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Trabajo como azafata y quiero contarte la verdad sobre mi profesión

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Desde hace varios años, Marta vive en los Emiratos Árabes Unidos y trabaja como azafata en vuelos internacionales. La chica nació en una pequeña ciudad en Bielorrusia y confiesa que siempre sintió que el lugar era demasiado limitado para ella. Constantemente leía revistas sobre viajes, miraba los vagones de los trenes que se iban de la estación y quería que el destino le diera la oportunidad de trabajar y viajar. A la fecha, Marta ya ha visitado más de 50 países y tiene muchos más por conocer.

Genial.guru le echó un vistazo al perfil de Instagram de Marta y quiere compartirte la historia de la azafata, quien en su blog habla sobre su profesión y comparte trucos con los pasajeros.

Todo comenzó con un sueño infantil

Mi papá viajaba frecuentemente por trabajo y yo siempre quería que me llevara con él. Un día, aceptó: “Bueno, vamos a Polonia”. Pero en la mañana, mi sueño fue destruido; yo no tenía la visa necesaria. Viaje al extranjero por primera vez cuando era estudiante. Fue un viaje a Europa de “5 países en una semana”. Al estar sentada en los escalones de un hostal parisino y observando las luces que se veían a lo lejos, me di cuenta de que “¡esto es lo mío!”.

Cómo me contrataron

Existen rumores de que las azafatas viajan por el mundo y ganan muchísimo dinero. Envié una solicitud en línea y, después de dos meses, me invitaron a una entrevista. Había aproximadamente cien candidatas, cada una igual de guapa que la otra. Con cada etapa, varias eran eliminadas, hasta que finalmente quedamos solo 5. Yo no pasé la última entrevista. Estando ya con una pierna en la pista de embarque, me enviaron una carta de rechazo. Este escenario se repitió dos veces.

¡Pero la tercera es la vencida! Esa vez, más 200 personas de diferentes países que deseaban trabajar con líneas aéreas llegaron a las entrevistas. También había personas que, al igual que yo, habían pasado por el proceso de selección antes y aquellos que aplicaban porque eran amantes de países más “cálidos”. Treinta personas llegaron a la etapa final. Después de 3 semanas, recibí una carta: “Le ofrecemos una residencia permanente. Usted ha pasado la prueba”. Me preparé para la mudanza: tenía un boleto, 200 USD y la copia del contrato.

Primer vuelo

De acuerdo con la tradición, tienes que presentarte con los pilotos. Cuando entré, me hicieron un millón de preguntas “¿Quién eres?”, “¿De dónde eres?”, “¿Por qué?”. Me sentí un poco rara y, de pronto, vi en uno de los monitores una cámara del baño con una vista superior. Mis colegas estaban asombrados: “¿No sabías que tenemos cámaras en todo el avión?”, me preguntaron. Me sonrojé, traté de terminar la conversación y salí rápido de la cabina de pilotos. Hasta el final del vuelo, no fui al baño y aguanté hasta que me dijeron que solo era una tablet con una fotografía descargada.

Clases: primera, ejecutiva y económica

Todas las azafatas comienzan con la clase económica. Así se forma mejor el carácter, se desarrolla la paciencia y también unas piernas esbeltas con las 3 horas de servicio de pie y carreras de cien metros. El diccionario de la azafata solo tiene las palabras necesarias: “pollo-carne”, “té-café” y... “no”. Sin embargo, se puede tranquilizar a un pasajero insatisfecho con un pastel de la clase ejecutiva.

Después de un tiempo, a algunos auxiliares del vuelo de clase económica los invitan a una entrevista para la clase ejecutiva y les asignan un nuevo entrenamiento. Allí nos enseñan diferentes tipos de vino no solo por color, sino también para elegir correctamente las copas, recomendar bebidas para la comida y, en lugar usar “sí” y “no”, emplear palabras más sofisticadas.

De los asistentes de vuelo de clase ejecutiva realizan una selección para pasar a primera clase. Nuevamente, les espera un entrenamiento en el que enseñan a servir la mesa, las reglas de comunicación con las personas VIP y las diferencias entre vinos de acuerdo con sus regiones y años de cosecha. En la primera clase hay entre 8 y 12 personas para toda la cabina, y un sauvignon blanc de Nueva Zelanda del 2014 se sirve con el salmón con salsa de crema y brócoli al vapor en una bandeja de plata. “Buen provecho, señor primer ministro”.

En la clase a la que hayan sido asignados, los auxiliares de vuelo pueden intercambiar sus responsabilidades y ayudarse el uno al otro. En cuanto a las reglas de seguridad, los conocimientos son iguales independientemente de la clase.

Preparación de las azafatas

El avión se estaba hundiendo, pero en 90 segundos logramos evacuar a todos y saltamos. Nadie resultó herido; al contrario, al bajar por la rampa de emergencia, estamos a salvo y nos reímos. Fue la primera tarea práctica en el entrenamiento: el océano era falso, la rampa era verdadera. Todos los auxiliares de vuelo tienen que pasar este ejercicio para renovar su licencia cada año.

A continuación, al colocarnos la máscara antigás, apagamos un verdadero incendio, pero en una cabina de avión artificial. Alzamos la voz y les damos órdenes a los pasajeros: “¡Desabrochen sus cinturones! ¡Pónganse los chalecos salvavidas!”, saltamos al “océano” (piscina) y nadamos hacia el barco inflable. Discutimos el plan de acción, repasamos los términos de aviación dando señales de SOS, “sobrevivimos” en el desierto, junglas y el Polo Norte.

Durante el segundo día de entrenamiento, practicamos un masaje cardiopulmonar, respiración artificial, entablillar, vendar heridas, tomar muestras de sangre e incluso atender un parto. Cada vez que fingimos una situación de emergencia, me dan escalofríos, pero también me permite sentir toda la responsabilidad que conlleva mi trabajo y prepararme para situaciones reales.

Tiempo de vida de un avión

El tiempo de vida de un avión no depende de los años que tiene desde que se construyó, sino del ciclo de hermeticidad: cuántas veces ha sido sometido a presión en el aire. Esto afecta el fuselaje y las alas, aparecen fisuras que no se ven de inmediato, pero con el paso del tiempo, las partes tendrán que ser reemplazadas. Si hay corrosión, el avión no volará. Los aviones que realizan viajes de largas distancias viven más tiempo, mientras unos llegan hasta EE.UU. (1 ciclo), otros puede realizar 5 vuelos.

Después del aterrizaje, antes de cada vuelo y durante el estacionamiento, los aviones son revisados minuciosamente. También hay verificaciones adicionales obligatorias: cada 500 horas de vuelo, una vez cada 3 meses, cada 7 500 horas de vuelo y una vez a los 10-12 años, los aviones reciben un mantenimiento completo en el que remueven la cola y demás partes.

Los aviones que han terminado su servicio se desarman en partes

  • Los motores son los más caros. Un motor viejo de un Boeing puede servir como donación para otro avión por 3 millones USD, cuando un nuevo cuesta 25 millones USD. La cabina de pilotos, partes de la cabina de pasajeros y asientos son comprados por las academias de entrenamiento para la tripulación. Así estudié yo.
  • Incluso venden los cinturones de seguridad: 20 USD en eBay.
  • Las estructuras vacías son compradas por estudios de cine para transformar los guiones más aterradores, así que el avión jubilado tiene la oportunidad de convertirse en una estrella de Hollywood.
  • Los aviones con historia pueden pasar a trabajar en un museo o adornar el aeropuerto nacional.
  • Algunos llegan a convertirse en un hotel, bar o cafetería.
  • Algunos van a servir a otros países. Que un avión tenga muchos años de edad no significa que no sea poderoso. Cada compañía aérea tiene sus requisitos técnicos: algunos son retirados a los 10 años y otros pueden volar por dos décadas.
  • Pero la mayoría de todos los aviones viejos se encuentran en un cementerio aeronáutico en los desiertos de los EE. UU. Por 20 USD puedes dar un recorrido por el más grande, AMARG: 4 400 aviones.

Cuánto dura una jornada de trabajo

Tienes que estar en el aeropuerto dos horas antes del vuelo. A esto agrégale el vuelo, el tiempo de preparación del avión de regreso, el tiempo del vuelo de vuelta, la revisión de la cabina después del aterrizaje. Así, un vuelo de Moscú a San Petersburgo (que dura alrededor de una hora y media) se convierte en un día de 8 horas. Mi récord en el trabajo han sido 22 horas seguidas, pero normalmente logramos hacer todo en 13-15 horas.

De qué depende el destino de vuelo de las azafatas

  • De la suerte. Los sistemas procesan miles de solicitudes según el algoritmo, el cual nadie conoce.
  • De la ocupación. Las azafatas de clase económica tienen más probabilidad de volar a Tailandia que las azafatas de clase ejecutiva, porque en la clase económica trabajan más personas, por consiguiente, se necesitan más asistentes de vuelo.
  • De los conocimientos de idiomas. En cada vuelo tiene que haber un nativo de la lengua del país de destino. Así que lo más seguro es que un vuelo a Brasil haya una azafata de Portugal en lugar de mí. Estas son las ventajas de saber otros idiomas.
  • Husos horarios. Después de haber ido a Asia no nos enviarán directamente a Estados Unidos porque, aunque sigamos sonriendo, es muy difícil. Y para sentirnos mejor, antes de ir a los EE.UU., iremos a Europa.
  • Experiencia laboral. Ahora puedo decir a dónde quiero volar.

No presentarse en el vuelo

En primer lugar, te llamarán a tu teléfono móvil una, dos, tres veces... Si no respondes, te suspenden del vuelo y no trabajas el resto del mes. Todos los vuelos solicitados a las islas, paseos de otoño en Europa y los planes de compras se van... sin ti. En cambio, pasas todos los días esperando una llamada telefónica para tomar un vuelo al país más cercano. Durante 3 meses, no se te permite solicitar vuelos o intercambiar vuelos con tus colegas.

Si te presentaste al vuelo pero olvidaste algo: tu pasaporte, uniforme, licencia, cartilla de vacunas, es tu culpa. Si comiste algo que te hizo mal dos horas antes del vuelo, es tu culpa. Tienes que avisar a los gerentes que no te sientes bien al menos 4 horas antes de que empieces a trabajar. Si estás “enferma” en Navidad u otros días festivos, es muy sospechoso. Si te quedas dormida en tu habitación de hotel, te despertarán. Si no estás en la habitación del hotel, te despedirán.

Verdad y mito

  • Los pilotos no deben comer el mismo platillo al mismo tiempo. Estando en la cabina, uno come mientras el otro dirige el avión. Aunque la comida es preparada el mismo día del vuelo, existe el riesgo de alergias y problemas digestivos. Debido a esto, los pilotos no pueden elegir el mismo platillo. Uno puede manejarlo solo, pero el avión tendrá que aterrizar de inmediato.

  • Si tu teléfono no está en modo vuelo, el avión se estrellará. Un teléfono que sigue funcionando no causará problemas en el sistema de navegación, pero si todas las personas dejan sus teléfonos encendidos, puede haber problemas. Los aviones nuevos son menos propensos a ser afectados por los teléfonos celulares, pero en el pasado, los teléfonos eran una rareza, por lo que era, más bien, una precaución. De lo contrario, los teléfonos se confiscarían en la aduana si fuera un riesgo del 100 %. No ha habido incidentes, pero cualquier cosa puede pasar.

  • El avión cuenta con asientos más seguros que otros. Si en realidad fuera así, los precios de los aviones se dividirían en dos categorías: paquete “optimista” y “pesimista”. Un avión es una pieza entera y una fila no puede volar a Madrid y la otra a Ciudad de México. Todos estamos en el mismo “barco”. Estamos en las mismas condiciones y hay diferentes situaciones: la cola puede estar más dañada, el mecanismo de la puerta delantera puede estar atascado. Es más seguro volar con los cinturones de seguridad abrochados y saber dónde está la salida de emergencia más cercana, cómo usar el chaleco salvavidas y la máscara de oxígeno. Es por eso que debes escuchar las instrucciones de la tripulación.

  • Durante el vuelo, el cabello crece más rápido. A juzgar por la foto de mi cabello, que podría ser una peluca para otra cabeza, esto es definitivamente cierto.

Clasificación de los pasajeros

  • El preguntón: “Tengo una pregunta: ¿cuándo empieza el servicio? ¿Seremos los primeros? ¿Qué habrá en el menú?”.

  • El flexible: “Disculpe, no tenemos pollo”. “No hay problema, deme lo que tenga”.

  • El desesperante: “Tráigame una taza de café”. “¿Y se puede también una para mi amigo?”. “Me gustarían dos porciones de leche”. “Sé que está agotada, pero no consumo azúcar blanca”.

  • El jefe: “¡Que el capitán haga la cabina más caliente! ¡Y dile que apague las luces de los cinturones de seguridad: el jefe necesita dormir bien!”.

  • El friolento: “Necesito otra manta. Cuando vuelo mis pies siempre están fríos”.

  • El planificador: “Mamá, siéntate aquí y yo ocupo la fila detrás de ti. Colocamos la bolsa al lado para que parezca que está ocupado”.

  • El dispuesto a todo: “Azafata, tráigame más vino, son mis únicas vacaciones del año”.

  • El “influencer”: “Hola a todos, estamos despegando”, “Nos trajeron la comida”, “Estoy tomando jugo de tomate”, “Sobre las nubes”, “La ciudad de noche iluminada”.

  • El sabelotodo: “Empezó tarde el aterrizaje”. “Llegaremos tarde al siguiente vuelo”. " Siento que no tendré un buen compañero de asiento“. “Y el pollo no será suficiente”.

  • El llorón: “No estoy acostumbrada a irme de casa”. “No quiero volver a casa”.

  • El miembro oficial: “¡Soy miembro oficial del programa de recompensas de la compañía! Colóqueme en un lugar cerca de la ventanilla. Quiero ver las nubes”.

Primera clase

  • Con un boleto de primera clase se podría reservar una habitación en el hotel Atlantis. Un mes de hospedaje allí cuesta lo mismo que volar en primera clase a Londres ida y vuelta.
  • Primera clase solo tiene espacio para 8 pasajeros: personas VIP, líderes y gobernantes políticos.
  • Se sientan en amplios asientos de piel. Con un solo movimiento, las puertas corredizas se transforman en la habitación de un hotel aéreo. Algunos se encierran desde el inicio del vuelo y piden que no los molestes.
  • Detrás de las puertas, el asiento se transforma en una cama horizontal con colchón, sábanas, mantas y fundas de almohada.
  • Cuando las luces de la cabina se apagan, en el techo aparecen pequeñas lámparas en forma de estrella. En algunos aviones incluso hay cabinas de duchas y toallas suaves.
  • El costo del boleto incluye buena comodidad, pero no la comida.
  • Sobre la comida, el chef a bordo se preocupará por preparar 5 platillos frescos y yo los llevaré en bandejas de plata. (¡No es broma!)

Hace 50 años, volar era aún más increíble

  • Había una única clase: de lujo. Creo que tenían un código de vestimenta: todas las mujeres en tacones y los hombres en sacos.
  • En las ventanas había cortinas, en las paredes cuadros, la cabina parecía más un vagón-restaurante, en él había música.
  • La puerta a los pilotos estaba abierta, y a veces salían a presentarse con los pasajeros y fumar un cigarrillo con ellos.
  • A bordo, se ofrecía champán y caviar negro, simplemente porque “usaron los servicios de nuestra aerolínea”.
  • El lugar para las piernas era más grande (86 cm) y había pocos asientos con vecinos de vuelo.
  • El té se servía directamente de teteras de plata en tazas de porcelana y el vino en copas de cristal.
  • Los niños y adultos podían pasear por la cabina. ¡Y había lugar en donde dar un paseo!
  • En lugar de carritos con bandejas, las azafatas extendían un buffet en ruedas y los pasajeros podían pedir lo que quisieran.
  • En el menú había pavo, langosta y pasteles.

Cómo acceder a la clase ejecutiva

  • Por medio de tu bolsillo. Al registrarte, pide que te transfieran de la clase “económica” pagando extra. Así, el precio de la clase de negocios es mucho más barata. Pero no siempre hay asientos disponibles y no todas las aerolíneas tienen esta práctica.
  • Autoridad. Si vuelas con frecuencia, acumulas millas en tu tarjeta de viajero frecuente. Utilízala para pagar el aumento de clase, para adquirir el título de “gold” o “platino” o para preguntar si tienen langosta de la clase de negocios para ti.
  • “Tú eres mi amigo y yo soy tu amigo”. Los poseedores de tarjetas “gold” pueden llevar consigo a una persona a la sala de espera. Así que, si lo colocan en la clase de negocios, entonces tu amigo no te olvidará.
  • Un hombre con suerte. Llegas corriendo al check-in de último, pero no con los zapatos llenos de arena sino con una elegante maleta y, para tu suerte, una persona no alcanzó la hora de abordaje, y tú eres tan guapo y educado.
  • Un hombre sin suerte. Durante tus vacaciones, un elefante te pisó el pie y tú no estás feliz de volar pero... al ver al pobre hombre desdichado, los empleados de la aerolínea se compadecen y te transfieren a un lugar más cómodo. Pero solo no exageres con el vendaje, existe la posibilidad de que no puedas volar.
  • Un motivo especial. Una pareja de recién casados llega aún con sus atuendos de boda. Y el empleado del check-in ha tenido una buena noche. ¡Los astros te envían a un viaje romántico! También puedes probarlo en tu cumpleaños. Pero las únicas personas que pueden cambiarte a la clase ejecutiva se encuentran en la sección del check-in y no las azafatas en el avión.

Aerofobia

  • Miedo a las alturas, turbulencia. El avión no puede darse vuelta y caer repentinamente bajo las ráfagas de viento o entrar en una zona turbulenta de la forma en que está construido y los pilotos saben esto muy bien. Los aviones tienen la tecnología más segura, muchas cosas están automatizadas. Como suelo decir, el miedo se debe a la ignorancia.
  • Miedo a los espacios cerrados. Viste ropa cómoda con la cual puedas moverte libremente y respirar de manera más tranquila. Toma mucha agua, pero no alcohol, este puede hacer que te dé más calor y que sientas que te falta aire. Básicamente, el espacio en el avión es suficiente y el aire circula con frecuencia. Elige asientos junto al pasillo (haz tu check-in de antemano).
  • Tienes miedo de sentirte mal y que nadie te ayude. Tienes que conocer tu organismo. Siempre ten a la mano medicamentos contra la diabetes, presión y, en general, para el dolor. Si tienes elección, es mejor rechazar el vuelo si te sientes mal, ya que no será agradable para ti y otros pasajeros pueden correr riesgo. Habla sobre tu estado de salud para que las azafatas puedan ayudarte. Y dado que has elegido el avión como medio de transporte, entonces únicamente tienes una salida: confiar.

Si tus oídos se tapan

  • De 15 a 30 minutos antes de despegar y aterrizar, utiliza gotas para la nariz, debería de funcionar.

  • Al mismo tiempo, mastica o haz ruido con tu boca con un dulce de manera que todos te volteen a ver. Si nadie voltea, entonces estás haciendo el ejercicio de la manera incorrecta. Mastica más activamente y la mandíbula.

  • Entre descansos, cuando comes un dulce y te preparas para comer otro, bosteza de manera profunda y amplia.

  • No metas tus dedos a los oídos, esto no ayuda. Si se han tapado completamente, a tu llegada, acude al médico.

  • A algunas personas les ayudan los audífonos, tapones médicos, para mí es suficiente de 1 a 2 bostezos, como si no hubiera dormido en un año.

  • Existen varias maniobras para destapar los oídos. Intenta hacerlo, pero antes de eso, consulta con tu médico para que él te diga qué es lo que mejor se adapta a ti. Cada persona tiene sus particularidades fisiológicas.

Cuatro verdades

  • ¿Por qué no contratan a chicas de baja altura para ser azafatas? Cumplimiento de técnicas de seguridad. No hay nada oculto detrás de esto, ni tampoco discriminación. Cerrar los compartimentos es nuestra responsabilidad. Y el equipo de rescate frecuentemente se encuentra en un lugar alto, por eso, en una situación de emergencia, se tiene que alcanzar rápidamente.
  • ¿Es verdad que los aviones no vuelan sobre el Triángulo de las Bermudas? Esta es una zona entre las Bermudas, Puerto Rico y Florida, ahí se han hundido cientos de barcos e incluso se han perdido aviones. Pero, para la aviación, esto no es rentable ya que para volar por la zona se necesita mucho tiempo. Y esto implica mucho combustible y gastos. Y los aviones no vuelan sobre algunos países en donde actualmente hay acciones militares. Las Bermudas es un mito, lástima que las guerras no lo sean.
  • ¿Por qué en los aviones no hay fila 13? Las supersticiones a bordo también existen. Algunas empresas han eliminado de la cabina la fila 13. Técnicamente, sí existe, pero se llama fila 14 y va inmediatamente después de la 12. Y para satisfacer a los pasajeros italianos, algunas aerolíneas han quitado la fila 17, ya que esta cifra les trae mala suerte.
  • ¿Es cierto que las máscaras de oxígeno pueden drogarte? Así lo dijo Brad Pitt en la película El club de la pelea. Es posible que la falta de oxígeno provoque hipoxia. Las máscaras de oxígeno, por el contrario, hace frente a esto. Los tanques de oxígeno que utilizamos en casos extraordinarios, pueden tranquilizar a una persona, regresarle una respiración normal y relajarlo. Brad tenía un poco de razón, pero se equivocó con el equipo.

Cómo convertirse en azafata

  • Aprende inglés y otros idiomas si quieres trabajar en una empresa internacional.

  • No te hagas tatuajes o perforaciones extra: será complicado y costoso deshacerte de ellos.

  • ¡No fumes! Si para una vacante hay dos candidatos con las mismas cualidades y simpatía, contarán al que no fuma.

  • Haz ejercicio: yoga, natación, gimnasio, cuida tu alimentación. Será muy fácil trabajar y la comisión médica no se quejará sobre tu estado físico.

  • Ve a la universidad o a trabajar, o tal vez las dos al mismo tiempo, experiencia de comunicación con personas, mejorar la disciplina del entrenamiento físico matutino y las habilidades para escribir un trabajo de presentación una semana antes de presentarlo, ese es el candidato ideal para la tripulación.

  • Aquellos que lo hayan intentado pero no han sido seleccionados: hay muchas compañías aéreas y, con cada entrevista, vas a brillar más y más. Y, entonces, llegará tu momento.

  • Desarróllate, no abandones la escuela, acaba todos los niveles de la educación básica (11-12 años), en los Emiratos Árabes Unidos, es una condición obligatoria. Te contratan a partir de los 21 años, entonces, ¿qué planes tienes los 3-4 años posteriores a la escuela?

Qué hacen las azafatas cuando todos duermen

  • Limpiar la cocina después del desorden.

  • Patrullar por la cabina en busca de personas sin dormir (“¿Todo está bien?”) o personas dormidas bajo los asientos o en el suelo (“¡Por favor, regrese a su asiento!”).

  • Verificar que los juguetes no se encuentren tirados en el suelo y que los niños duerman sujetados en las cunas, de lo contrario, despertamos a los padres.

  • Vigilar que nadie esté fumando.

  • Cerrar las cortinas de las ventanillas. Incluso si la fila es de 3 asientos, alcanzamos la ventana sin que tú lo sientas.

  • Apagar los monitores, incluso si ya estás en tu quinto sueño. ¿Pensabas que la pantalla se apagaba automáticamente?

  • Encender la visión nocturna: recoger todos los vasos de plástico y levantar todas las mantas para que nadie se tropiece.

  • Servir vasos de agua y jugo para que las personas que duermen no presionen el botón de llamada y le permitan a los demás dormir.

  • En los descansos, tomar té en la cocina detrás de las cortinas, conversando sobre vuelos y vacaciones.

  • Pelear contra el reloj biológico y discuten por “bandeja-agua-vaso”, quién irá a responder el botón de llamada.

  • Una hora antes de que te despiertes, comienza la preparación para la operación “carne o pollo”.

  • Hacer lo que sea, pero sin que la mano toque el teléfono, libros o revistas. Está prohibido distraerse con placeres terrenales.

Puede parecerte que las azafatas desaparecen, pero siempre estamos cerca, en algún lugar.

Y tú, ¿estás relacionado con el mundo de la aviación? ¿Te gustaría trabajar en el cielo?

Imagen de portada Martasolo / instagram
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