7 Casos en los cuales los cambios en el sentido del gusto pueden ser señal de una enfermedad peligrosa

Nuestros receptores son capaces de distinguir 5 sabores básicos: agrio, dulce, salado, amargo y umami (agradable, más parecido a la carne). Todo lo demás son solo sensaciones, parecidas al sentido del gusto. También se distinguen, dividiéndose en gustos picantes, ásperos, grasientos y metálicos. A su vez, la distorsión o pérdida del sentido del gusto puede ser un signo de enfermedades e infecciones graves.

En Genial.guru descubrimos las causas que provocan trastornos del sentido del gusto y averiguamos si tenemos que acudir al médico tan pronto como apareció el primer síntoma.

1. Pérdida completa del sentido del gusto

La pérdida completa del sentido del gusto también se llama ageusia. Puede ser un síntoma de congestión nasal prolongada u ocurrir a causa de antibióticos. Pero, si ha pasado más de un mes desde el inicio del tratamiento y todavía no has recuperado el sentido del gusto, visita a tu médico. Tal trastorno de receptores puede ser causado por:

  1. Lesiones de la cabeza (y daño posterior al tejido nervioso, tálamo y nervio glosofaríngeo);
  2. Infecciones del tracto respiratorio superior;
  3. Hipotiroidismo;
  4. Síndrome de Cushing;
  5. Diabetes;
  6. Infecciones dentales;
  7. Cáncer de boca

2. Demasiado dulce

Si después de disfrutar de un jugoso bistec o una ensalada sazonada sientes un sabor dulce en la boca, debes preocuparte por tu salud. Tal síntoma puede ser el primer indicio de una enfermedad grave. Por ejemplo:

  1. Intoxicación con pesticidas u otros venenos químicos;
  2. Alteración de la secreción de insulina y, como consecuencia, la etapa inicial de la diabetes;
  3. Daño infeccioso o viral a las células nerviosas;
  4. Depresión, estrés crónico;
  5. Enfermedades dentales causadas por Pseudomonas aeruginosa (bacterias que producen sustancias dulces);
  6. Cáncer de pulmón.

3. La comida te parece demasiado salada

Las causas más probables que pueden provocar un sabor salado en la boca son la higiene bucal deficiente y la deshidratación que la persona no siente. La falta imperceptible de líquido puede ser causada por medicamentos, alcohol u otras bebidas dañinas. Pero si te cepillas bien los dientes 2 veces al día, bebes una cantidad suficiente de líquido y no abusas de las bebidas alcohólicas, entonces tienes un motivo para preocuparte:

  1. Enfermedades infecciosas y fúngicas de la nasofaringe: por ejemplo, sinusitis con la acumulación de las secreciones en los senos nasales las que al penetrar en la boca causan un sabor salado;
  2. Estreptococos, estafilococos o neumococos que ingresan a los conductos salivales provocando la alteración de las glándulas salivales.

4. Tienes sabor amargo en la boca

Si estás preocupado por la amargura en la boca, especialmente en la mañana, entonces esta es la primera señal para revisar el hígado y otros órganos abdominales. Puede ser que el organismo está sobrecargado de toxinas, que deben eliminarse con la ayuda de los fármacos y una dieta especial. Pero, quizás, las causas son mucho más serias y requieren atención médica inmediata:

  1. Enfermedades del hígado, vesícula biliar y tracto biliar;
  2. Colecistitis crónica y colelitiasis;
  3. Intestino perezoso (si comes mucho, especialmente alimentos grasos y fritos);
  4. Menopausia;
  5. Daño del sistema nervioso (epilepsia, esclerosis múltiple).

5. Todo parece agrio

La acidez estomacal y la eructación ácida solo pueden ser síntomas concomitantes del embarazo debido al aumento de la presión abdominal. Pero si esta razón se excluye definitivamente, entonces pueden ser:

  1. Enfermedades del tracto digestivo, con más frecuencia, la exacerbación de gastritis o úlcera gástrica en la etapa inicial;
  2. Problemas con los dientes (caries, gingivitis, periodontitis).

6. Distorsión del sentido del gusto

Si durante la comida notaste que el sabor de tu manzana favorita ha cambiado dramáticamente y ahora se parece más a la cebolla, entonces es muy probable que se trate de disgeusia. Tal distorsión del gusto puede ser un síntoma de:

  1. Hipotiroidismo (deficiencia de hormona tiroidea);
  2. Embarazo;
  3. Anemia;
  4. Trastornos del tracto gastrointestinal.

7. Sabores matutinos

Hay otros sabores que no pertenecen a los gustos básicos, pero pueden ser una manifestación de enfermedades graves:

  1. Metálico: señaliza la enfermedad periodontal, intoxicación por mercurio, anemia;
  2. Sabor de “huevo podrido”: es uno de los síntomas de gastritis con baja acidez;
  3. Sabor de acetona: es uno de los síntomas de diabetes, disfunción de la tiroides.

Recuerda que la automedicación no es la salida. Si sientes algún síntoma parecido a los de nuestro artículo, consulta de inmediato a tu médico.

Imagen de portada Depositphotos
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