Por qué a veces nos ataca la ansiedad cuando se tardan en contestarnos un mensaje y cómo evitar que nos afecte

“¿Por qué no me responde los mensajes?”, es una de las preguntas más tortuosas en las relaciones hoy en día. En la actualidad, la velocidad con la que alguien nos responda al otro lado del teléfono parece dictaminar la autenticidad de sus sentimientos por nosotros. Sin embargo, la verdad es que esta necesidad no crea más que ansiedad y no tiene nada que ver con el hecho de que alguien nos quiera o no. Después de todo, todos tenemos una vida más allá de nuestro celular, ¿o no?

En Genial.guru, sabemos que muchas personas se ven afectadas por esta situación, por lo que decidimos investigar un poco más al respecto.

El cimiento de las relaciones afectivas

Aunque pocas veces nos detengamos a pensar en ello, la verdad es que la mensajería instantánea se ha vuelto la base fundamental de la comunicación a todo nivel. De hecho, las llamadas han perdido fuerza entre las nuevas generaciones, pues los jóvenes no optan por ellas a menos que sea estrictamente necesario. Para todo lo demás, WhatsApp es el camino a seguir la mayoría de las veces.

La obsesión por recibir una respuesta rápida

Usar este medio tan conveniente no pareció tener mayores desventajas en un principio, pero a medida que han pasado los años, responder los mensajes se ha vuelto casi que una obligación instantánea. Si vamos aún más lejos, cuando de relaciones personales se trata, el tiempo que la otra persona se tarde en responder empieza a afectar nuestra estabilidad mental y emocional. Esta sensación tiene un nombre y se llama la ansiedad del doble check azul.

Si lo analizamos un poco más, esta ansiedad se detona por el temor creciente a que le hayamos dejado de interesar a esa persona especial. Sin embargo, desde el punto de vista científico, esto está estrechamente relacionado con un neurotransmisor: la dopamina, y es que al enviar un mensaje con cierta carga emocional, esperamos que se produzca una situación similar del otro lado. Así, ese intercambio de placer y bienestar viene mediado por la dopamina y si ese flujo se interrumpe, es como si dejásemos de recibir nuestra dosis necesaria de ella.

Una ansiedad creciente

Esta sensación de inestabilidad crece con cada respiro que damos y afecta de manera directa y mayoritaria a nuestros jóvenes. Un estudio realizado en el Reino Unido por el doctor Andrew Lepp señaló que una de las causas principales de la depresión entre las nuevas generaciones vienen dadas por el teléfono celular, pues, además de generar adicción, también condiciona y deteriora las relaciones, afecta el rendimiento académico y hasta la salud.

Pero ¿por qué no responde?

La verdad es que hay muchos motivos por los cuales alguien se tarda en contestar los mensajes. Si somos sinceros, una de las primeras causas, y la más evidente, es el desinterés, pero también hay que tener en cuenta que no es la única razón que existe. Veamos algunas.

  • Está trabajando.
  • Está conduciendo.
  • Está en una reunión.
  • Está en lugar en el que no permiten el uso del celular.
  • Está durmiendo.
  • Se está bañando.
  • No tiene señal.
  • No tiene batería.
  • Olvidó el celular.
  • Se le dañó el teléfono.

La clave es el equilibrio

Como para la mayoría de las cosas en la vida, lograr el equilibrio es la meta que debemos fijarnos. Por una parte, es normal que a veces lleguemos a preguntarnos por qué esa persona especial se tarda tanto en respondernos; pero, por otra, obsesionarnos con el tema hasta contar los minutos y segundos que se demora en llegar su mensaje no tiene nada de sano.

El bienestar propio como prioridad

Lo más importante siempre es y será nuestro bienestar mental y emocional. Si nos enganchamos en una relación en la que solo nosotros mostramos esmero y no recibimos nada a cambio, lo más seguro es que de ahí no resulte nada. Lo mejor es seguir con nuestras actividades normales sin obsesionarnos con los tiempos de respuesta del otro; después de todo, si de verdad le importamos, contestará con interés, aunque se tarde un poco.

¿Cómo reaccionas tú cuando alguien se tarda en responderte un mensaje? ¿Cuál crees que es la relación entre una respuesta rápida y una relación exitosa?

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