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5 Principios de la pedagogía Pikler que puedes utilizar para brindarle una educación diferente a tu bebé

La educación de los hijos es primordial para llevarlos por el buen camino. También es importante aprender a respetarlos y permitirles desarrollar su propia autonomía, como lo señala la pedagogía Pikler, la cual propone una forma diferente de mirar al niño en el ámbito educativo bajo cinco principios.

En Genial.guru te explicaremos brevemente qué es la pedagogía Pikler y cuáles son sus cinco principios, los cuales te permitirán educar a tus hijos desde la primera infancia de una forma diferente y original.

Qué es la pedagogía Pikler y en qué se diferencia de otros métodos de educación

La pedagogía Pikler es un sistema de educación desarrollado por una médica pediatra llamada Emmi Pikler, quien poseía una visión diferente del bebé, concibiéndolo como un individuo competente, activo y con iniciativa propia. En su estudio del desarrollo motriz de los niños determinó que el adulto debe diseñar actividades de autoinducción que puedan ser dirigidas por el mismo chico, acentuando una estrecha relación con el adulto educador.

Mientras que otros métodos pedagógicos intervienen de forma directa en el desarrollo de los niños durante la primera infancia, la pedagogía Pikler ha señalado que la intervención directa del adulto no es una condición indispensable para la motricidad temprana. En este caso, es necesario ocuparse de los hijos con amor y paciencia, contemplar su propio desarrollo e incentivarlos a tomar la iniciativa.

Cómo aplicar el método Pikler a tu bebé

Para poder llevar a cabo la pedagogía Pikler en la educación de los hijos, es necesario guiarse por sus cinco principios, los cuales son:

1. Los niños son autónomos

Pikler demostró que los niños pueden aprender por sí mismos. Sin embargo, surge la gran duda de cómo promover su autonomía y, al mismo tiempo, transmitirles seguridad y protección. Según la pedagogía Pikler, el adulto debe aprender a observar al niño durante sus juegos, donde aprende a experimentar y a resolver problemas por sí mismo.

El cuidador deberá evitar socorrerlo en caso de que esté en dificultades, de forma tal que busque alternativas o se incline por una actividad que sea capaz de desarrollar fácilmente. Así, tanto el niño como el adulto fortalecerán sus seguridades internas: el primero aumentará su confianza, y el segundo sabrá que su hijo puede hacer las cosas bien.

2. El adulto debe garantizarle la seguridad emocional al niño

Siguiendo la idea del punto anterior, la pedagogía Pikler también debe velar por la seguridad emocional del niño. Durante la primera infancia, la intervención del adulto debe ser simbólica y moral. El bebé debe ser atendido de forma cuidadosa mientras observa los gestos del cuidador, y, cuando esté en su cuna, se le debe permitir observar su entorno y captar aquello que le llama la atención. De esa forma, percibirá el mundo exterior y se convertirá en partícipe de su propia actividad.

3. Los padres deben priorizar la relación afectiva

Si has seguido los pasos anteriores, es momento de generar una relación afectiva y privilegiada con el bebé, donde debe recibir los cuidados necesarios para su desarrollo mediante el afecto y la atención. El niño pequeño deberá saber distinguir y comunicarse mediante gestos y miradas con el adulto cuidador, generando una comunicación tónica y verbal.

4. La salud física del niño es fundamental

Si se atiende la salud física del bebé, se asegurará una buena salud mental. Dicho contacto debe ir más allá de simplemente tomar al niño en brazos, acariciarlo o sentarlo en el regazo. Durante el contacto debe generarse un vínculo lleno de amor y ternura, capaz de satisfacer sus necesidades.

5. Los niños deben moverse por sí mismos

Por último, es importante entender que los niños no deben ser forzados a adoptar posturas o realizar movimientos que aún no están listos para llevar a cabo. Cada individuo es diferente, y, teniendo en cuenta su propia autonomía, es necesario que pueda recorrer ese camino por sí mismo para desarrollar de forma correcta su sistema motriz. Todo bebé desea crecer, pero lo hará a su propio ritmo, según reza la pedagogía Pikler.

¿Crees que la pedagogía Pikler es la mejor forma de educar a un niño en su primera infancia? Cuéntanos en los comentarios qué piensas de esta y si ya habías escuchado alguna vez sobre este método de educación.

Ilustrador, Inna Grevtseva para Genial.guru