Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando dormimos mal

Dar vueltas en la cama, acomodar la almohada, mirar el celular, prender la TV, hacer zapping y apagarla de nuevo. Pensar en el día, en mañana, en todo y en nada. Preocuparte y volver a acomodar la almohada. Si te sientes identificado con algo de lo que hemos mencionado, en algún momento de tu vida has tenido problemas para conciliar el sueño. ¿No es verdad?

No debes sentirte solo, ya que entre un 35 % y un 45 % de la población mundial sufre o ha sufrido algún problema relacionado con el sueño. Por eso Genial.guru quiere mostrarte qué le sucede a tu cuerpo hasta un mes después de estar acumulando horas de sueño mal dormidas.

Un día (o mejor dicho una noche) de mal sueño ya te pasa factura

Según un estudio, dormir seis horas o menos equivale a dos días enteros sin dormir. Esto quiere decir que nuestro rendimiento mental ya disminuye incluso si dormimos mal o poco un día. Algunos de los efectos que presentamos con menos horas de sueño (o ninguna) en 24 horas son:

  • Hinchazón de los ojos y aparición de ojeras.
  • Sensación de somnolencia y mayor dificultad para permanecer despiertos.
  • Disminución en nuestra capacidad de reacción, ya que en general nuestro cerebro funciona más lento, lo que dificulta la concentración.
  • Cambios drásticos de humor, ansiedad e irritabilidad.
  • Pueden elevarse los riesgos para las personas con problemas cardiovasculares.

Qué le sucede a tu organismo luego de tres días de dormir mal

Los efectos de la privación del sueño varían de persona a persona, y obviamente se intensifican a medida que pasa más tiempo sin poder conciliar el sueño. Pero en líneas generales, después de tres días sin dormir bien, podrás sentir:

  • Fatiga extrema y dificultad para concentrarte y hacer varias cosas al mismo tiempo.
  • Tu piel se verá más pálida, ya que los vasos sanguíneos se contraen para ahorrar energía.
  • Se verá afectada tu visión. Verás algunas cosas borrosas.
  • Paranoia, depresión y hasta alucinaciones, al verse afectado nuestro sentido de la percepción.
  • Sensación de despersonalización, al no tener un correcto control sobre lo que hacemos o pensamos.

Una semana sin poder conciliar bien el sueño

Dormir es una necesidad biológica que tienen todos los seres humanos. Mientras dormimos, el cuerpo utiliza ese tiempo para restaurar algunas funciones básicas. Si pasas una semana durmiendo mal:

  • Te podrías ver mayor, ya que mientras duermes hay una mayor irrigación sanguínea hacia tu piel y se genera colágeno. Por eso tu piel puede lucir más reseca, ya que se ve afectado su pH y, por ende, se generan más arrugas.
  • Tu sentido de la realidad puede empezar a verse afectado, lo que se conoce como psicosis de la privación del sueño.
  • Según un estudio, el metabolismo de los carbohidratos y el funcionamiento del sistema endocrino se ven afectados luego de una semana de dormir mal. Esto significa que se agravan los trastornos crónicos relacionados con la edad.
  • La falta de sueño puede influir en cómo procesamos la glucosa, lo que genera mayores riesgos de desarrollar diabetes o resistencia a la insulina.

Tu cuerpo después de un mes sin poder dormir bien

Un mes de mal sueño ya afecta diversos sistemas y funcionamientos de nuestro organismo. Por ejemplo:

  • Nuestra percepción de la realidad se verá aún más afectada, y podríamos sufrir alucinaciones.
  • La falta de sueño se conjuga con el estrés y la ansiedad, lo que puede provocar ataques de pánico y cambios drásticos de humor.
  • El sistema inmunitario en general se ve afectado, lo que hace que te puedas enfermar más fácilmente.
  • Se producen desequilibrios hormonales, que en las mujeres pueden afectar su ciclo menstrual y hasta provocar una menopausia prematura.
  • También se sufren alteraciones en nuestro sistema digestivo que podrían provocar estreñimiento.

Cómo saber si tu problema de sueño es agudo o crónico

Como los trastornos relacionados con el sueño son algo que afecta cada vez a más personas, muchas veces no sabemos si necesitamos hablar con un médico o pedir ayuda al respecto.

Pero si presentas problemas como dificultad para dormir o muy pocas horas de sueño más de tres veces a la semana y durante más de tres meses, y además, estas alteraciones en tu descanso empiezan a interferir en tu rutina diaria y en tu calidad de vida, puedes considerar tus problemas de sueño como algo crónico y es recomendable que consultes con un especialista.

Bono: Pautas generales para tener una buena higiene del sueño

Los expertos afirman que un adulto debería dormir entre 7 y 9 horas diarias para estar bien, tanto física como mentalmente, y una de las principales recomendaciones para conseguir un descanso suficiente y reparador es tener una buena higiene del sueño.

Esto incluye una serie de elementos tanto en tus hábitos diarios como ambientales para poder dormir mejor. Una buena higiene del sueño te permitirá tener un mejor descanso, que a su vez se traducirá en una mejor calidad de vida. Entre las recomendaciones principales para tener una buena higiene del sueño, están:

  • Establece (y cumple) tus horarios de sueño: hora para acostarte, hora para levantarte.
  • Sigue una rutina nocturna: deja de lado las pantallas, usa media hora para ir bajando el ritmo, trata de relajarte, etc.
  • Cultiva hábitos diarios que sean saludables, como la alimentación balanceada y actividades físicas que te ayuden a conciliar mejor el sueño por las noches.
  • Haz los cambios necesarios en tu habitación para poder dormir mejor.

Como ves, la recomendación de dormir por lo menos 8 horas cada noche no es solo un tema estético, sino que está relacionado con tu salud y tu bienestar en general.

Y tú, ¿cuántas horas duermes cada noche? ¿Cuánto ha sido el tiempo máximo que has podido estar sin dormir?

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