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18 Lectores de Genial compartieron algunos de sus sueños, que sin duda recordarán toda la vida

Pasamos un tercio de nuestra vida (alrededor de 26 años) durmiendo. Sueños proféticos, emocionantes, místicos y absurdos nos trasladan a otro mundo. Y a veces ni siquiera queremos que suene el despertador para que no nos arruine todo eso.

En Genial.guru leímos en un abrir y cerrar de ojos varias historias acerca de los sueños de nuestros lectores y decidimos publicar las más extraordinarias.

  • Días antes de mi boda, soñé con mi difunto abuelo y me dijo: “¡Que se no te ocurra casarte con Antonio!”. Como resultado, mi matrimonio fue infeliz y sufrí durante toda mi vida. © Irina Kalistratova / Facebook
  • Cuando era pequeña, siempre tenía el mismo sueño. Era como si estuviera jugando a la pelota con mi mamá afuera del hospital donde ella trabajaba. De pronto, se acercaba una mujer con el cabello corto, de estatura baja, tomaba la pelota y la tiraba de tal forma que se fuera bajo el porche del hospital y mi mamá terminaba yendo a recogerla. Después de 5 años, vi a esta mujer en la vida real y por su culpa mis padres se divorciaron. © Lilia Sviridenko / Facebook
  • Tuve un sueño. En mi sofá veía una carta de naipes (jota negra) y me decía: “Me harté de vivir con tu padre, quiero vivir contigo”. Pronto mi padre murió y adopté a su gato negro. A menudo miraba al vacío, como si estuviera viendo a alguien. Me gustaba mucho ese gato. Pero murió 3 años después a causa de la diabetes, al igual que mi padre. © Svetlana Ostrovskaya / Facebook
  • Cuando era pequeña, me regalaron un gato y lo llamé Oreo. Un día por la noche soñé que el gato me estaba diciendo que no le gustaba ese nombre. Le pregunté: “¿Y entonces cómo te tengo que llamar?”. Él: “Milo”. A partir de ese momento, toda la familia lo llamó Milo. Pero lo más importante es que después de eso, él nos hacía caso. © Adolatkhon Yarasheva / Facebook
  • Soñé que me sacaba un empaste de un diente recién curado. Por la mañana le conté ese sueño a mi madre. Le señalé con el dedo el diente y luego el empaste salió volando y se quedó en mi mano. © Irina Latysh / Facebook
  • Una vez tuve mucha suerte. Soñé que me ganaba una motocicleta en la lotería. Se veía genial y era de color rojo. ¡Soy un motociclista! Por la mañana traté de recordar en dónde la había estacionado. Por desgracia, no me acordé. Tal vez me sigue esperando en algún lado, pobrecita... © Ivan Leonchik / Facebook
  • Soñé con un pasillo y 3 habitaciones con los letreros: “Pasado”, “Presente” y “Futuro”. Empecé a entrar en cada habitación. Entré al pasado. Vi que estaba en el patio de mi abuela, en donde había pasado toda mi infancia desde que estaba en la cuna. Después, entré a la habitación con el letrero “Presente”. Yo estaba en casa, tenía mi primer teléfono Nokia y una botella vacía con una nota adentro. Rompí la botella, la saqué y traté de leerla. Pero era imposible, ya que estaba escrita con letra pequeña y la tinta había manchado todo. Solo me faltaba entrar a la habitación con el letrero “Futuro”. No entré, ya que tuve miedo de no saber si podría vivir sabiendo eso. © Olga Kolesnikova / Facebook
  • Soñé con una amiga de mi infancia. Ella me decía que estaba esperando un bebé. Y yo le respondía: “Yo también”. Me desperté, la llamé, se lo conté y nos reímos. Un mes después me enteré de que estaba embarazada de mi tercer bebé. Posteriormente, mi amiga me contó que también estaba esperando a una niña. Finalmente, nuestros hijos tienen 2 meses de diferencia. © Anna Kipik / Facebook
  • Soñé que era un frasco de guisantes verdes que se ubicaba en la repisa de la puerta del refrigerador. Sentía tanta tranquilidad, oscuridad, frescura... ¡Qué maravilla fue ser un frasco cerrado! Fue uno de mis sueños más extraños. Soñé con esto cuando mi hijo era pequeño y muy inquieto. Me desvelaba mucho y estaba estresada. © Yulia Aleeva / Facebook
  • Tenía 12 años y soñé que estaba dando a luz. Se tiene que tomar en cuenta que en ese momento no había visto ninguna película ni leído ningún libro sobre esto, y nadie había hablado conmigo sobre este tema. Ni siquiera en esa época tenía menstruación. El sueño fue tan vívido: un médico, una partera y sus conversaciones. Al final, di a luz a un niño. Me desperté y recordé este sueño por el resto de mi vida. Posteriormente, di a luz a un niño y en ese mismo momento del parto sentí que ya había experimentado eso antes. © Elena Schegoleva / Facebook
  • Mientras estaba soñando por la noche, se me ocurrió una idea genial. Fue tan genial que encendí la luz, me quedé pensando y riendo de alegría. Me levanté, lo anoté y me volví a dormir. Por la mañana fui a leer mi apunte y me quedé pasmada. Era algo muy absurdo. Tenía escrito un conjunto de palabras, algunas de ellas estaban tachadas y había puesto un signo de exclamación. Al final terminé perdiendo esa genial idea. © Alla Gizzatullina / Facebook
  • Hace poco soñé que era conductora de un autobús y que conducía cantando canciones. Me detuve, cientos de hámsteres se empujaban entre sí para entrar y gritaban: “¡Solo tengo un billete de gran denominación! ¿Tendrás cambio?”. Nunca he manejado un autobús y no tengo hámsteres. ¿De dónde habrá venido todo esto a mi cabeza? © Pirámide / Genial.guru
  • Una noche antes de dar a luz, tuve un sueño. Entré en la habitación, y allí todo el espacio estaba lleno de relojes: en las paredes, en el suelo y en el techo. Y todos marcaban diferente hora. Salí a un pasillo y me encontré con un amigo. Le pregunté qué hora era. Miró su reloj y me dijo: “Son las siete y media”. Mi hijo nació exactamente a las 7:30 del mismo día. © Tamara Talalakina / Facebook
  • Tuve un período difícil en mi vida y estaba deprimida. Un día me llamó una amiga con quien no había hablado durante mucho tiempo. Me dijo: “¿Estás bien? Soñé que alguien me llamaba y me decía que mi amiga estaba triste y que solo yo podía ayudarla”. Después de escucharla, comencé a llorar. Nos encontramos y hablamos, sentí un poco de alivio. © Nozima Usmanova / Genial.guru
  • Me acuerdo mucho de un sueño que tuve en mi infancia. Mi mamá me despertaba diciendo que tenía que ir a la escuela. Me levanté, hice mi cama, me quité el pijama, me cambié, fui al cuarto de baño y abrí la puerta. Allí mi papá y mi hermano estaban flotando sobre los cojines del sofá en la bañera. Fue entonces cuando me di cuenta de que todavía estaba soñando, aunque todo se veía muy real. © Dedee / Genial.guru
  • Un día soñé con un amigo que era actor. Entré al cine y él estaba vendiendo entradas. Me regaló un boleto, porque éramos amigos, y entré a ver una película. Se trataba de mística, brujas, duendes y personajes de otro mundo. Seis meses después, fui a visitar a mis familiares y por casualidad me encontré con este amigo. Resultó que había venido para el estreno de su película y me dio un boleto. Al final esa resultó ser la misma película de mi sueño. © Anastasia Yasenetskaya / Facebook
  • Soñé que aprendía a comunicarme telepáticamente con mi gata. Ella me decía: “Puedes preguntarme todo lo que te interese”. Yo: “¿Es cierto que los gatos ven lo que los humanos no pueden ver?”. Ella lo confirmó y sus ojos comenzaron a seguir algo. Me asusté y me desperté. Este sueño lo tuve al momento de nuestra mudanza a un nuevo hogar. Nuestra gata es muy habladora, pero estaba muy callada en el nuevo departamento. Nos reímos diciendo que habíamos dejado a nuestro duende en el departamento anterior y por eso ella no tenía con quién hablar. Cuando fuimos a nuestro departamento anterior, por diversión dijimos: “Duende, ven con nosotros”. Lo percibimos como una broma, pero después de eso, nuestra gata de nuevo comenzó a “hablarnos”. © Irina Eryomenko / Genial.guru
  • Soñé con una tontería. Un hombre me invitaba a pasar a un lugar diciendo que obtendría un placer sobrenatural. Entré y vi que había una fila de interesados. Estaban llamando a uno por uno, pero después nadie salía. Llegó mi turno y nadie me llamaba. No aguanté, entré, estaba todo oscuro y se escuchaba un ronroneo. De repente, escuché una voz: “Aún no te han llamado”. Me puse furioso y exigí que me mostraran un placer celestial. Luego me respondió: “Tu despertador sonará ahora, ya que eres tan descarado”. Sonó el despertador y me desperté. Se lo conté a mi esposa y se puso a reír. Me dijo: “Cálmate. Si escuchaste un ronroneo, posiblemente allí las personas estaban acariciando gatos”. Podría ser una buena versión. © made_in_ekb / Genial.guru

Cuéntanos aquellos de tus sueños que podrían complementar perfectamente esta recopilación.

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