Vaya morro
Me niego a compartir con mi hermana la casa familiar que heredamos

Se dice que cada familia es un mundo, y es una verdad que aplica tanto para las familias que se llevan bien y viven en armonía como para las familias que no son tan unidas. Y al margen de las discusiones típicas que se dan al tener diferentes opiniones o gustos, a veces hay problemas familiares más difíciles de resolver, como ocurre con esta lectora de Genial que nos escribió contándonos su historia.
¡Hola a todos! Quise compartir con ustedes este problema que tengo con mi hermana, a ver si me pueden ayudar.
Es así: yo tengo cuarenta años y mi hermana tiene treinta y cinco. Siempre fuimos muy, muy diferentes, desde chiquitas. Por ejemplo, yo siempre fui muy cuidadosa con mis cosas, con mis juguetes, y en cambio a ella una muñeca nueva le duraba una semana antes de aparecer toda sucia o directamente rota. Y era así con todo, entre descuidada y algo inmadura. Pero estas formas de ser, tan distintas, no fueron realmente un problema hasta hace unos años, cuando heredamos una casa.
Nuestra mamá tenía una hermana -nuestra tía- que nunca se casó ni tuvo hijos. Ella falleció (cosa que nos puso muy tristes, la queríamos mucho y a fin de cuentas todavía era joven) y mi hermana y yo heredamos su casa. Tiene dos dormitorios, un comedor muy grande, una terraza y un patio en la parte de atrás; es una casa muy cómoda. Pero cuando la revisamos a fondo, notamos que necesitaba muchos, muchos arreglos. Y no arreglos superficiales: había que cambiar la cañería del baño, el piso del patio estaba todo roto y hubo que hacerlo casi desde cero, y un montón de pequeños detalles en la cocina. Nos reunimos con mi hermana para decidir cómo haríamos, por dónde empezaríamos, todo eso. Cuando ella vio la cantidad de cosas que había para solucionar, me dijo: “solucionalo vos, encargate vos; total, yo no voy a vivir acá”.
En esa época ella vivía en la casa de su pareja. Quiero aclarar algo: ni mi hermana ni yo somos adineradas, pero ambas tenemos y teníamos un buen trabajo. Para refaccionar la casa debíamos hacer unos ajustes en nuestros presupuestos, pero nada dramático; con esto quiero señalar que yo no estaba poniendo a mi hermana en una situación imposible.
Le expliqué que aunque ella no fuera a vivir en esa casa, la vivienda también sería suya. Me dijo que no le importaba, que me encargara yo. Bueno, como es lógico, tuve que invertir mucha más plata en los arreglos de la casa, hice todo yo sola.

Tiene dos: o te la mitad deo que invertiste o que se busque otro sitio
Y ahora viene el problema: mi hermana se está separando de su pareja y me mandó un mensaje: “el mes que viene me mudo a nuestra casa”. Yo honestamente no sé qué responderle. Es verdad que hay un dormitorio que nadie está usando, pero no es una cuestión de espacio, es una cuestión de respeto y consideración (además de toda la plata que yo puse y ella no).
No quiero que mi hermana venga a vivir a nuestra casa y no sé cómo decírselo.
¿Qué opinas de la situación en la que se encuentra nuestra lectora? ¿Qué consejo le darías?
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Comentarios
Que se mude, pero primero que te pague su parte.
Tendrá que darte la mitad, sino la casa no es suya y punto
Qué triste que pasen estás cosas entre hermanos. Con lo bien que saldría todo si se respetasen y no tratasen de aprovechar las circunstancias
La casa les corresponde a las dos pero la hermana irresponsable le tiene que pagar su parte a la hermana responsable, de otro modo es nada menos que UNA VIVIDORA
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