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10 Maneras de controlar la hiperactividad de los niños sin que lleguemos hasta el agotamiento

Ser padres es una tarea muy complicada, pero cuando se tiene un hijo que padece de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o tiene síntomas parecidos, puede ser aún más difícil. El niño hiperactivo puede distraerse con mucha facilidad o incluso puede costarle mucho dormir, pero todo problema tiene una solución.

Por eso, Genial.guru te trae 10 consejos para manejar la hiperactividad de los niños y un bono al final del artículo con algunos juegos que podrían ser de utilidad.

1. Mantén una estructura y síguela

En líneas generales, la estructura es vital para la crianza de los niños, pero para uno con hiperactividad, esto es de suma importancia, ya que a través de ella se establecen límites y una rutina. La estructura ayuda a empoderar lo que decimos como padres. Además, les da a los pequeños la idea de rutina por los horarios que establecemos para las actividades y nos permite controlar mejor los comportamientos. Por ejemplo, una rutina consistente es establecer que se come y se juega a ciertas horas del día.

La clave de las rutinas exitosas está en 4 pasos:

  • Identificar las rutinas: nota las actividades y los horarios clave y ordénalos de acuerdo con la conveniencia de la familia.
  • Explicar las normas: habla con el niño sobre las rutinas y sus normas, y haz que las repita. Puedes usar dibujos o cuadros para explicarlas mejor visualmente.
  • Seguirlas: en lo posible, toda la familia debe cumplir con las rutinas. En ocasiones, los recordatorios serán necesarios.
  • Usar consecuencias: determina un premio por buen cumplimiento (puede ser un halago), así como resultados negativos para el incumplimiento, por ejemplo: menos privilegios. Las reglas de las consecuencias por cumplimiento e incumplimiento deben ser más que claras.

2. Haz que el ejercicio forme parte de su rutina

Hemos leído y escuchado incontables veces los beneficios del ejercicio para los adultos, pero podemos olvidar que los niños también lo necesitan. Las actividades aeróbicas son buenas para la salud física y psicológica de los niños, básicamente porque les desarrolla la confianza y una alta autoestima.

Por otro lado, en el caso de los niños que tienen déficit de atención e hiperactividad y otros desórdenes de conducta, el ejercicio hace que sus comportamientos disruptivos mejoren considerablemente. Un estudio en particular determinó que el ciberciclismo es óptimo para pequeños con estas problemáticas.

3. Mejora los hábitos de dormir

El sueño es un elemento de suma importancia para la salud, en especial para los niños con hiperactividad, ya que el 70 % de ellos tiene problemas para dormir. Entre las dificultades que pueden presentarse están la indisposición de ir a la cama, ansiedad por sentirse solos durante la noche, insomnio, entre otras.

Las consecuencias pueden ser muy serias, porque puede afectarlos tanto en sus actividades diarias como en las dinámicas familiares. El riesgo de estas alteraciones del ciclo de sueño es que, al crecer, los pequeños pueden desarrollar desórdenes mayores.

4. Asegúrate de que tengan una buena alimentación

La alimentación sana es crucial para un niño hiperactivo, ya que hay ciertos alimentos que potencian tal comportamiento. Entre las comidas que se recomienda evitar están los dulces, refrescos, frutas y vegetales congelados, chocolate, soya y uvas. Lo mejor que se puede hacer es consultar a un nutricionista para que les dé una dieta adecuada para el niño.

5. Utiliza el refuerzo positivo

El refuerzo positivo es una técnica que funciona para modificar conductas en los niños, porque los motiva a ser más responsables o a hacer tareas sin que se presenten problemas. Para un pequeño hiperactivo puede ser una gran herramienta premiar comportamientos deseables, y puedes hacer esto con aplausos, chocar los cinco, entre otros gestos de afecto y estimulación positiva.

Entre las recomendaciones que se dan para usar esta herramienta se encuentran hacer el refuerzo inmediatamente después de que el niño presente una conducta deseada. También es bueno usar frases variadas para el refuerzo positivo, así como la consistencia en tus expectativas sobre el pequeño para evitar confusiones.

6. Trata de eliminar las distracciones

La concentración es uno de los talones de Aquiles para los niños hiperactivos, por lo cual es importante detectar estímulos que puedan detonar distracciones al momento de hacer actividades: el ruido de los teléfonos, el movimiento, objetos llamativos que no dejan de tocar, ropa incómoda, etc.

Hay varias formas de lidiar con las distracciones: puedes enseñarle a monitorear elementos distractores, usar juegos estimulantes sencillos, así como hacer que las tareas escolares sean interactivas.

7. Dales tiempo para jugar

El juego es más que una actividad de recreación; para los niños, es un medio de aprendizaje y socialización. Entre sus beneficios están el desarrollo cognitivo, social y emocional. En otras palabras, jugar es la base del aprendizaje, la exploración y la resolución de problemas.

Hay muchos estereotipos negativos asociados con los videojuegos, pero según estudios, no hay evidencias de que estos estén relacionados con el desarrollo de TDAH. Sin embargo, los videojuegos pueden traer beneficios como la agudeza visual y espacial, habilidades colaborativas, trabajo en equipo, estrategia, entre otros.

8. Maneja bien tu estabilidad emocional

Como padres, debemos ser el soporte de nuestros hijos, por lo que tenemos que tomar en cuenta las secuelas que la hiperactividad puede traerle a nuestra familia. Siempre recuerda que antes que nada debes cuidarte primero para que tus seres queridos estén bien.

Cada vez que nos sintamos exhaustos y sin fuerzas podemos elaborar una lista con las fortalezas de nuestros niños. Nunca hay que dejar de mostrarles amor; debemos fortalecer nuestra empatía con mucha paciencia y principalmente permitir que nuestros sentimientos fluyan.

9. Ayuda a fortalecer sus habilidades sociales

La hiperactividad afecta la sociabilidad de los niños, porque pueden mostrar conductas que entorpecen las relaciones, como no prestar atención, interrumpir con frecuencia, no respetar el espacio personal, etc. Para ayudarlos, puedes hablarles sobre conductas apropiadas mediante simulaciones o motivarlos a registrar sus interacciones sociales en un diario.

10. Limita el tiempo de pantalla

Los niños tienen cada vez mayor acceso a la tecnología. Aunque los dispositivos electrónicos pueden ser útiles para la vida diaria, los pequeños hiperactivos pueden desarrollar una impulsividad y una dificultad para desconectarse, además de que se corre el riesgo de que accedan a contenido no apto para su edad. Otro problema relacionado con esto es la dificultad a la hora de conciliar el sueño.

Al no tener una autorregulación sobre el tiempo que transcurre, es mejor evitar decirles a los niños cosas como “5 minutos más”. Más bien ve cuánto tiempo usan la tecnología, determina metas y explícales bien que necesitan desconectarse después de ciertas tareas que hagan. Por ejemplo, si es un juego en el celular, puedes decirles la cantidad de partidas que pueden completar antes de apagar el juego.

Bono: Actividades que puedes realizar

  • Palabras con mímica: se trata de imitar las formas de las letras con el cuerpo para formar una palabra. Se parte de hacer una lista de términos y luego hacer los movimientos con el cuerpo para representar cada letra y que la persona adivine.
  • Búsqueda del tesoro: esconde objetos difíciles de encontrar y entrega una lista de ellos al niño para que los busque. Esto mantendrá su concentración y su cuerpo en movimiento.
  • Globo de voleibol: infla un globo para que sea la pelota. Puedes marcar en el piso el área de la red. Este juego es idóneo para un grupo de niños.
  • Juegos de fantasía: hay veces en que los niños se sienten aislados por la inhabilidad de expresar sus emociones, por lo que esta dinámica puede ayudarles a expresar esos sentimientos en un espacio seguro.

¿Qué otras cosas haces para manejar la hiperactividad de tus hijos? ¿Qué sueles jugar con ellos?

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