11 Alertas de tu cuerpo que podrían indicar prediabetes (y cómo actuar a tiempo)

Salud
hace 20 horas

¿Tu cuerpo está un poco... raro últimamente? Puede que estés tan hinchado como para irte flotando o que tu aliento deje inconsciente a un vampiro. Que no cunda el pánico, a tu cuerpo le encanta dar señales de que algo no va bien. Y a veces, esas pistas son tan sutiles como un letrero de neón. La prediabetes puede asustar, pero detectarla a tiempo cambia las reglas del juego. En este artículo, te explicamos 11 extravagantes formas en las que tu cuerpo podría estar intentando llamar tu atención.

EL CONTENIDO SE FACILITA ÚNICAMENTE CON FINES INFORMATIVOS Y NO PRETENDE SUSTITUIR AL ASESORAMIENTO MÉDICO.
CONSULTA A TU MÉDICO EN RELACIÓN CON TU ESTADO DE SALUD.

Qué es la prediabetes

La prediabetes se produce cuando los niveles de azúcar en sangre son ligeramente elevados, pero no lo suficiente como para clasificarla como diabetes de tipo 2. Suele deberse a la resistencia a la insulina, es decir, a que el organismo no utiliza la insulina de forma eficaz, lo que hace que el azúcar se acumule en el torrente sanguíneo.

¿Lo más complicado? La mayoría de la gente no nota ningún síntoma.

1. Aumento de la sed y la micción

Sentir sed todo el tiempo y tener ganas de orinar a menudo son signos frecuentes de prediabetes. Esto se debe a que los riñones no pueden manejar el exceso de azúcar en la sangre. En su lugar, el azúcar pasa a la orina y extrae líquidos del organismo. Como resultado, orinas más y te deshidratas. Para compensar los líquidos perdidos, bebes más, lo que te lleva a ir más veces al baño.

La mayoría de la gente orina entre 6 y 7 veces al día. Lo normal es orinar entre 4 y 10 veces al día, siempre que sea constante y no aumente repentinamente.

2. Fatiga

La fatiga constante es otro signo frecuente de prediabetes. Al igual que ocurre con el hambre, las células no pueden recibir suficiente glucosa para obtener energía. Además, orinar con frecuencia provoca deshidratación, lo que te hace sentir aún más cansado.

La fatiga puede deberse a muchas razones, como una dieta rica en carbohidratos, demasiada cafeína o el envejecimiento. Pero si además tienes sed, hambre u orinas con frecuencia, puede ser un signo de diabetes.

3. Visión borrosa

La visión borrosa puede ser un signo precoz de prediabetes, no solo un problema ocular. Un nivel elevado de azúcar en sangre provoca desplazamientos de líquido que hacen que el cristalino del ojo se hinche y cambie de forma. Esto afecta al enfoque, haciendo que las cosas se vean borrosas o desenfocadas.

Con tratamiento, los niveles de azúcar en sangre pueden estabilizarse y la vista suele volver a la normalidad. Pero si la diabetes no se trata, estos cambios pueden empeorar y provocar ceguera.

4. Hormigueo o entumecimiento en manos o pies

El entumecimiento, hormigueo o dolor en manos, pies, dedos de las manos o de los pies es otro signo frecuente de prediabetes. Un nivel elevado de azúcar en sangre afecta al flujo sanguíneo, lo que provoca daños en los nervios. Como las manos y los pies están más alejados del corazón, suelen ser los primeros afectados.

Mantener el azúcar en sangre bajo control puede mejorar la circulación y aliviar estos síntomas.

5. Aumento del hambre

El hambre constante, junto con la sed y la micción frecuente, es uno de los tres signos principales de la prediabetes. Cuando el organismo no produce suficiente insulina o no puede utilizarla correctamente, no puede transformar los alimentos en glucosa para obtener energía. Esto deja a las células hambrientas, provocando un hambre que no desaparece después de comer. De hecho, comer más puede elevar aún más el nivel de azúcar en sangre.

Si sientes hambre todo el tiempo, incluso después de las comidas, considera la posibilidad de acudir al médico. Esto es importante, aunque no tengas otros síntomas de diabetes.

6. Heridas de curación lenta

Los cortes y heridas que cicatrizan lentamente pueden ser un signo de prediabetes. Un nivel elevado de azúcar en sangre provoca inflamación y un flujo sanguíneo deficiente, lo que dificulta la reparación de la piel dañada.

Esto es especialmente frecuente en los pies, donde las llagas pueden provocar complicaciones graves. Si tus cortes y heridas tardan en curarse más de lo habitual, habla con tu médico.

7. Síntomas gastrointestinales: flatulencia, estreñimiento e hinchazón

Problemas digestivos como el estreñimiento, la hinchazón y los gases pueden ser signos de prediabetes. Un nivel elevado de azúcar en sangre puede afectar a los nervios que controlan el aparato digestivo, ralentizando la digestión y provocando estreñimiento. Una mala digestión también puede provocar hinchazón y exceso de gases.

Mantener estables los niveles de azúcar en sangre puede ayudar a mejorar la digestión. Si estos síntomas persisten, habla con tu médico, sobre todo si se combinan con otros signos de diabetes.

8. Mal aliento y boca seca

La prediabetes aumenta el riesgo de enfermedad de las encías, también conocida como enfermedad periodontal, que es la causa del mal aliento.

La sequedad bucal provocada por el alto nivel de azúcar en sangre reduce la saliva y proporciona a las bacterias un caldo de cultivo. ¿Cuál es la consecuencia? Esa sensación de boca seca.

9. Problemas de la piel como erupciones, manchas oscuras y picores

Un nivel elevado de azúcar en sangre puede provocar erupciones cutáneas, sequedad y picor en la piel. Cuando el exceso de azúcar sale del cuerpo a través de la orina, extrae líquidos de los tejidos, incluida la piel, el órgano más grande del cuerpo. Rascarse las zonas secas puede romper la piel y aumentar el riesgo de infección.

La acantosis nigricans es otra afección cutánea relacionada con la prediabetes. Produce manchas oscuras y aterciopeladas que suelen aparecer en los pliegues de la piel, como el cuello, las axilas, las ingles, los codos, las rodillas y los nudillos. Aunque puede afectar a personas sanas, suele ser un signo de prediabetes o diabetes.

10. Dolores de cabeza, cambios de humor y problemas de concentración

Dolores de cabeza, cambios de humor y problemas de concentración pueden ser signos de prediabetes. Los niveles altos o bajos de azúcar en sangre afectan a la función cerebral, provocando dolores de cabeza y dificultades de concentración. Las fluctuaciones de azúcar en sangre también pueden afectar al estado de ánimo, provocando irritabilidad o ansiedad.

Controlar los niveles de azúcar en sangre puede ayudar a reducir estos síntomas. Si persisten, especialmente juntos con otros signos de diabetes, consulta a tu médico.

11. Infecciones por hongos

Los hongos sobreviven con el azúcar. Por lo tanto, un nivel elevado de azúcar en sangre crea las condiciones óptimas para que se produzcan infecciones por hongos, especialmente en zonas cálidas y húmedas como la boca, los genitales y los pliegues de la piel.

Cómo detener la prediabetes

Tener prediabetes no significa que vayas a padecer diabetes. Pero es una llamada de atención. ¿Y la buena noticia? Unos sencillos cambios pueden ayudarte a darle la vuelta a la situación.

  • Come más sano. Elige alimentos bajos en grasas y calorías. Elige verduras, carnes magras, cereales integrales y grasas saludables como el aguacate y el pescado. Evita los alimentos procesados y limita la carne roja.
  • Haz ejercicio con regularidad. Mover el cuerpo ayuda a utilizar mejor la insulina. Intenta realizar entre 30 y 60 minutos de actividad moderada, como caminar, montar en bicicleta o nadar, al menos cinco días a la semana. Comienza despacio. Aumenta la actividad a medida que avances.
  • Pierde peso extra. Bajar solo un 5-10 % de tu peso puede reducir el nivel de azúcar en sangre. La clave está en una alimentación sana y en hacer ejercicio. Un gimnasio, un entrenador o un compañero de entrenamiento pueden ayudarte a mantener la motivación.
  • Deja de fumar. Fumar aumenta la resistencia a la insulina. ¿Necesitas ayuda? Prueba con parches de nicotina, chicles o medicamentos recetados.
  • Reduce el consumo de carbohidratos. Céntrate en los carbohidratos complejos, como las verduras, los cereales integrales y las legumbres. Evita los carbohidratos simples, como los dulces, los jugos de fruta y el pan blanco.
  • Trata la apnea del sueño. Ten en cuenta también que la apnea del sueño se ha asociado a la resistencia a la insulina. Un médico puede comprobar si tienes apnea del sueño y recomendarte tratamientos como una máquina CPAP o un aparato bucal.
  • Bebe más agua. El agua ayuda a controlar el azúcar en sangre y te mantiene hidratado. Cambia las bebidas azucaradas por agua.
  • Pide ayuda a un dietista. Un dietista titulado puede elaborar un plan de alimentación que se adapte a tus necesidades.
  • Plantéate la medicación. Los cambios en el estilo de vida funcionan para la mayoría de las personas. Pero si el nivel de azúcar en sangre sigue siendo alto, el médico puede recetarte metformina.

9 Ejercicios de estiramiento que pueden sustituir una visita al masajista. ¡Haz clic aquí para cambiar tu vida!

Imagen de portada brgfx / Freepik

Comentarios

Recibir notificaciones
Aún no hay comentarios. ¡Puedes ser el primero!

Lecturas relacionadas