9 Mitos sobre los vikingos, a quienes el cine nos hizo considerar erróneamente como unos burdos bárbaros

Por mucho tiempo recordamos las icónicas imágenes de las películas. Además, cuando un personaje histórico es presentado en pantalla, el espectador se queda convencido de que este realmente se veía así en la vida real. Por ejemplo, gracias a la industria cinematográfica, muchos estamos convencidos de que los vikingos eran unos verdaderos bárbaros que andaban sucios y se hacían trenzas inimaginables.

En Genial.guru decidimos averiguar por nosotros mismos cuál fue en realidad la apariencia y estilo de vida de los vikingos, y a continuación disiparemos algunos mitos sobre esta legendaria población.

Mito 1. Usaban cascos con cuernos

La primera representación de un vikingo usando un casco con cuernos apareció en una popular edición de la antigua saga islandesa sobre Fridtjof en 1825. En realidad, los guerreros escandinavos rara vez usaban cascos. Generalmente andaban con la cabeza sin cubrir, y cuando los usaban, estos eran sencillos, de piel o metal con una protección en el rostro. Pero todos utilizaban cuernos por separado. Los usaban para beber durante los banquetes y además soplaban a través de ellos, ya que este era un método de comunicación.

Mito 2. Eran desaliñados y no cuidaban de su persona

Los arqueólogos encontraron diferentes objetos de higiene de los vikingos: pinzas, cepillos, productos para limpiar los oídos, palillos de dientes, entre otros. El cronista inglés John of Wallingford los describió como unos rompecorazones perfectamente aliñados. Él escribió que estos hombres rudos peinaban su cabello todos los días, se bañaban todos los sábados y se cambiaban de prendas con frecuencia. La barba de los vikingos podía ser larga, pero siempre estaba bien cuidada.

Además, a ellos les gustaban las prendas con estampados. Los tonos más populares eran el azul y el rojo, pero los arqueólogos dicen que la ropa de los vikingos abarcaba toda la gama de colores. También valoraban los tejidos exclusivos, tales como la seda.

Mito 3. Se hacían trenzas

Los hombres se hacían largos flequillos y en la nuca se dejaban el cabello corto. En general, ellos seguían la moda de los cortes de pelo. Por ejemplo, debido a que en Europa septentrional los hombres rubios se consideraban más atractivos, los vikingos con cabello de color oscuro teñían con lejía su pelo. En algunas regiones, hacían esto incluso con la barba.

Mito 4. Los hombres eran altos y muy masculinos

La alimentación de aquella época no era muy buena, por eso los niños crecían mucho más pequeños que en la actualidad, y las personas realmente no eran muy altas. La altura promedio de los hombres era de 171 cm, y la de las mujeres de 158 cm. Al mismo tiempo, su cuerpo era musculoso debido al trabajo físico. Pero esto también conducía a problemas con las articulaciones y dientes.

El rostro de los hombres y las mujeres era muy similar. El de los varones era un poco afeminado y el de las damas algo varonil, con mandíbulas y arcos de cejas muy pronunciados. Por eso, en ocasiones, los arqueólogos tienen problemas para determinar el sexo de los vikingos a partir de los restos que encuentran.

Los hombres, al igual que las mujeres, utilizaban delineador para ojos: kohl. Se trataba de polvo de antimonio molido, almendras quemadas, plomo, cobre oxidado, ocre, ceniza, malaquita y crisocola. Esto no solo se consideraba bonito, sino que también ayudaba a proteger los ojos de los duros rayos solares que se reflejaban en la nieve.

Mito 5. Cualquier escandinavo medieval era vikingo

Los nórdicos tenían 2 palabras: viking (“incursión”) y vikingr (“incursionista”) . Los anglosajones tenían un término similar: wicing. En un principio, solo significaba “pirata”, pero con el tiempo se convirtió en el nombre de los merodeadores nórdicos. Esto significa que no todos los vikingos fueron escandinavos.

Por lo general, se trataba de jóvenes deseosos por aventurarse en búsqueda de riqueza y aventuras. Por eso los vikingos no tenían un estado centralizado y no solo habitaban en Escandinavia. Los arqueólogos han encontrado rastros de ellos por todo el mundo.

Mito 6. Navegaban en barcos con cabezas de dragones

Las pruebas de esto solo son dibujos escandinavos en las paredes de la basílica de Santa Sofía, en Estambul, en donde se puede apreciar una pequeña flota de barcos con cabezas de dragón. Las pruebas arqueológicas son contradictorias.

En Dinamarca encontraron un único barco, el cual presuntamente estaba adornado con una cabeza de dragón. No se conservó por completo, pero la “melena del dragón” de espirales de hierro estaba intacta y también había un espacio en donde podría haber estado la cabeza.

Mito 7. Fueron los únicos habitantes de la Escandinavia medieval

Escandinavia también estuvo habitada por samis, un pueblo seminómada asentado en el extremo septentrional en Noruega, Suecia, Finlandia y algunas partes de Rusia. Los noruegos llamaron a estas personas finnar. Entre los dos pueblos se comerciaba de forma activa y se realizaban matrimonios de alto estatus.

Mito 8. Se ocupaban exclusivamente de la incursión y saqueos

Cristóbal Colón (a la izquierda) y Leif Erikson (a la derecha).

Los vikingos realmente eran conocidos por algunas de sus agresivas incursiones en otros pueblos. Esto sucedió, por ejemplo, con los monjes de la isla Lindisfarne al norte de Inglaterra, cuando los guerreros nórdicos destruyeron su famosa biblioteca y se llevaron todos sus tesoros.

Pero la mayoría de las expediciones eran comerciales. Por otra parte, se puede decir que los guerreros del norte eran viajeros y exploradores. No solo viajaron a Europa, sino también por todo el mundo, incluyendo Rusia, Asia Central y algunas regiones de África.

También los arqueólogos encontraron rastros de escandinavos en América del Norte. El primer europeo que pisó el “nuevo continente” pudo haber sido Leif Erikson. Esto nos permite suponer que América ya había sido visitada por extranjeros mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón en el siglo XI.

Mito 9. Nunca se quedaban en un solo lugar

En la segunda mitad del siglo XX, durante excavaciones arqueológicas que se llevaron a cabo unos cuantos años en la zona de Coppergate en la ciudad inglesa de York, en el suelo encontraron casas bien conservadas de vikingos, ropa, joyas, entre otros objetos. Desde entonces, científicos han cambiado su opinión sobre los representantes de este pueblo y han comenzado a considerarlos como personas hogareñas y familiares.

¿Te gustó la imagen de los vikingos en el cine? ¿En qué mitos también creías antes de leer este artículo y cuáles siempre te causaron sospecha?

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