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10 Cosas que nos vuelven a recordar que lo barato suele salir caro

Tendemos a tratar de gastar menos dinero en cosas sencillas, como gorros o calcetines. Sin embargo, los objetos muy económicos suelen estar fabricados con materiales de baja calidad, lo que puede afectar a nuestra comodidad. Hemos encontrado, por lo menos, 10 cosas en las que no deberíamos escatimar para poder disfrutar usándolas en el futuro.

¿En qué objetos no escatimas nunca?

1. Calcetines de invierno

La finalidad de los calcetines es mantener los pies calientes cuando hace frío y absorber su sudor. Algunas personas los prefieren llevar en lugar de las pantuflas, así que es importante saber elegirlos bien.

Una mezcla de lana y acrílico te mantendrá caliente en invierno. Y también hay calcetines de lana merina, que retienen perfectamente el calor, al mismo tiempo que absorben y eliminan la humedad de la piel. Es una opción ideal, aunque los productos de lana merina no son económicos.

Es verdad, nos sentiremos bien abrigados con calcetines de lana pura, pero este material áspero y a menudo rasposo hará que nos piquen los pies. Al mismo tiempo, los calcetines fabricados con materiales de felpa (que contienen poliéster) no abrigan, aunque sí son agradables al tacto.

2. Plantillas para zapatos

La gente no suele pensar en la calidad de las plantillas de sus zapatos. Los usan y compran otros nuevos cuando las plantillas de fábrica se han desgastado. Muchos fabricantes de zapatos, por cierto, tampoco suelen pensar en ello. Por regla general, fabrican plantillas con un soporte mínimo para el pie. Debido a esto, las piernas pueden sentirse cansadas al andar, mientras que los zapatos se desgastarán más rápido.

Si usas un calzado que no está hecho a medida, tiene sentido comprar unas buenas plantillas. Por lo general, pueden comprarse en una tienda especializada donde un asesor pueda ayudarte, o incluso en la consulta del médico (si tiene problemas de salud específicos).

Por supuesto, tendrás que pagar más por estas plantillas, pero tus pies se sentirán mucho más cómodos. Y para los inviernos fríos, las plantillas especiales de piel te mantendrán caliente y acogido.

3. Funda para el teléfono

Los celulares modernos son bastante caros. Por eso, tu dispositivo necesita una buena funda que lo proteja de los contratiempos. Es estupendo si la funda es cómoda y agradable al tacto, pero el material del que está hecha merece especial atención.

La silicona y el caucho tienen más probabilidades de absorber el impacto si se te cae el teléfono accidentalmente. Mientras que las fundas de plástico no absorben bien los golpes y tampoco ofrecen la protección necesaria.

4. Crema facial

Incluso la piel grasa necesita ser hidratada, especialmente en invierno. Lo mejor es no escatimar y comprar para la temporada de frío una crema más espesa, que contenga la cantidad adecuada de nutrientes. Las opciones económicas pueden no servir.

En invierno, muchas personas se olvidan de proteger su piel del sol. Sin embargo, nuestro astro puede dañar la piel, incluso en las estaciones más frías. Algunas cremas hidratantes contienen protector solar. Pueden ser más costosas, pero la salud es más importante.

5. Silla de oficina

Una silla de oficina cómoda es necesaria no solo en el trabajo, sino también en casa. Al fin y al cabo, tendemos a sentarnos frente al ordenador incluso después de una larga jornada laboral. Y para los que trabajan a distancia, es simplemente imprescindible.

Una silla incómoda puede provocar problemas de espalda, cuello y hombros. En primer lugar, hay que prestar atención al respaldo ajustable, al soporte lumbar y al material de la tapicería. El tejido debe ser transpirable, no demasiado firme, pero tampoco demasiado blando.

6. Ollas

Muchos ahorran en ollas y sartenes o incluso utilizan las heredadas de sus abuelas. Pero incluso los cocineros no profesionales saben que es mucho más cómodo cocinar en ollas de primera calidad.

En las ollas y sartenes baratas, la comida suele pegarse y quemarse porque el calor se distribuye de forma desigual. Además, los utensilios de buena calidad duran años, por lo que es agradable cocinar con ellos.

A la hora de elegir una sartén, ten en cuenta el material del que está hecha y también el tipo de tu cocina. Por ejemplo, evita las ollas de cobre si tienes una cocina eléctrica o de cerámica.

7. Ropa de cama

Muchas personas eligen la ropa de cama de algodón porque es natural y no cuesta mucho. Pero las sábanas de este material no son tan buenas como puede parecer. El algodón absorbe perfectamente la humedad, creando un entorno favorecedor para la reproducción de diversos microorganismos (¡hola, alergias!). Además, este material se desgasta rápidamente.

Es mejor elegir ropa de cama de seda. Es más cara, pero este material es hipoalergénico, más duradero y muy agradable al tacto.

8. Humidificador

Durante la temporada de frío, el aire en casa con frecuencia se vuelve más seco. Y en condiciones de baja humedad, muchos microorganismos se propagan más rápidamente. Pero un humidificador puede resolver todos estos problemas. Muchas personas ya tienen uno, pero no conocen sus ventajas. En este caso, puede haber algún problema con el aparato.

No tiene sentido comprar un humidificador sencillo y barato: es mejor optar por modelos más modernos. Son menos ruidosos y algunos incluso tienen un sensor de humedad del aire que apaga el aparato cuando se alcanza el nivel óptimo de humedad.

También hay que cuidar el aparato con regularidad y evitar la formación de moho. Por lo tanto, al comprar uno, debes prestar atención a la facilidad de su limpieza.

9. Cortinas

Las cortinas densas son esenciales, pero mucha gente no piensa en ellas. El cerebro humano percibe la luz incluso durante el sueño: si hay demasiada en una habitación, el ritmo cardíaco se acelera. Y esto puede tener consecuencias negativas para la salud.

Es mejor elegir cortinas opacas, ya que bloquean casi el 100 % de la luz procedente del exterior. Así te resultará más fácil conciliar el sueño y tus ojos estarán bien descansados en una habitación oscura.

10. Gorro

Un gorro, por supuesto, puede ser un gran accesorio de moda, pero en la temporada de frío, su principal tarea es mantenerte caliente. Lo mejor es un gorro de lana o de algodón. Pero la lana pura es relativamente áspera y puede causar irritación, haciendo que te pique la frente. Mientras que llevar un gorro de algodón es malo para el cabello. La opción ideal es la lana merina o una mezcla de acrílico y lana.

Imagen de portada barb howe / Flickr, CC BY 2.0
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