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10 Zonas de la casa que solemos olvidar a la hora de limpiar y que pueden asearse en pocos pasos

Ya sea por pereza o por simple descuido, hay zonas en nuestro hogar que pasan desapercibidas en la limpieza diaria. Pero en algunos casos, implementando unas pequeñas pautas podemos dejar cada rincón de la casa en perfectas condiciones y, sobre todo, evitar que las bacterias se acumulen.

En Genial.guru te hablaremos sobre los sitios de tu hogar que podrías estar olvidando a la hora de limpiar y cómo asearlos de una manera más simple.

1. Plantas

Debido a que las plantas utilizan la luz solar para realizar la fotosíntesis, una capa de polvo sobre ellas podría alterar la cantidad de iluminación que reciben. Es por eso por lo que una limpieza con un paño húmedo de vez en cuando puede aportarles un plus de salud, además de evitar posibles plagas.

2. Llaves

Normalmente, no nos detenemos a pensar en la cantidad de gérmenes que pueden llegar a acumularse en nuestras llaves. Después de meses (o años) sin haber prestado atención a su desinfección, es hora de ponerse al día con su limpieza en profundidad. Para ello, puedes hacer uso de un desinfectante. También puedes preparar una solución llenando un recipiente con agua tibia y jabón para platos. Luego, con ayuda de un cepillo de dientes, puedes usarla para limpiar las rendijas.

3. Rodapiés

Los rodapiés, también llamados zócalos, son prácticamente los que más pasan desapercibidos en la limpieza del hogar. Sin embargo, no están exentos de acumular suciedad y polvo en abundancia. Hay muchas maneras de limpiarlos eficientemente, como con agua y jabón. No obstante, si repasar cada zócalo a mano te parece una tarea demasiado tediosa, puedes hacer uso de un trapeador plano con el que, además, conseguirás alcanzar las esquinas más difíciles.

4. Parte interna de los radiadores

Los huecos interiores que tienen casi todos los tipos de radiadores son un “imán” que atrae cantidades abundantes de polvo. Una de las mejores maneras de eliminar los residuos acumulados es con la ayuda de un cepillo de radiador. Sin embargo, si no dispones de uno puedes utilizar cualquier objeto largo cubierto con un paño para eliminar el polvo adherido.

5. Interruptores

Si nos detenemos a pensar en la cantidad de veces al día que apagamos y encendemos las luces de nuestra casa, podemos hacernos una idea de todas las bacterias que pueden estar acumulándose en los interruptores sin darnos cuenta. Para limpiarlos de una manera segura hay que evitar mojar el paño o artilugio que vayamos a utilizar, ya que el líquido puede entrar por las rendijas, ocasionando un fallo eléctrico. Para su desinfección podemos humedecer ligeramente un paño con alcohol o desinfectante y frotar para retirar toda la suciedad.

6. Bombillas

Las bombillas que pasan desapercibidas en la limpieza del hogar pueden acumular grandes cantidades de polvo, lo que podría reducir su luminosidad. Antes de limpiarlas, es recomendable que no estén conectadas a la corriente eléctrica y que hayan estado apagadas el tiempo suficiente para no estar demasiado calientes. La apuesta más segura es retirar el polvo con la ayuda de un plumero; sin embargo, si las bombillas tienen grasa o cualquier otro tipo de suciedad difícil, puede ser necesario humedecer ligeramente un paño con agua.

7. Rieles de las ventanas

La lluvia, la humedad y la poca limpieza de los rieles pueden dificultar la manera en la que las ventanas correderas se abren y cierran. Para limpiarlos en profundidad, simplemente debemos añadir bicarbonato en las ranuras. Luego hay que verter agua con vinagre a partes iguales y unas gotas de jabón. Después de dejar reposar durante 5 minutos, podemos frotar con un cepillo y retirar todo con un paño húmedo.

8. Colchones

Es recomendable realizar una limpieza de los colchones cada seis meses como mínimo. Sin embargo, si este tiene malos olores, puede suponer una acumulación de bacterias que requiere una limpieza urgente. Una manera sencilla de limpiar tu colchón y de eliminar aromas desagradables es espolvoreando bicarbonato de sodio sobre él y, si es necesario, dejando que actúe cubierto durante una noche entera. Para retirarlo, simplemente aspíralo hasta que quede completamente limpio.

9. Ruedas de las sillas

Las ruedas de las sillas de oficina tienen una gran facilidad para recolectar cabellos y pelos de nuestras mascotas. Además de convertirse en una gran acumulación de suciedad, esto puede ocasionar un atasco en la parte interna, dificultando que las ruedas se muevan con facilidad. En primer lugar, debes quitarlas de la silla con la ayuda de un desarmador o palanca. Luego hay que cortar todos los cabellos atascados y retirarlos hasta que no quede ninguno.

Para limpiar la suciedad adherida, pon las ruedas en un recipiente con agua jabonosa y frota con un cepillo que permita retirar la mugre de las zonas más difíciles. Por último, vuelve a colocarlas en la silla y lubrícalas ligeramente.

10. Maletas

Los largos viajes donde nuestra maleta pasa por multitud de suelos con suciedad terminan por ocasionar una acumulación de gérmenes y bacterias en ella. Es normal que al regresar de unas vacaciones guardemos nuestro equipaje, olvidando limpiar las bolsas y maletas con las que viajamos. Para su correcta limpieza, puedes usar toallitas desinfectantes o un trapo para las manillas, y para retirar manchas y limpiar la tela bastará con frotar un paño con jabón hasta que el tejido quede visualmente más limpio. En el interior hay que retirar toda la arena y polvo con la ayuda de una aspiradora y repetir el proceso de limpieza con agua jabonosa y un trapo.

¿Hay algún sitio de tu hogar que sueles olvidar limpiar?

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