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Médicos expertos comparan tres dietas para ver cuál es la mejor para el corazón

Cuando los problemas cardíacos aparecen, nos asustamos y, como consecuencia, debemos cuidar nuestro físico más atentamente. Muchos amigos tienden a darnos consejos, aprendemos que hay que hacer más ejercicio y cambiar la dieta. Pero, ¿sabemos qué dieta es mejor para nuestro corazón? Un estudio llevado a cabo por investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) buscó responder esta pregunta.

Genial.guru investigó cuál de las dietas es la mejor para la salud del corazón.

El estudio

Para llevar a cabo la investigación, buscaron a 150 participantes que estaban registrados como pacientes con elevada presión arterial. Este grupo de personas pasaron por un análisis de sangre con biomarcadores, que debían detectar los macronutrientes de cada dieta y su influencia en la salud cardíaca.

Las tres dietas

Las tres dietas estaban claramente marcadas por sus diferentes nutrientes. Una se focalizaba en la ingestión de puros carbohidratos, otra en proteínas y la última en grasas insaturadas. Las dietas fueron llevadas a cabo por los 150 participantes. Una vez que se analizaron las muestras de sangre de estos, los resultados fueron sorprendentes.

Dieta de carbohidratos

El siguiente régimen toma como centro la consumición de carbohidratos. Hay muchas clases de éste, malos y buenos. Esta dieta busca que la persona tenga una dieta rica en carbohidratos sanos y de bajo índice glucémico. Cuánto más bajo es el índice, más lento es el proceso de absorción para el estómago, causando que los niveles de azúcar en la sangre suban lentamente. Si se consumen muchos carbohidratos de grandes índices glucémicos, puede tornarse peligroso y dañar el funcionamiento del corazón. Además de incrementar las posibilidades de tener diabetes y obesidad.

Los alimentos principales que retoma esta dieta son: frutas, vegetales, nueces, legumbres, semillas y harinas integrales.

Dieta basada en proteínas

Aquí las proteínas, en especial la ingesta de amino-ácidos, se torna clave. El consumo de este nutriente es esencial para el cuerpo. Proporciona los componentes claves para sostener y reparar los músculos, las hormonas y las enzimas en el cuerpo. La dieta se ha tornado muy popular con los años por su efectividad al momento de perder peso. Entre sus beneficios se encuentra la sensación de no tener hambre por largas horas, un incremento en el índice metabólico y como consecuencia, un cuerpo capaz de quemar más calorías.

Los alimentos que se incluyen en la dieta serían: carnes rojas y blancas, huevos, pescados y fiambres.

Dieta restringida a grasas insaturadas

Hay tres tipos de grasas que debemos tomar en cuenta; las saturadas, las insaturadas y las trans. Las grasas saturadas tienden a encontrarse en grandes cantidades en aquellas personas con problemas cardíacos. Es por esto que se recomienda bajar el consumo de estas e incrementar el de las insaturadas, también conocidas como ácidos grasos esenciales. Llamados esenciales dado que el cuerpo es incapaz de producirlos. Se ha demostrado que las grasas insaturadas son capaces de reducir las posibilidades de tener ataques cardíacos y mejorar la calidad del funcionamiento sanguíneo.

Los alimentos utilizados en la dieta serían: aguacates, nueces, salmón, atún, aceites de oliva, semillas de girasol, chia, huevos y chocolate amargo.

Para todas hubo una sola conclusión

Las tres dietas lograron un mismo objetivo: reducir las inflamaciones y molestias en los corazones de los participantes. El ritmo cardíaco se mantuvo balanceado, al igual que los niveles de colesterol y presión arterial.

Lo que el estudio logró concluir a partir de esto, es que no fueron los macronutrientes los que hicieron la diferencia en la salud cardíaca. Todas las dietas fueron capaces reducir las lesiones en los participantes. Los médicos explicaron que las personas con insuficiencia cardíaca no deberían preocuparse por la clase de dieta que llevan a cabo, sino por mejorar en general el régimen alimenticio.

Hay que perfeccionar nuestros hábitos

Cuando se trata de pensar en un nuevo régimen, no hay necesidad de centrarse en un macronutirente específico, sino aprender a perfeccionar la dieta. Por ejemplo, evitando el consumo de bebidas azucaradas e incrementando las frutas y las verduras en nuestro día a día. A su vez, es necesario consultar a un nutricionista experto en el tema, que pueda sugerir dietas más personales a partir del historial cardíaco.

¿Crees que hay mejores dietas que otras? ¿Conoces a alguien a quien le podría servir esta información? ¡Cuéntanos más!

Ilustró Dmitry Khodakovsky para Genial.guru