Cosas que debes evitar comprar y por qué

Curiosidades
hace 1 año

Estás mirando los productos del supermercado con mucha sed. Quieres un poco agua. Probablemente elijas la marca que siempre compras o la más barata que haya. Pero espera: la próxima vez que compres una botella de agua, asegúrate de revisar esto. ¿Sabías que, antes de comprar cualquier cosa que venga en una botella de plástico, lo primero que debes hacer es mirar la base? Así es. Dale la vuelta y busca el símbolo de reciclaje con un número en su interior. Estos triángulos numerados revelan qué tipo de plástico ha sido utilizado en la producción de la botella. Si está marcada con el número 1, solo es segura para un único uso. Eso significa que, si dejas que tu botella se exponga a la luz del sol y a temperaturas más cálidas, lo más probable es que comience a liberar sustancias tóxicas en tu líquido. Y beber eso no será nada divertido para ti.

Ahora bien, si el número es un 3 o un 7, lo mejor es evitar esa botella. Lo más probable es que ya esté liberando sustancias químicas que penetren en tus bebidas o alimentos. Y como sabemos, una exposición prolongada a ellos puede traer graves problemas de salud. Lo mejor es buscar los números 2, 4 o 5, o a las letras PP. Estos son los envases más seguros para el consumo: son aptos para usos múltiples, y puedes almacenarlos durante mucho tiempo. Pero recuerda, guarda principalmente agua fría dentro de ellos y desinféctalos de vez en cuando. Si sirves cualquier tipo de líquido caliente en una botella de agua, absorberá los productos químicos del plástico.

Y siguiendo con el tema de las botellas: cuando veas un paquete de botellas agrupadas con un plástico, no seas tímido: ábrelo y toma todas las que tenías pensado comprar. Los supermercados recurren a esto como una estrategia, ya que saben que los clientes suelen ser demasiado perezosos como para romper el plástico y terminan llevando un paquete entero de agua o refresco para evitar el esfuerzo extra. Ahora pasaste a la sección de productos refrigerados del supermercado. Miras todos los quesos y te preguntas cuál llevar. Bueno, no compres los que vienen en rebanadas separadas por plásticos. Tal vez ni siquiera deberíamos llamarlos queso, ya que el contenido de queso real es inferior al 51 %. De hecho, en lugar eso, los fabricantes deben etiquetarlo como “producto a base de queso”. Si buscas la letra pequeña, encontrarás este mensaje estampado en alguna parte del envase.

A la hora de comprar queso duro, presta atención a su color, su textura y, sobre todo, sus agujeros. En primer lugar, el queso debe ser uniforme y no tener una corteza blanca. En lugar de elegir un queso que tenga agujeros desiguales y asimétricos, busca uno cuyos agujeros estén distribuidos uniformemente por todo el trozo. Ah, sí: y antes de llevártelo, apriétalo un poco. Debería recuperar su forma de inmediato. Listo, ya tienes el queso perfecto en tus manos. Después, el pescado. Cuando lo tomes, asegúrate de mirar bien sus ojos. Y no, no debe ser amor a primera vista. Solo debes comprobar si el ojo del pez es brillante. Los ojos nublados y saltones indican que es viejo y probablemente haya pasado su período de consumo.

Y para los amantes de la carne, ¡asegúrense de no comprar carne pegada! Sí, oíste bien. Los productores de carne han desarrollado la costumbre de pegar algunos trozos antes de venderlos. Con la ayuda de un pequeño polvo blanco, pegan trozos de carne pequeños para vender cantidades mayores. Esto incrementa el suministro y los ayuda a ahorrar dinero reduciendo el desperdicio de los fragmentos más pequeños. Para asegurarte de no estar comprando carne pegada, busca grietas en las carnes envasadas. Por más que el pegamento pueda unir las fibras, no unirá la grasa. En otras palabras, si hay grietas en la grasa, alguien intentó pegar dos o más trozos de carne. Es más: si ves algunas grietas en la fibra, puede ser que el pegamento esté desgastándose. Prueba este truco, y no vuelvas a comprar carne pegada.

Ahora, los kiwis: no los compres si están demasiado blandos. Los kiwis que están superblandos también están extrapodridos o demasiado maduros. Bueno, puede que “extrapodrido” no sea un término real, pero tú me entiendes. Cuando los kiwis están demasiado blandos, liberan algo llamado etileno, que le da a la fruta una acidez terrible. Para saber cuáles comprar, apriétalos con los dedos y revisa su consistencia. Si el dedo se hunde demasiado, es una mala señal. Pero si se hunde solo un poco y la fruta se recompone rápidamente, ese es el punto que estás buscando. Ahora bien, si quieres comer sano, no compres nada envasado con más de cinco ingredientes. Es probable que, mientras más ingredientes tenga un alimento envasado, más procesado esté. Por supuesto, la calidad de estos cinco ingredientes también cuenta, pero tenlo en cuenta la próxima vez que elijas qué comprar.

Papas fritas: ¿a quién no le gusta un buen crujido? ¿Pero sabías que la mayoría de las bolsas están compuestas por solo un 42 % de papas? Es tu elección, pero yo en tu lugar no las compraría. ¡Revisa los ingredientes antes de abrirlas! Hablemos de esas bolsas de vegetales preenvasados que aseguran tener 4 kilos de papas o zanahorias o manzanas en su interior. ¿Realmente crees que traen la cantidad que te venden? Pues no. Puedes comprobar cada bolsa con una báscula para equipaje y ver cuánto pesan realmente. Dicho eso, por lo general esos 4 kilos resultan ser 3, y así sucesivamente.

No es que los supermercados traten de engañarnos, pero estas bolsas suelen ser llenadas con prisa por los envasadores, y a veces no pesan los productos que meten en ellas. Cambiando de tema, por más que prefieras la maquinita de afeitar rosa, ¡no la compres! ¿Has oído hablar de algo llamado impuesto rosa? Los productos fabricados para niñas y mujeres terminan costando un 7 % más que el mismo producto fabricado para hombres y niños. Se cree que las mujeres son mejores clientes y pagarán el precio extra por los mismos productos. ¡Si quieres ahorrar algo de dinero, compra las azules! Ahora, antes de comprar productos frescos, asegúrate de mirar bien los códigos PLU. Por si no lo sabes, los códigos PLU son esos números de 4 o 5 dígitos en una pequeña calcomanía que se aplica a cada unidad de un producto en los Estados Unidos.

Un código de 4 dígitos suele indicar que el producto ha sido cultivado de forma tradicional y no orgánica. Asegúrate de mirar cada producto individualmente, ya que pueden confundirse en los estantes. Los códigos de 5 dígitos que comienzan con el número 9 casi siempre indican que el producto ha sido cultivado orgánicamente. Si buscas productos orgánicos, ¡este es el camino! ¡Nunca compres papas verdes! Estas papas realmente existen y, aunque la mayoría nunca llega a la tienda, ¡presta atención! Pueden traer problemas de salud, y están lejos de pertenecer al tipo de papa más sano. Se vuelven verdes porque no han sido almacenadas correctamente o porque han estado demasiado expuestas a la luz solar. Este color indica que tienen ciertos niveles de toxinas perjudiciales para los seres humanos, ¡así que aléjate de ellas!

¡No compres café de más de 18 meses! En el supermercado, revisa la fecha de consumo preferente. Y si tienes la oportunidad, elige los granos enteros en lugar del café en polvo molido. Los granos conservan las propiedades antioxidantes del café, y molerlos justo antes de beberlos suele ser la mejor manera de beneficiarse de todas sus cualidades curativas. ¡Por último, pero no menos importante, haz tus compras online entre el martes y el jueves! Puede sonar extraño, pero los estudios han demostrado que la mejor manera de aprovechar las ofertas realmente buenas es comprar entre estos días, ya que los precios son los más bajos posibles. Si lo que quieres es ahorrar, olvídate de los domingos. ¡Evítalos a como dé lugar! Si aprendiste algo nuevo hoy, cuéntanos en los comentarios. Y recuerda: ¡quédate en el lado Genial de la vida!

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