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Expertos explican cuál es la mejor manera de acariciar a un gato

Hace aproximadamente 4 mil años, el hombre y el gato comenzaron una relación única en la historia. Pequeños y suavecitos, es difícil no adorar a estas criaturas. Nos gusta mimarlos, ya sea que seamos sus dueños o completos extraños para ellos; su presencia nos anima. Pero ¿sabemos si el felino está disfrutando de nuestras caricias? La ciencia llegó para respondernos la gran duda: cómo acariciar a los gatos correctamente.

Hoy, Genial.guru te da una mano para que comprendas mejor cuáles son las caricias que a tu gatito más le gustan.

Prefieren ciertos lugares por sobre otros

Cuando se trata de hacerle mimos, hay que prestar mucha atención a las respuestas físicas que da. Un nuevo estudio ha investigado cuáles son las regiones que el gatito tiende a preferir. Señales negativas fueron demostradas cuando se lo acariciaba en la panza o cerca de la cola. Por el otro lado, tienden a disfrutar mucho de las caricias alrededor de la cara, en las mejillas y la barbilla.

No les gusta ser forzados

Como dueños, tendemos a buscar a nuestro gatito e incitarlo a una sesión de mimos amorosos hacia él. Es un momento de cariño genuino entre ambos. Sin embargo, se ha descubierto que estos felinos prefieren iniciar ellos la interacción, de esta forma disfrutan más el tiempo compartido con su dueño. Es por ello que no se debe perseguirlo ni forzarlo, simplemente esperar a que ellos se acerquen con serenidad.

Menos es más

Suaves y pausadas caricias, eso es lo que nuestra mascota prefiere, según expertos. No hay que tocarlo reiteradamente, pues eso los pone nerviosos y les causa una ansiedad inexplicable. Debemos analizar su rostro y sus latidos para chequear que realmente esté disfrutando de los mimos. El gato es más receptivo de lo que creemos y necesita llenarse de una sensación de paz frente a la persona.

“¡No me toquen los bigotes!”

Hay que tener mucho cuidado alrededor de los pequeños bigotes. La gran mayoría no sabe por qué estos los tienen. En pocas palabras, son un mecanismo sensorial que los gatos utilizan para captar los espacios y las personas. Si está muy oscuro, saben qué hay en un cuarto y ni siquiera necesitan tocar las cosas con sus bigotillos para saber. Como dueños, debemos evitar a toda costa tocar esta zona tan sensible, pues si los llegamos a lastimar, nuestro gatito estará confundido y desorientado. Además, muy molesto con nosotros.

Detestan ser examinados físicamente

Sentirse amenazado es una gran tendencia entre los felinos. Frente a perros grandes o humanos altos, suelen estar a la defensiva constantemente. Es por ello que, cuando son agarrados del torso y levantados sin su permiso, los pobres gatitos la pasan muy mal. Un estudio exploró las respuestas físicas de estos al ser tratados en el veterinario. El porcentaje de forcejeo, respiración elevada y pupilas dilatadas subió considerablemente.

¿Tienes gatitos? ¿Les haces caricias de alguna manera especial? Cuéntanos en la sección de comentarios.