10 Miedos comunes de los niños que todo padre debe reconocer para ayudar a vencerlos

Muchos psicólogos y pediatras han hablado sobre los miedos más comunes de los niños y cómo se pueden vencer, y han determinado que la confianza y la tranquilidad son dos elementos fuertes que los padres deben transmitirles a los pequeños para que tomen confianza y valentía. Según algunos artículos especializados, temerle a algo es normal, y forma parte de la evolución humana. Sin embargo, si el temor se agrava demasiado, lo ideal es visitar a un especialista, ya que el miedo puede convertirse en una fobia y provocar muchos problemas.

Genial.guru elaboró una serie de ilustraciones que hablan sobre los temores más habituales de los pequeños y una lista de recomendaciones para manejar cada situación.

1. A la presencia de extraños

Este es un temor habitual y suele presentarse en distintas etapas de la niñez, comenzando desde los 5 o 6 meses de edad (cuando los bebés empiezan a reconocer la voz de sus padres). Todo se debe a la ansiedad que le genera al infante el no reconocer caras o energías de personas con las que no convive, incluso si se trata de un familiar cercano, como un tío o abuelo. En ese momento, los bebés rompen en llanto y esperan que sus padres los tomen para calmarlos.

2. A separarse de sus padres

¿Cuántos de nosotros no lloramos al ver partir a papá o a mamá luego de dejarnos en el colegio? Al menos, todos tenemos una anécdota sobre eso. En este caso, este temor también surge cuando los niños son pequeños, pero la buena noticia es que, después de un tiempo, el menor se acostumbra y aprende que los padres tienen otras responsabilidades y que solo estarán en la escuela/guardería por unas horas, lo que suprime el miedo a la separación.

3. A la oscuridad o a los fantasmas

Entre los 2 y 4 años, los niños comienzan a experimentar temores y fobias provocadas por cosas como la oscuridad o los fantasmas. Eso se debe al desarrollo de las capacidades cognitivas, algo que le permite al pequeño crear otros temores como a las desgracias, a la muerte de algún familiar o de alguien querido, o a hacer el ridículo frente a otros. “El contacto del niño con la escuela, con otros pequeños y con los profesores tiene mucho que ver con la aparición de este miedo”, recalcó la Clínica de la Ansiedad de España.

4. A las inyecciones

Algo que atemoriza mucho a los niños es el dolor, principalmente si proviene de una aguja. Estas han sido odiadas con el correr de los años, y son los padres quienes muchas veces transmiten esa inseguridad. Por eso, algunos pediatras recomiendan que no se asuste a los hijos diciendo que los llevarán al doctor como castigo, ya que, más adelante, esto puede provocar muchos problemas.

5. A los animales

El temor hacia los animales puede surgir porque los niños ven al perro, gato u otra mascota como una amenaza más que como alguien con quien puedan jugar. También se puede desarrollar este temor en caso de haber tenido una mala experiencia con un animal, al ver que otro sufrió una agresión por parte de una mascota o por transmisión de los propios padres. Según el psicólogo David Cortejoso, “este tipo de miedos se denominan ‘evolutivos’, ya que los tenemos de forma innata y, en algún momento de la evolución humana, nos fueron muy útiles para poder sobrevivir”.

6. A los ruidos

Otro temor habitual es hacia los ruidos fuertes como explosiones, truenos o fuegos artificiales. La primera reacción de los pequeños al escuchar algo diferente es llorar, y solo pueden ser consolados cuando los cargan y se alejan del lugar que les provocó esa angustia.

“No es bueno extremar nuestras preocupaciones, ya que los miedos evolutivos forman parte del desarrollo normal de nuestros hijos. Tampoco debemos subestimar el sufrimiento de los pequeños creyendo que, con el tiempo, todos los problemas desaparecerán. Considero que no hay que quitarle importancia al asunto, sino informarse a través de fuentes fiables y emplear el sentido común”, dijo la psicóloga Montse García en un artículo.

7. Al agua

Hay niños que disfrutan del agua, pero otros no tanto. Este temor se concreta porque muchos no creen que sea un ambiente divertido. Para que los pequeños se acostumbren, deben ponerse en práctica pequeñas técnicas de a poco, ya que obligarlos o llevarlos bruscamente al agua puede generarles un impacto muy negativo. De hecho, muchos psicólogos reciben adultos que sufren de trastornos por el agua, llegando a lo irracional y poco saludable.

8. A dormir solos

Cuando los niños comienzan a desarrollar su imaginación (entre los 2 y 4 años), creen que ir a dormir es algo negativo. Al no saber diferenciar la realidad con la fantasía, creen que debajo de su cama se esconden malas personas o animales que les harán daño. Eso, sumado a la oscuridad, es un problema con el que muchos padres deben lidiar. Pero al ser un temor evolutivo, con el pasar de su crecimiento y desarrollo, se olvidarán de eso.

9. A los disfraces

Para celebrar Halloween, los padres suelen disfrazar a sus retoños. Sin embargo, algunos de estos se rehúsan a participar de ese juego, llegando a temerle al disfraz o a disfrazarse. Es importante saber que le tienen miedo a eso por un peligro imaginario que, de continuar, pasaría a la fase de fobia, lo que solo podrá ser tratado por un especialista.

“Que no les asuste acercarle el mundo de los disfraces a sus niños y niñas, ya que es un juego con muchos beneficios. A través de él se pueden expresar sentimientos bloqueados, vencer problemas de relación, miedos, y se aprende a empatizar con el otro”, resaltó la psicóloga Marta Martínez Lledó.

10. Al peluquero

Visitar al peluquero se ha vuelto un problema para muchos padres, y esto se debe al miedo del pequeño de que un extraño con tijeras le haga “daño” a su cabello. Para evitar eso, es importante familiarizar al niño con su pelo y acostumbrarlo a cortárselo de vez en cuando.

Cómo ayudar a los niños a combatir sus temores

Cuando el niño presente temor hacia algo, se recomienda lo siguiente:

  • Tranquilizar al bebé y decirle que “todo estará bien”. Transmitirle seguridad y acompañarlo lo ayudará mucho.
  • Cuando el niño esté creciendo, habla constantemente con él y conoce sus sentimientos y temores. Acompáñalo a descubrir o probar cosas nuevas y, de esta forma, a romper barreras.
  • Ayuda a que tu hijo tenga confianza con otras personas que comparten mucho tiempo con él, como sus tíos, abuelos, la maestra o compañeros de clases.
  • Cuando tengas que separarte de él porque debes ir al trabajo o a realizar trámites, abrázalo y dile que regresarás pronto.
  • Si el pequeño le teme a la oscuridad o a los ruidos, hagan una rutina que lo tranquilice, como leer o conversar antes de dormir.
  • Cuando el niño crea que hay fantasmas debajo de su cama, acompáñalo a comprobar que no es así. Con tu apoyo, él sabrá que no hay nada a lo que temerle, y eso lo hará más valiente.
  • Si algún temor sigue en su etapa de crecimiento, es importante acudir a un especialista.

¿Qué otros temores comunes en los niños conoces? ¿Qué haces para evitar que tus hijos desarrollen fobias? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios!

Ilustradora Natalia Tylosova para Genial.guru

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