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Maneras de comprobar si tienes el síndrome de las piernas inquietas y por qué necesitas acudir al médico si lo padeces

Si alguna vez has tenido sensaciones raras en las piernas que, literalmente, te impedían conciliar el sueño por la noche, ya ha llegado la hora de comprobar si padeces del síndrome de las piernas inquietas. A pesar de que puede llegar a ser muy molesto, resulta también muy común y afecta al 15 % de la población mundial. Averigua si alguna vez has experimentado las siguientes señales de advertencia en tus piernas y si estas no te permiten descansar por completo.

Genial.guru desea que te sientas siempre bien y cuides de tu salud monitorizando si tienes algún síntoma que pueda revelar la presencia del síndrome de las piernas inquietas. También encontrarás un bono al final de este artículo.

1. Sientes hormigueo y picazón en las piernas

Se producen extrañas sensaciones de picazón y hormigueo en la profundidad de las piernas. También puede sentirse en tus brazos e incluso en la cabeza.

Por lo general, esto afecta a ambos lados del cuerpo, pero a veces las personas tienen la extraña sensación en un solo lado. Este síntoma también puede empeorar con el paso de los años.

2. Experimentas tirones y temblores en las piernas

Además de esa picazón mencionada, puedes experimentar otras sensaciones como tirones, temblores y entumecimiento en piernas y brazos. Algunas personas piensan que esto puede ser causado por un intenso entrenamiento, pero esta sensación molesta persiste y comienza a ponerte cada vez más y más nervioso durante el día.

3. Sientes incomodidades mientras descansas

Todos estos extraños sentimientos descritos con anterioridad suelen aparecer mientras estás descansando. Este es el motivo por el que este síndrome, en inglés, se llama restless (“inquieto”).

Por ejemplo, puedes haber dado un largo paseo de camino al trabajo y después sentarte frente a la computadora, momento en que comienzan a manifestarse las sensaciones molestas.

4. Sientes la necesidad de moverte

Si padeces del síndrome de las piernas inquietas, las noches pueden convertirse en una pesadilla. Vas a la cama y te sientes cansado y preparado para dormirte, pero en el momento en que te acuestas comienzan las molestias. La necesidad de moverte solo aumenta con la sensación de picazón y el hormigueo.

Puede que albergues esta sensación, no solo en tus piernas, sino también en tus brazos.

5. Te sientes aliviado cuando te mueves

Después de sentir la necesidad de moverte, tratas de no quedarte sentado o tumbarte. Puedes sentir el deseo de incorporarte y caminar un poco. Después de este movimiento, por lo general, sueles sentir un alivio inmediato, pero solo de manera temporal.

Las personas con el síndrome de las piernas inquietas, con frecuencia, hacen ejercicio, incluso tras una dura jornada laboral, practicando actividades físicas, tales como correr, estiramientos, ir en bicicleta o yoga.

6. Sientes que los síntomas empeoran por la noche

Durante el día, mientras estás en el trabajo o realizando alguna actividad, te sientes totalmente bien. Pero en cuanto regresas a casa por la noche y tratas de relajarte, puedes comenzar a experimentar el dolor de inmediato.

Sin embargo, también puedes sentir molestias incómodas durante el día, mientras estás sentado, pero al llegar al final de la tarde y la noche, puedes comenzar a sentir que estas son insoportables.

7. No puedes dormir, te mueves y das vueltas por la noche

El síndrome de las piernas inquietas puede provocar insomnio, ya que dificulta el poder quedarse dormido, obligándote a girar y dar vueltas en la cama. Debido a este trastorno, las personas pueden tener mucho sueño, tener poca energía, irritarse con facilidad y deprimirse. Además, muchas personas también experimentan contracciones en las extremidades durante el sueño.

Bono: cómo aliviar el síndrome de las piernas inquietas

Existen algunas cosas que puedes hacer con el objetivo de minimizar las sensaciones incómodas relacionadas con el síndrome de las piernas inquietas:

  1. Mantén una rutina horaria con respecto al sueño.

  2. Masajea y estira los músculos de las piernas por la noche.

  3. Realiza ejercicios a diario. Incluso puede ser un paseo o yoga.

  4. Sumérgete en un baño caliente, justo antes de acostarte.

  5. Medita.

¿Crees que puedes tener alguno de estos síntomas? ¿Alguna vez has notado que tus piernas nunca descansan? Comparte tu experiencia con nosotros.