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20+ Personas que simplemente querían hacer una buena acción pero se metieron en problemas

Devolver un objeto encontrado a su propietario es una acción correcta, pero a veces conlleva consecuencias completamente impredecibles. Algunos reciben como premio una sincera gratitud que no esperaban, mientras que otros solo se meten en problemas.

Genial.guru le encantan las historias con un final impredecible, y está muy contento de que existan muchas personas honestas en nuestro mundo. Por eso leyó las revelaciones de los internautas que decidieron devolver sus hallazgos a sus dueños y obtuvieron impresiones de por vida.

  • Trabajaba por turnos. Un colega estaba celebrando su cumpleaños y todo el equipo juntó dinero para su regalo. Yo no cooperé porque tenía dificultades financieras. Por la noche, mientras todos comían brochetas de carne asada (mi conciencia no me lo permitía), salí a caminar. Además, mi esposa me llamó diciendo que nuestro bebé se había enfermado y que necesitaba dinero para la medicina. Caminaba perdido en mis pensamientos y, en algún momento, sentí algo en mis pies. Eché un vistazo y vi un iPhone 5S. Levanté el teléfono, estaba intacto y funcionando. Tuve sentimientos encontrados: “Aquí está el dinero para el medicamento, apágalo y véndelo” y “Devuélvelo a su propietario”. Entré a la recámara y lo coloqué sobre la mesita de noche: “Si llaman, lo devolveré; si no, con la pena”. Después de 2 horas, el teléfono sonó. Un chico llegó a recogerlo. Al principio decidió comprobar si yo había robado el teléfono y me preguntó en dónde lo había encontrado. Le conté todo. “Está bien, amigo, te creo. Ten esto por haber sido honesto”, y me dio 60 USD. Quería decir que no era necesario, pero mi situación no lo permitió. © dda7 / Pikabu

  • A principios de los 80, mi amiga y yo teníamos entre 8-9 años. Por alguna razón, un día estábamos buscando pequeñas cajitas detrás de una joyería. Encontramos un par de aretes y una cadena, todo empacado. Como verdaderas pioneras, los llevamos a la tienda. Entonces, la vendedora nos llamó ladronas y amenazó con llamar a la policía. ¡Pero nosotras ni siquiera habíamos entrado a la joyería antes! Menos mal que allí había otra mujer, no sé si era la segunda vendedora, gerente o simplemente una compradora. ¡Ella llamó a algún lugar, nos agradeció y nos dio 10 USD a cada una! Este dinero nos alcanzó para 2 semanas, pero de todos modos quedó ese sentimiento desagradable, por eso ya no recojo ni devuelvo nada. © Elena Vodomerova / Facebook

  • Hace poco encontré un teléfono sencillo en la calle. Había los siguientes nombres en la guía telefónica: Tío, Mamá, Papá, Paquito, entre otros. De inmediato me di cuenta de que se trataba de un niño que lo había perdido. Llamé a su papá y le dije que su hijo había dejado su teléfono en la calle. El padre murmuró perplejo que no tenía un hijo, sino una hija, y lo más probable era que el teléfono fuera de ella. Quedamos en reunirnos. Estaba esperando a una chica con estilo deportivo. Se acercó una pequeña criatura con tacones y me agradeció por haber encontrado su teléfono. Dios mío, cuantas preguntas. © Oído por ahí / Vk

“¡Muchas, muchas, muchas gracias!”

  • En un centro de bronceado, la persona que se había bronceado antes que yo dejó un anillo extraordinariamente hermoso, vintage y aparentemente costoso... Tal y como estaba, salí corriendo de la cabina para alcanzarla. ¡Lo logré! Ella ya se había subido a su auto. No sé por qué se quedó sorprendida: si por mi vista o por mis acciones. © Katerina Grigoreva / Facebook

  • Una amiga me contó lo siguiente: “Mi hijo taxista llevó al aeropuerto a una gran familia de extranjeros con niños pequeños y maletas. Los dejó, saco sus cosas y se fue. En la ciudad, escuchó un ruido en el interior. ¡Ellos se habían olvidado de su hijo más pequeño, que estaba durmiendo tranquilamente! Él rápidamente regresó al aeropuerto. Y allí estaba toda la familia llorando y con un ataque al corazón, llamaron a la policía y, de repente, ¡él entró con el niño en el cargador!”. Estas cosas pueden pasar en la vida. © Alla Kalina / Facebook

  • Cuando tenía poco más de 20 años, una noche estaba paseando con mi perro y encontramos a otro perro que claramente estaba perdido. Tenía una etiqueta en la correa, pero solo pude leer la dirección. Llegué allí y resultó que la casa estaba en renta. A través del agente inmobiliario, encontré la información de contacto del exnovio de la dueña del perro, le dio mi número y ella me llamó. Stephanie estaba muy emocionada, lloró y me agradeció calurosamente por haber encontrado y rescatado a su “hijo”. Le di mi dirección y vino por el perro. Aparentemente, era muy linda, era de mi edad. Stephanie estaba feliz de haber encontrado lo que había perdido y quedó inmensamente agradecida conmigo. Luego me pidió un vaso de agua y pasar al baño. En pocas palabras, y omitiendo los detalles, comenzamos a salir. © Anonymous / Quora

  • Un día, estaba formada en un cajero automático y delante de mí se encontraba una pareja de ancianos. Se alejaron, me acerqué y entonces salió un fajo de dinero del cajero. Sin tocar el dinero llamé a estas personas. ¡El hombre me dio las gracias, pero la mujer empezó a contar histéricamente y a gritar que debería haber habido más! Le dije que el cajero tenía una cámara instalada y ahí se podría ver que ni siquiera había tocado el dinero. Apenas y me libré por mi buena acción. © Irina / AdMe

  • Mi hijo encontró un teléfono en un taxi. Cuando le pregunté: “¿Qué vamos a hacer con él?”, él contestó de forma razonable y madura que había que devolverlo. Encontramos el número de “Mamá” en los contactos, llamamos, le dijimos cómo y dónde recogerlo. Después de 5 minutos, nos llamó el marido de la mujer que había perdido el teléfono, nos gritó y dijo que él era taxista, que había dejado el teléfono en su coche y que mi hijo, al parecer, se lo había robado. Como resultado, cuando esta persona vino por él, en lugar de un “gracias”, escuchamos un montón de cosas desagradables. © Oído por ahí / Vk

  • Hoy, a las 11:30, mi novio y yo estábamos paseando con nuestro perro y encontramos un cachorro gris. Sabíamos que si nosotros perdiéramos a nuestro perro, lo buscaríamos frenéticamente y por eso actuamos de inmediato. Pegamos anuncios por nuestro barrio, escribimos en Internet, llevamos al cachorro al veterinario para averiguar si tenía algún un chip. La propietaria nos llamó a las 14:30. Resulta que vive a una cuadra. La mujer dijo: “¿Tienen prisa por deshacerse de él? Es mi día libre y queremos salir a comer”. Le contesté que podíamos cuidar del cachorro un rato más. Le dimos de comer y de tomar al perro (tenía hambre), y lo dejamos entrar a la casa en donde nos dimos cuenta rápidamente de que el pequeño no sabía ir al baño. Finalmente, a las 20:30 horas, llegó la dueña del cachorro. Dijo que a veces el perro se saltaba la cerca. Espero que el cachorro regrese con nosotros y entonces podamos quedarnos con él. © breez7768 / Imgur

  • Encontré una cartera cerca de la tienda, llegué hasta mi trabajo, el cual se encontraba muy cerca, la abrí y en su interior había dos pólizas de seguro para niños y monedas. Le pedí al chofer que la llevara a la dirección indicada. Él volvió muy enfadado. Resulta que cuando le entregó la cartera a la dueña, ella empezó a gritar que en su interior tenía unos costosos aretes de oro, y que si faltaban, nos demandaría. Los aretes seguían en el compartimiento. El conductor le dijo lo que pensaba de ella. Así pasan las cosas. © Elena Abramenko / Facebook

  • Un día, estaba sentado en una banquita de un centro comercial y encontré una cartera con unos 1 000 USD. Pensé que la persona que la había perdido, volvería por ella, así que decidí esperar. Efectivamente, después de unos minutos, una mujer se acercó corriendo al banco, el pánico claramente se reflejaba en sus ojos. Le pregunté: “¿Está buscando esto, cierto?”. Me miró sospechosamente, me arrebató la cartera de las manos y se fue a toda prisa. Pensé que sería agradable escuchar un “gracias” de su parte, pero a pesar de su reacción, estoy seguro de que hice lo correcto. © Kerwin Tuazon / Quora

  • Hace muchos años, cuando estaba en la marina mercante, mis compañeros y yo bajamos de un barco en el golfo Pérsico y nos dirigimos al aeropuerto. Estábamos preparándonos para subir al avión, el chef puso la mochila en su hombro y su cartera con un sueldo de seis meses (unos 15 000 USD en efectivo) se cayó al suelo. Ni siquiera se dio cuenta y simplemente se fue. Recogí su cartera y corrí para alcanzarlo. El chef se sorprendió al verme con su cartera. En primer lugar, no tenía ni idea de que se le había caído, y en segundo, no creía que alguien fuera tan honesto para devolverle una enorme suma. Yo sabía que él había trabajado duro durante seis meses por ganar ese dinero, ¿cómo iba a quedármelo? © unknown_user / Reddit

  • Fue 2003, Hawái. Me acerqué a la gasolinera en cuanto un automóvil todoterreno la desocupó. Al llenar el tanque, noté una gruesa cartera roja en la bomba de gasolina, la cual tenía 2 250 USD y un documento de identificación. La llevé a la tienda porque sabía que allí trabajaba una mujer de mucha confianza de nombre Chris y sabía que el dueño de la cartera volvería tarde o temprano. Una semana después, Chris me contó que un hombre desesperado ese día entró a la tienda y le preguntó por la cartera. La mujer le entregó el hallazgo y él no podía creer que todo el dinero y las tarjetas estuvieran allí. Le dio a Chris su número y me pidió que le llamara. No quería hacerlo, pero mi novia me convenció. El hombre me envió un cheque de 200 USD e invité a mi novia a cenar a nuestro restaurante favorito. Intenté darle a Chris los 75 USD restantes por ser una buena persona, pero no los aceptó. © David Powell / Quora

  • Hace aproximadamente un año, tuve la desgracia de encontrar un teléfono. Estaba bloqueado. Puse un anuncio en el grupo de una red social de mi ciudad y esperé. Me escribieron todo tipo de cosas, pero la conversación más rara fue la siguiente:
    —Hola, escribiste que habías encontrado un teléfono. ¿Cómo puedo recogerlo?
    —Ve a tal dirección y, de ser posible, lleva consigo los papeles del teléfono.
    —No tengo los papeles.
    —Bueno, sabes el código para desbloquearlo, ¿cierto?
    —No, no lo sé.
    —¿Cómo que no?
    —No es mi teléfono.
    —Espera, ¿quieres algo que no te pertenece?
    —Sí ...
    Fin. © Uramer / Pikabu

  • En la entrada encontré un gato perdido. Llamé a los dueños para que lo recogieran, porque no dejaba que yo me acercara a él, bufaba e intentaba rasguñarme. Vinieron los dueños y ellos también fueron agredidos por su mascota. Resultó que la gata había dado a luz en mi patio, por eso estaba tan enojada cuando se acercaban a ella: estaba defendiendo a sus crías. No me ofrecieron una recompensa, pero me preguntaron si quería quedarme un gatito. Finalmente, obtuve una criatura pequeña y peluda con la cual realmente me quería quedar, pero mis perros estuvieron en contra. Se la regalé a mi primo. © Samgarrison / Reddit

  • Hace unos 20 años encontré en un supermercado una pulsera de platino muy costosa con zafiros y diamantes. Al parecer, valía varios miles de dólares. Me daban ganas de quedármela, pero sabía que alguien estaba muy triste por haberla perdido. Dejé mis datos y el número de teléfono de mi trabajo en el mostrador de información de la tienda por si la dueña de la pulsera acudía a buscarla. Una semana más tarde, me llamó una joven, me dijo su nombre y me dio una descripción completa de la pulsera. Le entregué el hallazgo sin pedir ninguna recompensa y pensé que la historia había terminado, pero no fue así. Diez años después, en el gimnasio conocí a un tipo genial de nombre Sam, un exagente del Servicio Secreto. Estábamos hablando y me preguntó a qué me dedicaba. Le dije mi nombre y le dije que era abogado litigante. De repente, me miró absolutamente sorprendido. “¿Tú fuiste el que encontró y devolvió una pulsera costosa a una chica hace 10 años?”. Le respondí: “Sí. Lo había olvidado por completo, pero ahora que me lo preguntas, recuerdo habérselo devuelto a una joven que la describió perfectamente. ¿Cómo lo sabes?”. Y Sam me dijo: “Le devolviste la pulsera a mi hija”. ¡Vaya! De inmediato nos hicimos amigos. ¡Una historia increíble! © Daniel Buttafuoco / Quora

  • He devuelto muchas cosas a sus legítimos dueños. Una vez, encontré un bolso con 680 USD dentro. También había una licencia de conducir. Encontré el número de esta mujer en la guía telefónica, la llamé y le entregué el bolso perdido con todo su contenido. Se disgustó conmigo por haber revisado su bolso. Habría estado bien escuchar un solo “gracias”. © James T. Bawden / Quora

  • Mi madre devolvió una gran suma de dinero, incluso escribieron sobre ella en el periódico y la invitaron a nuestra escuela. La situación fue la siguiente. Era finales de los 70, una noche de invierno. Un grupo de compañeros salió de la imprenta tras haber impreso las últimas ediciones de los periódicos para la mañana siguiente. Esa noche no los repartieron, y por eso tomaron un taxi. En la parte trasera del taxi encontraron 10 mil USD envueltos en un periódico. "Se podría haber comprado un coche de lujo con ese dinero. El taxista le ofreció dividirlo, pero mi mamá no lo aceptó. Era de principios, miembro del comité sindical, local y organizadora del partido. En resumen, llevó a todo el colectivo honesto a la policía, entregó todo el dinero delante de testigos y a la mañana siguiente se despertaron siendo famosos: corresponsales, bonificaciones, viajes, promociones, entre otras cosas. © Alexander Platonov / Facebook

  • Encontré un arete de oro en la parada del autobús. Bueno, pensé que tenía que encontrar a la dueña. Subí un anuncio en un grupo de redes sociales, indiqué cuándo y dónde lo había encontrado y que lo devolvería en caso de que las fotos coincidieran. Recibí un mensaje personal, diciendo que una amiga lo había perdido, justo a esa hora y en la parada indicada, pero solo no pudo enviar una foto porque su teléfono no era muy avanzado y aún tenía botones. De mala gana, le escribí mi dirección. Por la noche vino una mujer gordita de unos 50 años y me entregó una caja de dulces.
    —"Para empezar...", le dije.
    —"Tómalo, tómalo, es por molestarte. Y aquí tengo el otro arete", me lo mostró.
    ¡Sí, era cierto! ¡Tenía el otro arete! Se lo devolví, le deseé mucha suerte y nos despedimos. Lo bonito de toda esta situación es que incluso antes de que descubriera que sí era su pendiente, me dio una caja de dulces. No le pregunté el nombre a la señora, pero gracias de todos modos por tal forma de actuar. © volchek1024 / Pikabu

  • Era 1975, encontré una cartera. Llegué a casa y no sabía qué hacer con ella. Mi padre tomó la cartera y fuimos al lugar donde la encontré. Cuando llegamos, había un hombre en calzones corriendo. Resultó que sus hijos habían tirado del coche su cartera con dinero. Se la devolvimos y se alegró mucho. Mi padre ya no está vivo desde hace 16 años, pero todavía seguimos hablando con este hombre. © Lira Sultanova / Facebook

  • Venía del aeropuerto con mis hijos pequeños y mis maletas: nos trasladábamos a otra ciudad. Encontramos un taxista en la calle y olvidé mi bolso en el taxi. Dentro de él estaba todo lo valioso que teníamos: 25 000 USD, joyas de oro y documentos. En pocas palabras, un bolso lleno de cosas buenas. El taxista buscó nuestro departamento por todo el complejo habitacional hasta que nos encontró, me entregó el bolso y solo hasta ese momento me di cuenta de que lo había olvidado. Se dio la vuelta y salió corriendo, y yo ni siquiera me moví de lo impactada que estaba. Quería buscarlo en los anuncios y en los periódicos, pero fue difícil por la mudanza y los niños pequeños. Que Dios le dé mucho bien a ese hombre y a su familia. Que sus hijos y nietos sean los más felices. Que en su camino se encuentre con más personas como él. © Dilbar Zeinedinova / Facebook

Y tú, ¿alguna vez has encontrado y devuelto cosas ajenas o viceversa?

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