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La historia de un león, un oso y un tigre que fueron rescatados de sus dueños abusivos y decidieron formar su propia manada para vivir en familia

Los leones, tigres y osos viven con los suyos, pero estos tres animales decidieron formar su propia manada y convivir en armonía a pesar de ser de diferentes especies. Y es que el trauma que enfrentaron juntos de cachorros hizo que generaran un lazo más fuerte que sus instintos naturales. A este trío se le conoce como los BTL (bear, tiger, lion), que por sus siglas en inglés se refiere a ellos: Un oso, un tigre y un león, y su historia refleja cómo a pesar de provenir de distintos mundos, incluso los animales pueden llegar a quererse.

Genial.guru te trae la historia de una de las familias más particulares y unidas del Reino Animal.

Un cruel descubrimiento

En el 2001 la policía del estado de Georgia irrumpió en la casa de un traficante de drogas para allanarla, y en su búsqueda habitual de evidencia de delitos, se toparon con una escena desgarradora. En el sótano de la casa yacían tres cachorros aterrorizados. El pequeño oso, tigre y león no solo estaban desnutridos e impregnados de parásitos, sino que mostraban signos de abuso inhumanos.

Un oso negro, Baloo, estaba atrapado por un arnés que se había metido en su piel. Un tigre de Bengala, Shere Khan, lucía cadavérico, y Leo, un león africano, había sido encerrado en una caja pequeña a pesar de tener una herida abierta en la cara. Pero esos días trágicos habían llegado a su fin.

Un nuevo hogar para BTL

Las autoridades contactaron con el Departamento de Recursos Naturales de Georgia que trasladó al trío a su nuevo hogar, un centro de rescate animal sin fines de lucro, el Arca de Noé (Noah’s Ark). Baloo, Shere Khan y Leo seguían miedosos e inseguros por el trauma que habían atravesado y se buscaban uno al otro por consuelo. Sin embargo, luego de unos meses, los cachorros empezaron a mostrar más confianza y se podía ver cómo se abrazaban, acariciaban y jugaban.

Con los años, los dirigentes del refugio anticiparon que tendrían que separarlos una vez que maduraran, pues supusieron que querrían aparearse de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Pero la familia de este trío ya estaba completa. Ellos eran hermanos y no hubo necesidad de romper sus lazos.

En quiénes se convirtieron Baloo, Shere Khan y Leo

Baloo, el oso negro americano, era el que presentaba mayores signos de maltrato, por lo que fue necesaria una operación para salvarlo. Durante esos días, fue separado de sus amigos, quienes lo reclamaron y recibieron con lamidas y caricias a su regreso. Baloo se convirtió en un oso relajado y confiado que hoy haría de todo por conseguir un dulce.

Shere Khan, el tigre de Bengala, era el más pequeño de los tres, pero el más travieso. Continuamente atacaba en juegos a Baloo y a Leo. También era el más cariñoso y fortalecía el vínculo que tenía frotándoles la cabeza y buscando caricias de sus hermanos.

Leo, el león africano, disfrutaba de largas siestas en el porche de su casa club, pero así como los momentos de relajo, Leo también disfrutaba enormemente sus momentos de exploración, curioseando nuevos espacios, comidas, olores y juguetes que sus cuidadores le ofrecían.

El último adiós

Fueron 15 años en los que estos animales singulares vivieron juntos en armonía. Sus cuidadores afirman que no los vieron pelear o volverse violentos uno con otro. Después de salir vivos y juntos de tal pesadilla, vivieron días muy felices.

En el 2016 Leo fue diagnosticado con cáncer y dejó a sus hermanos poco después. Shere Khan le siguió en el 2018 y fue enterrado al lado de su hermano cerca de su casa club, uno de sus lugares favoritos. Baloo es el único miembro de esta familia que continúa en el santuario, pero algún día los tres volverán a estar juntos.

¿Crees que todos los animales son capaces de superar sus estereotipos como Baloo, Shere Khan y Leo? ¿Qué sentimientos te provocó leer esta historia? ¡Comparte tus reflexiones en los comentarios!