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Por qué las personas realmente ahorrativas se esfuerzan por ganar más en lugar de limitarse

Investigaciones realizadas en la Universidad de Princeton han demostrado que, entre más tratemos de ahorrar recursos, más rápido prevalecerá la pobreza. Por lo tanto, el intento de ahorrar en la lucha contra la necesidad no ayudará. ¿Cuál es el truco de los consejos económicos de la vida y cuándo es que el ahorro no es beneficioso? Hablaremos de esto más adelante.

No estamos hablando de situaciones en las que los ingresos disminuyen debido a problemas insuperables. Estamos hablando de personas aptas que logran ganarse la vida y que siguen raspando el fondo del barril durante años. Esto último no es una señal de los intentos de alguien de superar una crisis, sino una señal de haber aceptado la pobreza como normal. Genial.guru aprendió que esta tendencia es peligrosa por varias razones.

1. Se debe “apretar el cinturón” durante mucho tiempo y los ingresos apenas cubrirán las necesidades básicas

Regresemos a la publicación de la Universidad de Princeton. Según los científicos, satisfacer las necesidades básicas con un presupuesto escaso es un trabajo mental duro. Casi todos los recursos se destinan a combatir los efectos de la necesidad, no la causa. En pocas palabras, la persona se agota y no tiene las fuerzas para encontrar una solución. La pobreza intensifica la pobreza. Es un círculo vicioso.

Además del eterno sentimiento de cansancio, también hay un problema más: una falta crónica de experiencia. Digamos que podrías usar tu energía y tu tiempo de manera diferente:

  1. Elimina la causa del problema, que es la falta de fondos, y gana lo suficiente para un trozo de carne en un restaurante o una cena en un café.
  2. Adáptate a la situación y aprende a convertir las sobras en algo comestible.

Parece que la cantidad de trabajo en ambos casos es la misma, pero la segunda opción hará eco con un montón de problemas en el futuro. Todo porque, al adaptarse a la situación, una persona no tiene la oportunidad de desarrollarse y es poco probable que pueda considerar esta habilidad lo suficientemente relevante como para incluirla en su currículum. Todo será seguido por un agotamiento emocional y la ausencia de una perspectiva en el campo profesional de una persona. El círculo vicioso continúa.

  • ¿Pero por dónde comenzar? Al menos una parte del tiempo debe dedicarse a cambios estratégicamente importantes. Por ejemplo, buscando una actividad más rentable o un ingreso extra.

2. Ahorrar para una compra grande con un presupuesto pequeño es un suicidio financiero

Cuando una persona no tiene suficiente dinero para una buena alimentación y atención médica de calidad, la decisión de ahorrar para un departamento (un automóvil, un nuevo iPhone, etc.) es un salto hacia un precipicio financiero.

Imaginemos la siguiente situación: “¿En qué debería pasar alguien 10 años de su vida mientras resuelve su problema de vivienda?”.

Opción 1: Comes fideos instantáneos durante 10 años y luego te sientes orgulloso de tener tu propio departamento. Después de 10 años, una persona podrá pagar un sándwich con tocino una vez por semana. Sin embargo, para ese momento, será necesario ahorrar dinero para las bodas de los hijos que han crecido, por lo que el tocino tendrá que esperar nuevamente. Pero esa ya es otra historia...

Opción 2: invierte en experiencia y conocimiento durante los primeros 5 años y resuelve el problema de la vivienda en los próximos 5. O no resolver el problema de vivienda y, en cambio, seguir alquilando un apartamento o pasando el invierno en una cabaña en la playa. Lo importante aquí es que, después de 10 años, la opción 2 da la oportunidad de intercambiar tus conocimientos por un salario más alto y el derecho a elegir. En la primera opción, una persona deberá continuar disminuyendo sus gastos y perdiéndose las alegrías de la vida.

  • ¿Qué hacer si quieres comprar un departamento y tus ingresos son muy limitados? Al principio, debes destinar una parte de tus recursos a la obtención de mejores condiciones salariales. Por ejemplo, invierte en una nueva especialidad, múdate de ciudad a una con mejores oportunidades o compra aparatos y herramientas que aumenten tu productividad.

3. El ahorro de recursos requiere de inversiones iniciales

“Invertir” y “ahorrar recursos” son conceptos que no solo se aplican a los economistas, sino también a cualquier persona. Por ejemplo, la persona que compra un lavavajillas también es un inversionista: invierte dinero en un electrodoméstico para ahorrar tiempo y energía. Su proyecto llamado “Familia” se beneficiará de ello.

Las inversiones en la vida cotidiana también traen beneficios materiales. Cosas como la calefacción central de un departamento, un congelador para bayas e incluso una sartén que no arruina la carne son rentables, pero requieren una inversión inicial. En cualquier caso, el siguiente principio funciona bien: “para ahorrar, prepárate para gastar más”.

  • ¿Esto significa que el ahorro de recursos debe posponerse si tienes un salario bajo? No. Porque el dinero, el tiempo y la energía no deberían desperdiciarse. No importa si eso significa chuletas quemadas o si estás pagando de más por las facturas del hogar, cualquier cosa que consuma tus recursos está en la lista. Para cerrar esos “agujeros negros” más rápido, debes pensar en cómo aumentar tus ingresos.

4. Sería mentirte a ti mismo pensar que negarte a usar algo debido a “tus circunstancias” es racional

La austeridad es convertir las sobras de comida en un platillo, incluso si tu dieta no está limitada por el presupuesto. Cuando el refrigerador está vacío, es una historia diferente llamada desesperanza. Esto también se aplica a cualquier trabajo doméstico, así como a los intentos de hacer algo servible de la basura.

Aquí se puede argumentar: “¿Acaso debo avergonzarme de que me encante cocinar?”. No. Simplemente estamos hablando del derecho a elegir de nuevo. El dinero permite abstenerse de cocinar, tu actividad favorita, e ir a una cafetería cuando no sabes qué hacer o tienes dolor de cabeza. Sin embargo, cuando tu billetera está vacía, siempre estarás en esta situación.

  • Al evaluar tu austeridad, es importante no invertir la causa y la consecuencia. Puedes jactarte de preparar algo sabroso con casi nada. Pero es un desperdicio no aprovechar ese talento para ganar un poco de dinero extra.

5. Entre más bajo sea el ingreso, menos son las posibilidades de ahorrar en los productos con descuento

Por supuesto, abstenerse de comprar por impulso es una decisión sabia y siempre es mejor verificar y seguir tu lista de compras para evitar comprar productos innecesarios. Sin embargo, algunos productos se pueden comprar incluso si no están en la lista, como detergentes y productos de limpieza con una larga vida útil, siempre y cuando el precio sea lo suficientemente bueno,

Al tener bajos ingresos es menos aplicable el consejo de seguir las promociones y ahorrar en lotes al por mayor. Al menos teniendo en cuenta que no existe la posibilidad de “congelar” los fondos sin perjudicar otros objetos de gastos. Frecuentemente se tiene que elegir entre grandes empaques de un artículo y pequeñeces domésticas con las cuales un salario reducido no es suficiente.

Cuando tus ingresos son bajos, el consejo de aprovechar ofertas y ahorrar en productos a granel es menos realista. Todo porque no hay oportunidad de “congelar” tus fondos sin perjudicar tu presupuesto. A menudo tenemos que elegir entre grandes paquetes de productos y pequeñeces del hogar. y un pequeño salario no podrá cubrir todo.

6. Al mismo tiempo, un ingreso alto ofrece la posibilidad de evitar las promociones

Una cosa es cuando la promoción se aplica a un producto de buena calidad, pero cuando el trato hace que parezca que estás jugando a la ruleta rusa, es algo completamente diferente. Cuanto más bajos son los ingresos, más a menudo los compradores corren riesgos. Por ejemplo, podrían intentar comprar pescado que ya se ha echado a perder.

Las posibilidades de autoengaño también aumentan cuando se le ofrece a un comprador algo falso en lugar de un producto delicioso y saludable. Los “camarones” de pescado molido, el caviar falso y piezas de arenque teñidas llamadas “salmón” son mucho más baratos que los “originales”, pero pierden al comparar precio y calidad.

7. Las opciones económicas a menudo implican riesgos para la salud

La pobreza hace que se nos ocurran muchas malas ideas, por ejemplo, reemplazar productos alimenticios saludables con salchichas hechas de piel de pollo y aromatizantes o sustituir la atención médica de buena calidad con remedios caseros sospechosos. La mayoría de las veces, el cuerpo no responde de inmediato a la privación: almacena su “resentimiento” durante años y luego “le da una factura a su propietario”.

Los científicos confirmaron que el efecto de la pobreza en la salud no solo tiene que ver con la calidad de los alimentos o los servicios médicos. La falta de dinero es un estrés en sí mismo, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar diabetes y enfermedades infecciosas y cardiovasculares. Este estrés también afecta el ADN, creando condiciones biológicas para la depresión.

  • Es improbable que la abundancia de productos en el refrigerador aparezca de la nada. Al mismo tiempo, preocuparse es algo que sigue tanto a los ricos como a los pobres. Sin embargo, las personas deben actuar de manera sabia y no dañar su salud. Las visitas oportunas a los médicos y el principio “menos es más”, cuando se refiere a la dieta, pueden ayudar a evitar muchos problemas.

8. Los trucos de ahorro populares no garantizan un buen resultado

Cuando las personas tienen que reducir sus gastos, comienzan a utilizar los consejos de los canales de bricolaje o encuentran formas más “baratas” de hacer las cosas. Estos pueden ser útiles hasta el momento en que comienzan a desafiar el sentido común. La descripción de los trucos rara vez contiene todos sus posibles riesgos, por lo que es probable que, en la búsqueda de ahorrar recursos, puedas terminar perdiendo dinero o tiempo (en el mejor de los casos).

  • Usar una calculadora puede disipar cualquier duda. Todo lo que necesitas hacer es comparar números en 2 columnas que son “me ahorrará dinero” y “puede arruinar el artículo”.

9. Bienestar emocional bajo amenaza

Negarse a descargar emocionalmente por el bien de la riqueza material para ahorrar dinero parece natural. Sin embargo, no servirá de nada. Los planes de negocios y las buenas ideas nacen en la cabeza, lo que significa que deben mantenerse claros. Si las condiciones de vida no son saludables, tu cerebro se concentrará en la rutina. Y según los científicos, este desorden y el cansancio emocional impiden que las personas vean su potencial y lo usen para su propio desarrollo. Si no hay inspiración, no hay energía.

¿Qué hacer? Expulsa de tus pensamientos los escenarios perjudiciales. Por ejemplo:

  • “Discuto con mi suegra todos los días. ¿Deberíamos mudarnos a otro apartamento? Pero estamos ahorrando para tener uno propio. ¿Por qué gastar dinero en alquiler, cuando podemos ahorrarlo?”.
  • “¡Los precios de los restaurantes en los centros vacacionales son muy altos! ¡Mejor me llevo mi olla de cocción lenta!”.
  • “Yo crecí sin dispositivos electrónicos ni videojuegos. Dejaré que mi hijo también haga una pistola con un palo, eso lo ayudará a desarrollar su imaginación”.

10. Al negarnos “nuestra cosa soñada”, sustituimos nuestro “sufrimiento moral” comprando otras cosas

Las necesidades humanas son infinitas, por eso siempre queremos más. Sin embargo, este hecho no justifica abstenerse constantemente de lo que deseamos porque, en este caso, comenzará a afectar la psique.

Digamos que ha pasado mucho tiempo desde que una persona se ha ido de vacaciones. Pueden ahorrar algo de dinero para el viaje, pero se sienten culpables al despedirse de esta cantidad de dinero, especialmente mientras están ahorrando. Las vacaciones se posponen debido a la culpa y se convierte en un sentimiento de insatisfacción. Como resultado, este sentimiento de insatisfacción afecta el alma de la persona a través de su billetera, “¡Me siento tan triste! Guau, camisetas con un buen descuento: ¡compensarán que no pueda viajar! ¡Me conseguiré algunas joyas de fantasía y sandalias!”.

Finalmente, una persona comienza a sustituir las cosas que necesita, que son caras, con algo más barato, pero innecesario. Estas cosas dan un golpe rápido de alegría, pero no satisfacen las necesidades principales.

  • Si este escenario se repite con frecuencia, es mejor escuchar tu voz interior, obtener lo que necesitas y protegerte de las tentaciones innecesarias en el futuro.

11. Entre más modesto sea el presupuesto, más dependerás de tus seres cercanos

La ayuda mutua es algo bueno. Pero no en los casos en que la ayuda es más cara que comprar el servicio calificado. Por ejemplo, una persona quiere ahorrar dinero y, en lugar de contratar un equipo de cargadores, le pedirá a su amigo Jack que lo ayude a mover sus muebles. Sin embargo, en el futuro, Jack podría recordarle esta deuda moral en un momento muy inesperado e inconveniente.

Entre más modesto es el presupuesto, más pertinente será el principio “llamaré a mi amigo y ahorraré en especialistas”, y es más complicado tachar de tu círculo de amigos a personas poco agradables.

Es posible ignorar los “deseos” o “necesidades” de otras personas si no cargas tus problemas sobre ellos. Por eso es más rentable dirigir la energía hacia un trabajo bien remunerado, en lugar de continuar la cadena de deudas mutuas.

  • “¡Encontrar personas que hacen un buen trabajo es una tarea simple!”, mucha gente podría pensar. ¡No lo es! Pero hay un compromiso para ayudarte a olvidar el pensamiento dañino, “¿Qué van a decir las personas?” y simplemente pagar por la ayuda. Al pagar por la ayuda de Jack, mantienes tu libertad moral. Y cuando Jack te pide que lo ayudes con las reparaciones, podrás rechazarlo o indicar el precio de tu ayuda.

Hay una conclusión común a la que llegamos después de pasar por todo lo anterior: para ahorrar dinero, debes aumentar tus ingresos. El control estricto sobre los gastos solo funciona como una medida temporal. Si sigues diciendo “no” a ti mismo cuando se trata de pequeñas y grandes alegrías, podrías muy bien depender de estas circunstancias desafortunadas y hundirte en una depresión.

Entendemos que tocamos un tema moral y delicado, pero la sección de “Comentarios” está elaborada para diferentes opiniones. ¡Todas las opiniones son bienvenidas!

¿Qué opinas sobre vivir siempre rechazando algunas cosas por “ahorrar”?

Ilustradora Yekaterina Ragozina para Genial.guru