Por qué a la gente le gusta hablar a espaldas de los demás y qué hacer para afrontarlo

Aunque el chisme tiene una mala reputación, no siempre es negativo. Según estudios, el ser humano está programado para generar chismes como un mecanismo adaptativo. El Homo sapiens, en el proceso de conocer a sus vecinos y determinar en quién confiar, utilizó el chismoseo para identificar posibles amenazas, una muestra más de que la evolución siempre gana.

En Genial.guru queremos ayudar a identificar cuándo un cotilleo no es conveniente para nosotros y contarte de qué manera podemos lidiar con ello.

A qué le llamamos chisme

Se le llama chisme a la divulgación de información de otra persona, ya sea real o imaginaria, sobre cualquier comentario, desde una prenda de vestir hasta un nuevo interés social, sin su permiso. Según el profesor David Sloan Wilson, los hombres y las mujeres dedican aproximadamente entre un 50 a 60 % de sus conversaciones en el día a contenido categorizado como chisme.

Por qué hablamos a espaldas de los demás

En algunas circunstancias, las razones por las que chismeamos son variadas. Por ejemplo:

  • Para ingresar o adaptarnos mejor a un grupo social. Es normal que como seres humanos queramos generar nuevas amistades o fortalecer nuestros vínculos dentro de un entorno social, ya sea en el trabajo, con la familia o en un salón de clases.
  • También para establecer acuerdos. Cuando las personas hablan sobre alguien más, generalmente es porque están de acuerdo con el tema, y eso les produce integración y sensación de pertenencia.
  • En algunas ocasiones, para trasmitir información que no nos animamos a comunicar de forma simple y directa.

Algunos chismes pueden ser positivos

Un chisme es constructivo cuando contiene información útil e importante. Por ejemplo, cuando sentimos pena por la situación de otra persona y tenemos miedo de que pueda pasarnos a nosotros, esto nos sirve para alertarnos a evitar malos ratos. Los chismes que fomentan momentos agradables, como confortar a alguien en una mala situación o brindar una recomendación de un restaurante o la visita a un museo también pueden ser positivos.

Sin embargo, la mayoría de los cotilleos entran en la categoría dañina, ya que las personas tendemos a difundir rumores de situaciones negativas, como escándalos privados o particularidades personales.

Características de las personas que chismean

Según la opinión de los psicólogos BreurHallowell, estos son los aspectos de los individuos chismosos:

  • Se consideran cobardes: son individuos con una moral poco definida que no enfrentan a la persona de quien quieren hablar, sino que deciden rumorear sobre ella con los demás.
  • Creen que les da empoderamiento: usualmente necesitan y disfrutan del hecho de saber algo que otros individuos desconocen, y creen que los demás deberían sentirse afortunados de recibir sus chismes
  • Disfrutan de la sensación de dolor de otra persona: a nivel emocional, un chismoso negativo posee cierta perversión en la raíz de su cotilleo. “Las personas tienden a disfrutar de la miseria de alguien más y se alegran de que no les esté sucediendo a ellas”.
  • Sienten que su vida esta fuera de control: cuando no sabemos con certeza cómo o por qué suceden las cosas en nuestro entorno, los rumores tienden a extenderse. Por este motivo, la ansiedad y la incertidumbre pueden llegar a generarle a un individuo la necesidad de difundir uno.

Consejos para evitar los chismes

Cuando nos enfrentemos a momentos en los cuales nos veamos dentro de un chisme, podemos optar por:

  • Mantener una perspectiva positiva, tratar de enfocarnos en mantener un diálogo favorable y sano para todos, sin perjudicar a nadie.
  • Reconocer el efecto del cotilleo en nosotros mismos, poder identificar cómo nos sentimos con respecto a lo que estamos escuchando y de qué manera repercute en nuestra salud.
  • Alejarse del círculo del chisme o hacer oídos sordos, establecer distancia o abandonar la conversación apenas detectemos que la intención puede ser negativa.
  • Hacerle saber a la otra persona que no estamos cómodos, enfrentar a quien quiere comenzar un rumor, estableciendo que no nos sentimos bien con ese tema y que preferimos cambiar de tópico.
  • Convertir un cotilleo negativo en algo bueno, buscar la manera de que el chismoso y nosotros podamos ayudar a la tercera persona, si así lo requiere.

En ocasiones, el chisme fomenta el aprendizaje cultural

Los expertos dicen que es perjudicial cuando no se aprovecha ninguna oportunidad para el aprendizaje social, como comentarios groseros sobre la apariencia o la salud de alguien o que son totalmente falsos. En cambio, el cotilleo crítico o negativo puede ser útil cuando proporciona aprendizaje cultural y fomenta a las personas a comportarse mejor.

Los chismes incluso pueden servir como una manera de controlar el comportamiento moral de las personas, desanimando a los posibles holgazanes en un entorno grupal, debido a que nos preocupamos por nuestra reputación.

Un investigador llamado Frank McAndrew mencionó que compartir chismes con alguien es un mecanismo de unión que realmente aumenta la moral.

¿Te consideras una persona que cotillea de manera constructiva o negativa? ¿Alguna vez enfrentaste a un chismoso? ¿Cómo?

Imagen de portada SiberianArt / Depositphotos
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