, formando bolas casi sólidas que ocasionen una obstrucción intestinal. Además de todas las bacterias que son llevadas directamente a la boca luego de un uso exhaustivo, combinando saliva y la suciedad del suelo en su entorno, por lo que es recomendable utilizarlo muy poco o mantenerlo limpio.

Otro problema estaría en la dentadura del perro, pues al jugar con él podemos tirar de la cuerda con fuerza debilitando los dientes o posiblemente arrancando alguno, pero si este únicamente lo muerde y juega con él, no hay ningún problema.

11. Caja interactiva para gatos

Estimular la caza de un gato de manera sana y dentro de casa es una actividad emocionante para los mininos, pues a todas horas pueden sentir la necesidad de atrapar algo. Pero en el caso de las cajas interactivas, existe un problema que, si ocurre, haría que tu mascota pase un mal rato. Estas cajas incluyen círculos de plástico así como agujeros o ranuras que permiten que introduzca un brazo para mover la pelota.

Estos mismos agujeros pueden hacer que la pata de un gato pequeño quede atascada fácilmente y, si el agujero es más grande, pasaría lo mismo si intenta meter la cabeza. Una solución podría ser que, en una caja grande, el gato persiga una pelota. Es lo mismo, pero sin riesgos.

12. Correas retráctiles

A pesar de su popularidad al hacer que tu perro ande más libre en cada paseo (pero sin perder el control de mantenerlos cerca), las correas retráctiles pueden ser peligrosas para tu mascota. Uno de los problemas está en el cordón delgado, que puede causar quemaduras al deslizarse por el cuerpo del perro, además de cortes, enredos, estrangulaciones o incluso la amputación de alguna extremidad.

13. “Árboles” para gatos

En un mueble o “árbol” para gatos, tu mascota puede trepar, dormir, jugar, arañar y saltar, cosas que normalmente buscan hacer en su día a día. Sin embargo, no es muy necesario si el espacio en casa es grande y se cuenta con un patio. El problema está en los materiales tóxicos que se encuentran en estos muebles, que podrían contar con plomo, arsénico, bromo o hasta urea formaldehído, una resina usada como adhesivo permanente que podría causar irritaciones en los ojos y la piel del gato.

Sin embargo, existen algunos fabricados con materiales que son seguros y debes tomarlo en cuenta al comprar uno para tu gato. Estos contienen alfombras, cartón corrugado, hilo sisal o cuerdas trenzadas.

¿Qué alternativas buenas conoces a la hora de comprar cosas para mascotas? ¿Qué otras conoces que también puedan ser malas para su salud?

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