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13 Hábitos cotidianos que consumen nuestro dinero a paso lento pero firme

En algunas ocasiones, llegar a fin de mes puede transformarse casi en un deporte extremo. Por más de que no tengamos grandes gastos y seamos muy buenos ejecutando el presupuesto del hogar, el dinero se nos va y nuestras finanzas tambalean. Quizás haya llegado el momento de prestarles atención a los detalles, poner el foco en esos hábitos pequeños que día a día consumen centavos y pasan desapercibidos frente a nuestros ojos.

En Genial.guru, nos pusimos meticulosos y armamos esta lista de costumbres domésticas que nos hacen perder dinero en vez de ahorrarlo.

1. No utilizar un recipiente para guardar las monedas

Cuando vamos a la tienda o realizamos alguna compra, probablemente nos entreguen varias monedas. Y tal vez, en vez de guardarlas, muchos de nosotros las dejemos desparramadas por la casa, en los bolsillos de la ropa o incluso en el auto.

Una buena práctica para evitar perder ese dinero es colocarlo dentro de un frasco o una alcancía. Verás que, al cabo de un año, habrás juntado una gran cantidad de monedas que puedes utilizar para lo que quieras.

2. No inflar adecuadamente tus neumáticos

Aunque no lo creas, revisar tus neumáticos con frecuencia puede tener un impacto positivo en tus finanzas. Si ambas ruedas cuentan con la presión de aire correcta, podrías ahorrar hasta un 3 % del combustible. Además, los neumáticos que están inflados correctamente no solo son más seguros, sino que duran mucho más.

¿Cómo saber cuál es la cantidad de aire justa? Puedes buscar esa información en el manual del automóvil o en una etiqueta que se coloca en la puerta del mismo.

3. Comprar solo productos de marca

Uno de los objetivos más importantes de los anuncios publicitarios es lograr que recordemos los nombres de las marcas para que, a la hora de ir a la tienda, elijamos esos productos por encima de otros. Pero claro, los artículos de marcas conocidas suelen ser mucho más costosos que el resto. Sin embargo, debes saber que no siempre son de mejor calidad.

En muchas oportunidades, es preferible comprar el producto genérico o el que posee la marca del supermercado y obtendrás algo excelente y mucho más accesible. ¿El motivo de la diferencia de precio? El artículo de marca es más caro porque el fabricante invierte en desarrollo, investigación y publicidad para que sea exitoso y rentable, inversión que se refleja en el costo final.

4. No separar los plátanos entre sí

Podríamos afirmar que los plátanos son solitarios, es decir, que se mantienen mucho mejor cuando están solos. Si colocas las bananas cerca de otras frutas y verduras, conseguirás que las mismas maduren o incluso se pudran más rápido. Esto ocurre porque liberan un gas que desencadena el proceso de maduración de otras frutas y verduras.

Así que, si lo que quieres es evitar que los plátanos y todo lo que está a su alrededor se eche a perder, es preferible guardarlos solos y colgados de un gancho para que su cáscara no se lastime ni se golpee. Y aún mejor es envolver la parte superior de las bananas en plástico para controlar la liberación del gas.

5. No hacer compras en línea

Otro consejo importante que puedes poner en práctica para evitar las pequeñas “fugas” de dinero cotidianas es adoptar el hábito de hacer compras en línea en vez de asistir a la tienda física. Para los fabricantes, es más barato mantener un sitio web con las ofertas de productos que un local en la calle que conlleva gastos de luz, impuestos, gas y demás servicios. Por eso, en la web puedes conseguir los artículos más baratos.

6. Comprar afeitadoras descartables

¿Alguna vez te has preguntado cuántas afeitadoras descartables utilizas en un año? Considerando que cada una de ellas dura aproximadamente 10 afeitadas, la respuesta es “muchas”. Esto no solo representa una pérdida de dinero para tu bolsillo (suelen ser costosas), sino que además es un perjuicio para el planeta que recibe cada vez más cantidad de desechos plásticos.

Por eso, para ahorrar dinero y para darle un respiro al medioambiente, lo mejor es utilizar afeitadoras de metal en las que solo es necesario sustituir el filo.

7. Ir al supermercado sin comer

Ir de compras con hambre puede ser perjudicial para el bolsillo, ya que aumenta las posibilidades de que te dejes influenciar por la publicidad y adquieras productos en forma compulsiva sin pensar en el precio o en si los necesitas o no. Tampoco es aconsejable permanecer demasiado tiempo en la fila, ya que es difícil resistirse a la tentación de llevarse alguno de los artículos que están en la línea de cajas.

8. Comprar alimentos que ya vienen cortados o seleccionados

Cuando vamos a la verdulería y vemos esas bandejas hermosas con frutas y verduras perfectamente cortadas y seleccionadas, es difícil no tentarnos. Sin embargo, esos productos suelen ser bastante más costosos que los que están sueltos. Lo recomendable, para ahorrar dinero y para disminuir el consumo de plástico, es que selecciones las frutas y verduras tú mismo.

Además, al no saber las condiciones sanitarias en las que se realizó el corte de los alimentos y su selección, comprarlos de esta forma podría resultar peligroso para la salud.

9. Comprar agua embotellada

Al igual que ocurre con los puntos anteriores, consumir agua embotellada puede resultar bastante caro para el bolsillo y para el planeta. Una alternativa que te permitirá ahorrar dinero y será más ecológica es colocar un filtro en el grifo. Tal vez la inversión sea mayor al principio, pero, a largo plazo, verás los resultados: obtendrás agua de buena calidad a un costo mucho más bajo.

10. Dejar las cortinas abiertas

Mantener las cortinas o las persianas abiertas afecta la temperatura de la casa en general. Esto significa que en días de calor, por ejemplo, tener las cortinas abiertas hace que el aire acondicionado tenga que gastar más energía para enfriar el hogar. Por lo tanto, es mejor cerrarlas para disminuir la pérdida de electricidad. Si no quieres que tu casa se vea demasiado oscura, puedes empezar por mantener cerradas las cortinas de aquellas ventanas a las que el sol les da directamente.

Otra de las desventajas de mantener las cortinas abiertas en la casa es que la luz puede dañar las superficies de los muebles. Cuando no estamos en el hogar, es mejor cerrar las cortinas y que los muebles queden a oscuras.

11. Dejar los electrodomésticos enchufados

¿Sabías que los aparatos eléctricos que no utilizamos, pero quedan conectados a la corriente, siguen consumiendo electricidad? Es lo que se denomina “consumo fantasma” porque cada uno de estos electrodomésticos cuenta con un transformador que consume energía. Así que, si quieres disminuir la cuenta eléctrica a fin de mes, lo más conveniente será no solo apagar, sino también desconectar los aparatos que no estés usando.

12. No limpiar el filtro del aire acondicionado

¿Eres de esas personas que suele limpiar los filtros del aire acondicionado? Según los especialistas, incorporar este hábito es muy importante, ya que, si no lo haces, el equipo podría comenzar a funcionar mal.

Algunas de las consecuencias de tener los filtros sucios son aumento del consumo eléctrico (un aire acondicionado al que no se le realiza mantenimiento en los filtros puede consumir más del doble de energía eléctrica que otro en perfecto estado), aumento del ruido, malos olores y goteos, entre otras.

13. Lavar la ropa con agua caliente

Otro de los hábitos que tal vez no sabías que generan gastos innecesarios es lavar la ropa con agua caliente. La mayoría de las prendas solo necesitan agua fría para ser higienizadas correctamente. Con este simple cambio de hábito no solo le extenderás la vida útil a la ropa, sino que además disminuirás el consumo energético y ahorrarás en tu cuenta de electricidad mensual.

¿Eres de los que ahorran dinero pensando en planes a futuro o piensas que la vida está para vivirla hoy? ¿Tienes algún otro truco probado para agregar a la lista?

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