17 Historias del trabajo con las que los empleados tendrán pesadillas durante mucho tiempo

Se podrían hacer muchos chistes basados ​​en historias sobre las relaciones laborales con colegas y clientes. Los protagonistas de nuestra selección de hoy también se enfrentaron con unas situaciones tan locas en el trabajo que era imposible no compartirlas. Como, por ejemplo, la publicación sobre el pobre bagre, que fue desalojado del acuario. Lo bueno es que al final nadie resultó herido.

En Genial.guru defendemos la amistad y las buenas relaciones entre los colegas. Y esperamos que nuestros lectores no enfrenten problemas similares en su equipo de trabajo.

  • En el trabajo teníamos un viejo armario en mal estado. Una vez llegué tarde, todos los demás colegas ya se habían ido. Estaba sentada escribiendo, y de repente escuché sonidos extraños desde el armario. Tomando lo primero que tenía a mano, me dirigí al armario. Lo abrí y vi a un colega. Resultó que otros dos empleados lo habían encerrado allí. © Oídoporahí / Ideer
  • Trabajo en McDonald’s y tengo un suéter amarillo. Cuando limpio las mesas, papá viene a propósito a comer allí. Y luego grita para que todo el local escuche: “¿Dónde está mi pequeño minion? ¡Limpia esta mesa!”. © Oídoporahí / Ideer
  • En mi trabajo anterior teníamos un chat grupal. Ahí, un chico enviaba constantemente mensajes de motivación como: “¡Hola a todos! Intentemos llegar a trabajar de forma positiva. Recuerda que el universo es un espejo, así que enviemos las vibraciones correctas al mundo”. Él mismo no era muy optimista, simplemente escribía todas esas tonterías para que las vieran los jefes. © C-Nast49 / Reddit
  • Me peleé con mi insolente jefe. Renuncié y tomé de baja por enfermedad los días que me quedaban. El jefe descubrió qué clase de saboteador y malo era yo. De repente, me llamó un colega: “¡Hola! ¡¿Estás en casa?! ¿Estás cerca del trabajo?”. Le dije: “Sí, estoy cerca”. Colega: “¡Apúrate! El jefe tiró tu bagre. Lo encontré y lo puse en agua”. Fui volando allá y tomé al bagre. Tuve que trasladarlo urgentemente a un acuario temporal de 30 litros. Mañana iré a comprar un acuario para mi amigo. © MONOLIT1986 / Pikabu
  • Vino una clienta con un abrigo de piel lujoso. Estaba haciéndole el recibo, luchando en paralelo con equipos que no funcionaban. Entonces esta señora dijo: “¿Por qué tardan tanto? Llevo media hora esperando en este apestoso edificio”. Entonces mi colega no pudo resistir y dijo: “Olía bien hasta que usted llegó”. © w***key_way_ / Twitter
  • Nuestro gerente a veces me delegaba algunas de sus tareas. A cambio, recibía elogios de vez en cuando por un trabajo bien hecho. Y luego vi que la empresa había creado oficialmente un puesto para tales funciones. Bueno, supuse que era obvio que me contratarían a mí para ese puesto. Los colegas de mi departamento ni siquiera se postularon. Pero nada que ver. Al final, tomaron a un chico de otro departamento y me pidieron que lo capacitara. Me negué, diciendo que como no era lo suficientemente bueno para el trabajo, no podría hacer frente a la formación. Me llamaron histérico. Me fui después de aproximadamente una semana. Ninguno de mis colegas podía creer que me hubieran respondido de esa manera. © adpqook / Reddit
  • Una vez estaba pasando un período de prueba, y quería que los jefes me vieran capacitado. El jefe estaba a punto de irse, pero yo, tratando de demostrar lo comprometido que estaba, le respondí que me quedaría y terminaría mi informe. La cuestión es que el informe ya estaba hecho. Después de esperar unos minutos y asegurarme de que el jefe no estuviera en su oficina, imprimí el informe y lo puse en su escritorio. Luego apagué las luces, cerré la oficina con llave y fui a cenar a la cafetería de la planta baja. Me senté y vi que el jefe me estaba llamando. “¿Dónde estás?”, preguntó. “Estoy haciendo el informe”, respondí. “¡Olvídate del informe! Por cierto, ahora mismo estoy en mi oficina y lo tengo en mis manos. Así que vuelve y abre la puerta para que pueda ir a casa, por favor”. Es que me había olvidado de que el jefe tenía un balcón en su oficina, donde había estado hablando por teléfono todo ese tiempo. © Vikas Lathi / Quora
  • Un conocido puso en su estado de WhatsApp: “El mundo está lleno de locos, y uno de ellos es mi jefe”. Resultó que el jefe estaba entre sus contactos, solo que con un número diferente. Y luego le llegó un mensaje amistoso: “Qué buen estado. Me hubiera gustado poner uno así en mi época, pero WhatsApp no ​​existía entonces. Hasta mañana”. © Ashutosh Nikhil / Quora
  • Después de una noche loca, llegué al trabajo con gafas. Tenía muchas esperanzas de que el jefe aún no estuviera allí. Pregunté en la recepción y me dijeron que todavía no había llegado. Entonces estaba junto al ascensor y sentí una mano en mi hombro. Me di la vuelta y vi a mi jefe. Empecé a disculparme y admití honestamente que había tenido una noche de locos. Y él respondió: “Relájate, llegué tarde por la misma razón”. © Koustubh Sharma / Quora
  • Soy taxista, siempre tomo menos dinero de las personas mayores. Recibí un pedido para ir a la clínica, 20 dólares. Eran dos ancianas. La mayor quería averiguar el precio. En respuesta, le pregunté cuántos años tenía. Ella dijo 97. “Entonces, son 9,7 dólares para usted”. Le di el vuelto de 10, y la segunda anciana le dijo a la primera: “¿Por qué te sumaste 10 años?”. © Fatherbig / Pikabu
  • Trabajo como auditor. La vendedora encargada siempre trata de meterme palos en las ruedas. Estaba revisando la mercancía, un colega estaba sentado en la recepción, la encargada también estaba allí. Me di vuelta, solo vi a mi colega, y le pregunté: “¿Dónde está la yegua?”. El colega se avergonzó y preguntó: “¿Cuál?”. En ese momento, ella se levantó de la recepción y me miró con los ojos desorbitados. Entonces dije: “Cuál va a ser, la dueña del departamento, que se suponía que nos iba a traer las llaves”. Menos mal que mi colega me siguió el juego, ya que no existía ninguna dueña. © yurban17 / Pikabu
  • Una amiga que trabaja en una farmacia me contó que a lo largo de febrero, el propietario insinuó que el 8 de marzo todas las empleadas iban a obtener un hermoso regalo. Y cuando llegó el día, formó a todo el equipo, las felicitó y le entregó a cada una de ellas una tarjeta de descuento en su farmacia. © Lee222 / Pikabu
  • Estábamos chateando con un colega, cuando de repente el jefe llamó y me pidió que compartiera la pantalla para mostrar urgentemente la presentación semanal. Como tenía prisa, me olvidé de cerrar la charla con el colega. Entonces él empezó a mandar mensajes sobre nuestros jefes, uno tras otro. Para detener esto de alguna manera, me disculpé y traté de cerrar el chat. Pero sin querer, abrí toda nuestra conversación en pantalla completa. Al final, se me agradeció por una presentación realmente ilustrativa. © Gaurav Deshmukh / Quora
  • En el trabajo anterior, todo el personal fue despedido el mismo día. El jefe puso una mesa elegante y les pidió a todos que tuvieran paciencia con el pago de los salarios. Pidió que le diéramos la oportunidad de salir del hoyo, y que luego lo pagaría todo. Al día siguiente fui a la inspección del trabajo. Se lo conté a un excolega y él me dijo que eso no era noble. Un par de meses después, los excolegas crearon un chat general para discutir cómo castigar al jefe. No le había pagado a nadie. Y yo, no siendo noble, fui la única que recibió todos los pagos. © Oídoporahí / Ideer

“Un colega no quiso participar en la compra de agua para el dispensador”.

  • Había una colega muy joven en el trabajo: 21 años. Estaba embarazada y su boda era en un mes. Hablaba solo sobre cómo y a quién pedirle prestado ropa para el bebé, la carriola, la cuna, etc. Argumentaba que no era por mucho tiempo, ya que el niño crecería. Al mismo tiempo se compró un vestido de novia en el salón más caro. O sea, ella sí necesitaba un vestido bueno para una sola ocasión, pero ¿para qué comprarle cosas nuevas al bebé? © Oídoporahí / Ideer
  • Una compañera de clase trabajó una vez como secretaria en el tribunal de nuestra ciudad. Me contó que una vez se presentó una demanda de divorcio, la determinación del lugar de residencia de un hijo menor común y el reclamo de la pensión alimentaria. Todo estaría bien, pero los cónyuges no tenían hijos. Resultó que se trataba de un perro que habían comprado durante el matrimonio, y con el que cada uno de los cónyuges quería quedarse. © Anastomus / Genial.guru
  • A menudo se dejaban tazas y platos sucios en las mesas de trabajo. Por la mañana los encontrábamos allí ya limpios. Un día, una colega llegó muy temprano y vio a la señora de la limpieza que tomaba y lavaba nuestros platos y tazas en un balde de agua negra y los frotaba con trapos para el piso. Hubo un escándalo y la señora de la limpieza dijo que no estaba obligada a lavar esos trastes. Pero nadie tampoco se lo había pedido. © Elnura Barakanova / Facebook

¿Qué casos interesantes tuviste en el trabajo?

Imagen de portada Oídoporahí / Ideer
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