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7 Maneras de prevenir la obesidad infantil

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A muchos padres les surge la duda de cómo alimentar a sus hijos correctamente, sin restringirlos de nada, pero, a la vez, sin darles demasiados gustos. No es fácil, y mucho menos cuando notamos que al pequeño le gustan mucho los dulces. La obesidad infantil está haciéndose cada vez más común, tomando en cuenta que muchos niños han abandonado los juegos al aire libre por aparatos tecnológicos. Sin embargo, no todo está perdido, y hay maneras de prevenir la obesidad que son mucho más simples de lo que creías.

Genial.guru quiere compartir contigo consejos útiles y fáciles con los que podrás evitar la obesidad infantil en tus hijos.

1. Prepara platillos más pequeños y nutritivos

Comer de más es, obviamente, una de las causas principales de obesidad en los niños. Hay que tener en cuenta que todas las calorías que no se gastan son almacenadas en el cuerpo, convirtiéndose en grasa corporal. Con ello se corre el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, presión arterial elevada y problemas hormonales de crecimiento.

Como padres se debe adoptar una dieta con mucha variedad de verduras, proteínas y carbohidratos sanos, evitando las grasas saturadas y las frituras. De esta forma, el plato podrá estar más lleno con alimentos nutritivos.

2. Enseña a comer lento

Comer de manera pausada es algo que los adultos deben tener muy presente, y estos deben ser capaces de trasmitirlo a sus hijos. No tienen que devorarse todo lo que hay en el plato, sino disfrutar con tranquilidad cada bocado. No hay necesidad de apurarse. De esta forma se permite una mejor digestión e hidratación, dejando tiempo para que el niño se sienta satisfecho con lo que ha comido. Al apurarse, uno tiende a comer más de lo que puede gastar, provocando un aumento de peso.

3. Establece que solo hay que comer cuando se tiene hambre

Según nutricionistas, 4 comidas por día es un buen número. Aun así, en la dieta de los pequeños que están creciendo se puede incluir hasta 2 bocadillos saludables. Lo ideal es visitar al pediatra de confianza y preguntarle qué es lo que recomienda para tu niño en especial.

Sin embargo, es fundamental que los pequeños aprendan que hay ciertos momentos de la jornada para comer, y que no pueden hacerlo cada vez que tienen hambre. Comer fuera de hora es una de las causas más comunes de la obesidad, por lo que hay que establecer horarios fijos. De esta forma se puede evitar ingerir grasas que el cuerpo no necesita y no gasta.

4. Incorpora actividades físicas divertidas

Viviendo en un mundo donde la tecnología está al alcance de los niños con tanta facilidad es esencial que los padres los estimulen para que realicen actividades físicas. Lo ideal es realizar juegos al aire libre entre padres e hijos, como saltar la soga, jugar a las escondidas o a la mancha (“la traes”). Cuánto más entretenidas sean estas actividades, menos forzados se sentirán los pequeños a ejercitarse. Es mucho mejor si ellos lo perciben como algo divertido y no como una obligación.

5. Calcula la cantidad de azúcares consumidos

Golosinas, chocolates y dulces... esta clase de alimentos nutre muy poco, y su cantidad de azúcar perjudica muchísimo a la salud. Los azúcares agregados son conocidos por tener muchas calorías vacías, es decir, su contenido calórico es muy elevado. Sin embargo, no proveen ninguna clase de vitaminas, proteínas y minerales que el cuerpo necesite.

Por ello, todo tipo de golosina debe ser restringido en los niños. Pueden ser otorgados en ocasiones especiales, por ejemplo, al cumplir años, o como obsequio de un ser querido.

6. Agrega más frutas y verduras a la dieta

En comparación con las golosinas, las frutas tienen buenas calorías, altamente nutritivas y esenciales para los pequeños. Si desde corta edad se incorpora y normaliza la ingesta de frutas y verduras en su dieta, es más probable que, en su adolescencia y adultez, las consuma diariamente. Como padres hay que intentar agregar más verduras al almuerzo y a la cena, además de servir frutas como postre, a menos que se trate de una ocasión especial.

7. Promueve las conversaciones durante las comidas

La hora de comer debe ser pensada como un momento especial para dialogar en compañía de seres queridos. Hay que darles a entender a los niños que la comida es una excusa para juntarse a compartir lo que cada uno hizo en el día. De esta forma, promoviendo la charla, los pequeños comprenderán que no se trata sobre comer con rapidez, sino de disfrutar el momento pacíficamente, comiendo con lentitud, creando buenos momentos juntos.

¿Habías escuchado alguna vez sobre estas recomendaciones? ¿De qué manera intentas que tu hijo siga una dieta saludable? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Ilustrador Sergey Raskovalov para Genial.guru
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