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Investigadores revelaron qué tipo de actividad física ayuda a que los niños aprendan mejor las matemáticas

Matemática suele ser la materia que más dolores de cabeza les causa tanto a padres como a los propios estudiantes. Maestros y familias hacen incontables esfuerzos por hacer que los niños aprendan la tabla del siete, o porque logren sumar cifras grandes. Sin embargo, no siempre consiguen lo que se proponen. Pero ¿qué pasaría si involucráramos en ese proceso una actividad divertida que probablemente no hayamos considerado antes? Los resultados podrían ser muy positivos.

Genial.guru quiere ayudar a los padres y maestros a que puedan hacer del aprendizaje y la enseñanza de las matemáticas una tarea mucho más sencilla y efectiva, por lo que quiere compartir esta información contigo.

Renovar las técnicas de enseñanza

Ábacos, canciones y libros... Maestros y padres utilizan todo lo que se encuentra a su disposición para que los niños tengan un buen aprendizaje de las matemáticas. Un informe de la UNESCO reveló que, globalmente, seis de cada diez niños y adolescentes no alcanzan los niveles mínimos de competencia en lectura y matemáticas. Esto es realmente preocupante, ya que significa que no se emplean las técnicas correctas para que los pequeños tengan un buen nivel de comprensión y que, además, les gusten estas dos materias tan importantes para su vida.

Aprendizaje en movimiento

Ante esta situación, investigadores de la Universidad de Copenhague analizaron de qué manera los niños pueden tener un mejor aprendizaje de las matemáticas, y sus conclusiones resultaron ser bastante divertidas: la clave está en combinar la actividad física con la enseñanza. La Organización Mundial de la Salud ha hecho muchas recomendaciones sobre la importancia del ejercicio en la rutina de los pequeños, pero esta es la primera vez que se vincula con el aprendizaje de las matemáticas.

Pasos efectivos

Los niños aprenden mejor cuando están en movimiento y cuando utilizan todo su cuerpo, tal como lo describió el profesor Jacob Wienecke, miembro del Departamento de Nutrición, Ejercicio y Deportes de la Universidad de Copenhague. El también investigador aseguró que estudios anteriores revelaron que la actividad física intensa tiene efectos positivos en el aprendizaje, pero, en esta ocasión, demostraron que el ejercicio de baja intensidad también es muy efectivo, e incluso mucho más cuando se tiene como objetivo enseñarles a los niños materias como las matemáticas.

La importancia de la visualización

Para comprobar esto, el equipo de investigadores daneses analizó diferentes métodos de aprendizaje en 165 niños de primer grado de primaria. Los participantes fueron divididos en 3 equipos:

  • Un grupo hizo ejercicios de matemáticas en el piso de un salón donde se hicieron a un lado las mesas y las sillas. A los estudiantes se les invitó a resolver problemas y a responder con su cuerpo; por ejemplo, haciendo la figura de un triángulo, de los números de la operación que debían resolver o juntando a sus compañeros para dar la respuesta a una sumatoria.

  • Otro equipo estudió matemáticas utilizando sus habilidades motoras finas. Estos niños usaron bloques de LEGO para resolver operaciones aritméticas o para crear modelos geométricos de manera independiente o en pequeños equipos.

  • El grupo de control realizó las tareas de matemáticas de la forma convencional, con lápices, papel y regla.

Notables mejorías

Después de seis semanas de investigación, se evaluó a los niños mediante un examen de 50 preguntas que se hizo a nivel nacional. Los pequeños que estudiaron matemáticas haciendo actividades físicas para resolver las operaciones mejoraron su rendimiento en un 7,6 %, tuvieron cuatro respuestas correctas más que el resto y el doble de mejoras que el grupo que estudió la materia con habilidades motoras finas.

Diferencias que suman

El profesor Wienecke recomendó tomar en cuenta estos resultados para desarrollar nuevas maneras de instruir a los niños en esta materia. La incorporación de actividades físicas en las técnicas de enseñanza, aseguró el investigador, ayuda a motivarlos, a generar bienestar y a que tengan un mejor aprendizaje. Sin embargo, consideró que también se deben evaluar las necesidades educativas de cada estudiante. De lo contrario, algunos podrían avanzar perfectamente, y otros, atrasarse, con lo que se tendría un resultado diferente al deseado.

¿Qué piensas de estos resultados? En tu opinión, ¿cuál es la mejor manera de enseñarles matemáticas a los niños? ¿Cómo las aprendiste tú? ¡Cuéntanos en los comentarios!