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16 Preguntas y respuestas sobre la lactancia materna

La lactancia materna es considerada la manera ideal de alimentar y proporcionarles a los bebés los nutrientes que necesitan para crecer de forma saludable, al menos, hasta los seis meses de edad. Sin embargo, es posible que toda madre primeriza se enfrente a nuevas dudas o incertidumbres sobre cómo hacer y llevar este proceso correctamente.

Genial.guru apoya y promueve la lactancia para las mujeres que desean llevarla a cabo, por lo que preparó este artículo con algunas dudas y respuestas que suelen surgirles a las madres primerizas.

1. ¿Todas las mujeres pueden amamantar?

La OMS considera que todas las mujeres que se convierten en madres tienen la capacidad de amamantar a sus bebés, siempre y cuando se encuentren bien informadas y respaldadas por el entorno en el que se encuentran. Sin embargo, esta organización también considera que puede existir una lactancia en circunstancias excepcionalmente difíciles, la cual tendría que recibir atención especial, como en niños muy prematuros, madres con VIH u otros casos especiales.

2. ¿Qué sucede si un bebé no quiere que se lo amamante?

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), en ocasiones, los bebés pueden rechazar el pecho por muchas causas, pues, aunque encontrarlo es una capacidad espontánea en los recién nacidos, existen factores que pueden dificultar su alimentación, como una postura inadecuada que impida el “agarre” de su paladar con el pezón, que el bebé tenga algún malestar físico (como molestia por vacunación), que la madre tenga mastitis y que por ello el sabor de la leche le parezca demasiado salada, etc.

La AEP también mencionó que existen “falsos rechazos” que pueden darse de manera esporádica y que no significan que el bebé no quiera ser amamantado nunca más. Estos podrían ser que esté dormido (los pequeños duermen de 8 a 10 horas luego del nacimiento, por lo que hay que estimularlos con caricias para que despierten y coman), o que se llene con la toma de uno de los pechos (la madre tiene que alternar las tomas en ambos para no sufrir mastitis).

3. ¿Cuál es la cantidad de leche diaria que debe consumir un bebé?

A través de su página, la fundación Nemours recomienda que un bebé recién nacido realice entre 10 y 12 tomas diarias, con intervalos de dos o tres horas entre ellas, dependiendo de su saciedad. Es importante recordar que el tamaño del estómago del recién nacido es muy pequeño, aproximadamente como una cereza. Esto cambia conforme el niño va creciendo.

La AEP sugiere que la cantidad de leche a consumir puede ser una norma general no estricta, pues cada bebé es diferente. Sin embargo, hacia el año de vida, un niño se alimenta regularmente con medio litro de leche materna. Algunas mujeres deciden amamantar a sus hijos a “libre demanda” (cada vez que él lo desee), mientras que otras prefieren establecer horarios y rutinas para ello.

4. Además de la leche materna, ¿puedo darle agua a mi bebé?

La OMS recomienda que los lactantes menores a seis meses no consuman otro líquido que no sea la leche materna. Esto quiere decir que la lactancia es exclusiva y a demanda hasta esa edad, y no se debe complementar de ninguna manera, ni siquiera en los días de mayor calor. Es a través de la leche materna que la madre suministra todo el líquido que el pequeño necesita para vivir.

5. ¿Un bebé lactante necesita más vitaminas además de las de la leche materna?

Sí, pero siempre con indicaciones pediátricas. La AEP recomienda que los lactantes menores de un año que son alimentados con leche materna reciban un suplemento de vitamina D de 400 μL al día. Esta vitamina es muy importante ya que, en el actual estilo de vida, es difícil sintetizar la cantidad suficiente solo a través de la exposición solar.

De la misma manera, algunos bebés necesitan tomar suplementos de hierro hasta que comiencen a alimentarse con carne roja. Sin embargo, la cantidad y la forma de administrarlo deben ser indicadas por el pediatra.

No es aconsejable que ni la madre ni el bebé ingieran otras vitaminas no recetadas por el médico.

6. ¿Cómo puedo saber si mi bebé tiene hambre?

Los bebés recién nacidos utilizan sus propias señales, además del llanto, para expresar que tienen hambre, tales como mover la cabeza de un lado a otro, abrir la boca constantemente, meterse las manos y puños en la boca, apretar los labios, restregar su cabeza en el pecho de su madre o estirarse constantemente.

7. ¿Mi bebé amamantado puede sufrir intolerancia a las proteínas de la leche de vaca?

La alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) se presenta cuando al bebé amamantado se le da como alimento fórmula artificial o cuando su madre ingiere lácteos. Cuando esto sucede, el lactante presenta síntomas como eccemas, diarrea, llanto, cólicos y/o dolor abdominal. Siempre es aconsejable acudir al pediatra si hay sospechas de un problema de este tipo, y lo usual es que se le recomiende a la madre que elimine los lácteos de su dieta durante todo el período de lactancia.

8. ¿Qué puedo hacer si mi bebé tiene cólicos de lactante?

Uno de los llantos más agobiantes para los padres primerizos es el de un bebé con cólicos. Este puede presentar de dos a tres horas al día, y se cree que es ocasionado por dolores abdominales, gases, temperamento o sobreestímulo. Sin embargo, pese a su alto número de incidencia en recién nacidos, no existen evidencias científicas al respecto. Pero sí hay soluciones eficaces al problema, como realizar el porteo, mecerse con el bebé, darle masajes en la barriga, poner música suave, etc. Te recomendamos leer este artículo para obtener más consejos.

9. ¿Qué hago si tengo una mastitis?

La mastitis es la inflamación de las glándulas mamarias y suele ser común, aunque bastante incómoda, en las madres que recién han comenzado a lactar. Este problema puede ser ocasionado por varias razones, como que la mujer produzca más leche de la que el bebé es capaz de ingerir o que exista una obstrucción de un conducto lácteo.

La AEP aconseja que, en caso de presentar inflamación, enrojecimiento, picazón o dolor en el pecho, se actúe de inmediato para reducir complicaciones: aplicar calor local o frío antes de ofrecerle el pecho al bebé, masajear por encima del conducto lácteo, mejorar la posición del bebé al amamantarlo, aumentar la frecuencia de las tomas, y extraer la leche manualmente o con un sacaleches al final de la toma. Si la mastitis es demasiado incómoda, el médico puede recetar algún analgésico, pero siempre controlado.

10. ¿Qué puedo hacer si mi bebé me muerde?

Los bebés que comienzan con la etapa de dentición tienden a sentir incomodidad y buscan aliviarla “rascándose” con cualquier cosa que les ayude; en este caso, el pecho. Para la madre puede resultar sumamente doloroso, pues el pezón contiene muchas terminaciones nerviosas altamente sensibles. Sin embargo, lo mejor que se puede hacer cuando el bebé muerde es detenerlo con un “no” firme, pero nunca violento, y retirarle el pecho en señal de dolor.

11. Si estoy por regresar al trabajo, ¿debo interrumpir la lactancia?

Para las madres trabajadoras, esta es una preocupación recurrente, pues consideran que quizá el estrés laboral puede provocar una reducción de la cantidad de leche. Sin embargo, es posible que las mujeres que quieren seguir con la lactancia aun teniendo que trabajar puedan hacerlo y no tengan que interrumpirla. La UNICEF publicó un manual con consejos para mantener la lactancia exclusiva en madres trabajadoras, dirigido a este sector y a profesionales de la salud. Algunos de los consejos son sobre la correcta extracción de la leche y su conservación, o la habilitación de salas de lactancia en los trabajos.

12. ¿Hasta qué edad debo amamantar a mi bebé?

La OMS dice que el destete de los bebés debe ocurrir cuando la madre lo decida. Sin embargo, el patrón regular es entre el primer y segundo año de vida. Sin embargo, actualmente, los profesionales recomiendan mantener la lactancia “prolongada” hasta los dos años o más en todos los países del mundo.

13. ¿Qué es la “crisis de los tres meses”?

Alrededor de los tres meses, muchos bebés suelen volverse más inquietos, presentando episodios de llanto más intensos, durmiendo peor, pidiendo alimento con más frecuencia, tomando el pecho, estirándose, soltándolo y llorando. Esta etapa suele ser crítica para las madres, pues consideran que no tienen suficiente leche. Sin embargo, lo que sucede es que el bebé reclama más porque está en crecimiento (también llamado “brote de crecimiento”), y la madre no tiene los pechos tan llenos porque su producción de leche se ha ajustado a la necesidad de su bebé a la vez que el lactante la consume de manera más rápida.

La solución es darle al bebé lo que quiere: más pecho. De esta manera, la producción de leche aumentará y el equilibrio de oferta-demanda se restablecerá.

14. ¿La lactancia es un método anticonceptivo?

Durante el período de lactancia existe riesgo de embarazo, pues esta es un método anticonceptivo natural con efectividad del 98 %. Los nuevos padres deben usar un anticonceptivo alterno durante el postparto, el que mejor se acople con sus necesidades físicas y su planificación familiar. Según los Criterios Médicos de Elegibilidad para el uso de anticonceptivos de la OMS, los anticonceptivos hormonales combinados están contraindicados durante la lactancia. Siempre es aconsejable consultar a un médico para encontrar el mejor método y, principalmente, el más seguro.

15. ¿Cuándo puedo ofrecerle a mi bebé otro alimento además de pecho?

La lactancia materna se considera exclusiva durante los seis primeros meses de vida. Por lo tanto, la OMS recomienda que, a partir de esa edad, se les comience a ofrecer a los lactantes alimentos complementarios. Por lo regular, la norma es dárselos de dos a tres veces al día, entre los seis y ocho meses de edad, y tres veces al día más un refrigerio nutritivo de los nueve a los once meses.

16. ¿Cuál debe ser mi alimentación si estoy amamantando?

La Asociación para la Promoción e Investigación científica y cultural de la Lactancia Materna (APILAM) recomienda una lista de alimentos para que la madre consuma durante el período de amamantamiento, con el fin de que puedan ser aprovechados por el bebé. Por supuesto, se trata de una alimentación balanceada y saludable que integra todos los grupos alimenticios. Te recomendamos leer este artículo para conocer algunos productos que deberías consumir.

¿Has comprobado los beneficios de la lactancia materna? ¿Cómo crees que se puede seguir apoyando, normalizando y fomentando esta práctica? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios!