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10 Razas de gatos que son más comunes que otras en la sección “Dejaré en buenas manos”

“¡Consigamos un gatito! ¡Mira qué linda pelotita esponjosa!”. Muchos, al ver una foto de un pequeño gatito bebé, ceden al impulso y salen a elegir un amigo de cuatro patas, pensando que seguirá siendo un pequeño bulto inofensivo. Pero con el crecimiento también llegan algunas dificultades y las peculiaridades del cuidado se vuelven evidentes: un gato necesita ser peinado constantemente; otro, por el contrario, necesita que le compren ropa de abrigo. Y con algunos gatos incluso es bueno salir a pasear.

Genial.guru decidió averiguar qué problemas inesperados enfrentan los dueños de gatos. Después de todo, sabemos que tener una mascota es una gran responsabilidad.

1. Gatos esfinge

Los esfinges son especialmente atractivos para quienes no toleran el pelo. Por supuesto, hay que recordar que no se consideran animales hipoalergénicos. Y aunque para muchos la apariencia de un Sphynx es bastante desconcertante, esta raza es famosa por su extraordinario afecto, su carácter amigable y lealtad a su dueño.

Al considerar traer un esfinge a casa, debes recordar que sobre tus hombros recaerán ciertas preocupaciones, comparables a la aparición de un nuevo miembro de la familia. “Ciertamente tienen problemas de salud (como todos los gatos y humanos). Si se lo toma de un criador responsable, se pueden evitar muchas cosas. En general, los esfinges son más caros de mantener que los gatos comunes. Deben ser revisados anualmente por un veterinario cardiólogo. También tienen enfermedades infecciosas, enfermedades de los ojos, dientes y encías. “Estos gatos necesitan una dieta especial”, dicen en el foro.

Además, lo que es inesperado para muchos, los esfinges sudan.

  • Cuando mi gato se duerme, se despierta con manchas amarillas debajo de las axilas. Ya sabes, esas arrugas sudan si duerme junto a la calefacción toda la noche. Solía ​​bañarlo todos los días, ahora con menos frecuencia, 3 veces por semana. A veces le pongo un suéter para que todas las manchas se mantengan allí. © Wahlupa / Reddit

2. Gatos persas

Los persas son gatos muy inteligentes, tranquilos y silenciosos. Si necesitan algo, no gritarán, simplemente se sentarán junto a ti y esperarán. Aman el afecto y se apegan a la familia en la que viven. Pero hay que dejarlos con mucho cuidado con los niños pequeños, especialmente los ruidosos. Esta raza es ideal para vivir en un departamento: las cortinas estarán seguras, el sillón no será rasgado.

“Por alguna razón, mi esposa prefiere esta raza de gatos, creo que es por su fotogeneidad. De hecho, se obtienen fotos muy divertidas para las redes sociales. Pero fuera de eso, estos gatos son animales muy problemáticos y fastidiosos. La limpieza del pelo (esto no me concierne) es deber de mi esposa, pero el costo de la alimentación y el veterinario recae sobre mí, y no es para nada pequeño. Y no diría que el carácter de nuestro gato es lindo”, compartió un usuario de un foro.

“Y no importa que odie los abrazos”.

“Los persas son gatos hermosos, cariñosos y tranquilos. Adecuados para personas que quieren tener una mascota tranquila, sin saltos salvajes y temperamento violento. Incluso se podría decir que son una especie de cojín de sofá. Y las desventajas son principalmente el cuidado del pelo. Hay que peinarlos todos los días. De lo contrario, el pelo se caerá, se enredará, y en algunos casos muy descuidados incluso se formará un caparazón de lana. Hay que peinarlos desde muy pequeños. Tienen canal nasolagrimal acortado, y pueden tener problemas oculares y lagrimeo constante. Suelen tener diversas intolerancias, tanto en cuanto a la alimentación como en cuanto al tratamiento. También habrá suficiente pelo en todo el departamento. Y no solo se posará en la ropa y en los muebles, sino que también flotará en el aire. Sin embargo, con una limpieza constante esto no es particularmente problemático. Además, el pelo largo se quita mucho más fácilmente que el corto”, cuenta una chica.

3. Gatos birmanos

Son animales inteligentes, activos y muy hermosos. Además, muchos propietarios notan sus ojos de un color azul inusual. Tienen un carácter pacífico, les encanta comunicarse. Pero, al conseguir un gato de esta raza, debes estar preparado para una limpieza frecuente.

“Malvavisco está probando una colcha recién lavada”.

“En pocas palabras, el problema es este: el gato pierde pelo terriblemente, lo peinamos cada 2 días, pero incluso inmediatamente después de peinarlo el pelo se le cae en mechones. Lo llevamos al veterinario, nos dijeron que era un problema relacionado con la edad, y que pasaría con el tiempo. Pero es simplemente imposible de tolerar, el pelo está en todas partes: en la comida, en los platos limpios, en los cepillos de dientes, en la ropa de cama (incluso lavada), en la cara, en la nariz, en la boca. En fin, no hay lugares donde no haya pelo”.

“Esta joven fue a una revisión de su estado cardíaco y recibió un buen informe del cardiólogo. Ahora no necesita ningún medicamento”.

Además, los expertos incluyen entre las desventajas cierta fragilidad de la raza: es mejor evitar las corrientes de aire y no dejarlos salir a la calle en la estación fría, peinarlos regularmente y controlar la higiene de los dientes. Para evitar que el gato tenga problemas de comportamiento, hay que jugar con él. Esto apoyará sus instintos naturales de caza.

4. Angoras turcos

El gato de Angora turco puede ser un gran amigo para los humanos. Estos peludos son de encariñarse con una sola persona, además, les resulta difícil soportar la soledad, por lo que se convertirán en un compañero ideal para las personas solitarias. Son sociables, juegan con su dueño con gusto. Pero se dejan acariciar solo cuando ellos mismos lo desean, y no a la llamada del dueño.

“Mi asistente favorito”.

Estos gatos son bastante activos y requieren mucha atención. Antes de llevarse un gatito bebé, hay que evaluar la posibilidad real a dedicarle suficiente tiempo a la mascota.

“Tengo un gato, un Angora turco. Lo llamamos Martín Lucifer. ¡Es una belleza sorda de hermosos ojos azules! ¡La sordera no es un obstáculo en absoluto! Es nuestro consentido desde hace 5 años. Es amigable y cariñoso solo conmigo y con mi madre. Al resto solo los soporta y lo deja claro con su expresión. Y su carácter... Es un verdadero sultán turco. Toda la casa es su territorio, y nosotros somos sus esclavos”, comparte la dueña de un gato de esta raza.

Pero también es grande el riesgo de convertirse en dueño de una mascota con un carácter más fuerte, con la que será difícil encontrar un lenguaje común. “Teníamos un gato de esta raza. Se llamaba Masya. Vivió 18 años. La personalidad de nuestro gato era horrible, siempre estaba enojado, molesto, siempre bufaba y mordía, especialmente a los extraños. Mi aversión por los gatos comenzó con este gato en particular”.

5. Munchkins

Estos adorables “gatos salchichas”, como a veces se les llama por sus patas cortas, prácticamente no causan problemas con los cuidados adecuados. Es importante acostumbrarlos a peinarse desde temprana edad, bañarlos solo cuando sea necesario, y controlar su dieta. En este caso, las apariencias engañan mucho. A pesar de la longitud de las patas, estos gatos son muy ágiles. “Saltan tan bien como corren. Sus patas, aunque cortas, son muy musculosas, lo que compensa la longitud. Tengo un munchkin y un gato de patas largas, el munchkin salta más alto”, cuenta la dueña de un gato de esta raza.

“Nuestra familia se agrandó de manera muy espontánea. Una vez, mi esposo me mostró un GIF gracioso, y sentí mucha curiosidad por saber qué tipo de gatos eran y cómo era posible que existieran. Sufriendo de otra noche de insomnio, a las 4 de la mañana llegué a un anuncio en Internet con nuestro futuro gato, que ya no era un gatito y se entregaba por una suma simbólica. La noche siguiente estaba en nuestra casa. El gato tiene 2,5 años, los viejos dueños dijeron que estaban pasando de una casa de tránsito a otra, no podían tener gatitos, no le gustaban los niños, y por eso decidieron buscarle un nuevo hogar. Ese nuevo hogar fue nuestra familia amorosa”, contó la dueña de un gato así.

6. Gatos británicos

“Me convertí en dueña de un británico hace 5 años. No puedo decir que noté algún problema especial con él. Toda mi vida tuvimos animales en nuestra casa: tanto gatos como perros. De hecho, mi esposo y yo no éramos su primera familia, primero estaba el criador, claro, luego pasó varias veces de una casa a otra. Como resultado, cuando fuimos a recogerlo, inmediatamente corrí hacia el gato, lo tomé en brazos y lo abracé. El gato estaba un poco impactado, pero tranquilo. El hijo del dueño que estaba ahí se asustó: ‘¿Qué haces? ¡Te arañará! ¡No puedes tenerlo en brazos!’. Tuvimos un largo tiempo de adaptación, tardamos mucho tiempo en elegir con qué alimentarlo. La exdueña me aseguró que ’come absolutamente de todo, desde papas hasta pepinos’. En cambio, nosotros pasamos por varias opciones de comida balanceada y le dimos carne en diferente tipo hasta que Su Alteza Británica se dignó a tomar un bocado”.

“Dejarse acariciar o tomarlo en brazos: no. Al principio tardó mucho tiempo en acostumbrarse a nosotros, luego podía estar cerca, pero sin dejarse acariciar. Aunque eso cambió con el tiempo. Quizás fue la influencia del segundo gato, que apareció más tarde, y al que le encantaba estar en brazos. Ahora todos mis conocidos están asombrados, dicen que tengo al británico más cariñoso y amigable.

Solo una vez decidió mostrar su carácter cuando mi esposo le gritó. Por la mañana, una sorpresa esperaba a mi marido en su camiseta. En cambio, yo, por ‘mal’ comportamiento, solo recibía rasguños, e incluso eso ya es cosa del pasado”.

Los británicos son gatos bastante grandes de por sí y tienden a tener sobrepeso. Por lo tanto, la cuestión de la dieta debe tomarse en serio. Para ser honesta, no entiendo en absoluto a los dueños anteriores de mi gato. ¿Quizás les molestaba el pelo? En eso estoy de acuerdo, el constante peinado y el infaltable ’estepicursor’ por todo el departamento puede ser agotador".

7. Gatos fold escoceses

Esta raza cautiva con su apariencia porque, gracias a sus grandes ojos y orejas dobladas, incluso un gato adulto parece un gatito bebé. Se sienten bastante cómodos en los departamentos, incluso en una familia numerosa. Los escoceses no tienen miedo y no huyen del ruido, son tranquilos con los niños. Se dejarán acariciar con mucho gusto, pero no es habitual que se queden sentados en el regazo.

La experiencia de una dueña solo lo confirma: “Aman las caricias, pero serán ellos quienes decidirán cuándo saltar en tu regazo y dejarse acariciar. La nuestra se despierta, come, salta sobre el regazo (ella elige de quién), se deja acariciar, rascarse el cuello, la barriga. Mira la televisión durante un par de minutos y se va a hacer sus cosas. No puedes sostenerla en brazos más tiempo del que ella quiera. Solo yo puedo rascarle la barriga”.

“Zaya agarra la piña de mi bolso siempre que la compro. La muerde, la patea ¡y luego se sienta encima!”.

“No es cierto que los gatos escoceses tengan un carácter angelical. No todos, es muy individual. Nuestro Martín, cuando creció, empezó a convertirse en un auténtico rebelde: constantemente atacaba nuestros pies, rasgaba el sillón. Y empezó a hacer sus necesidades en el piso, aunque antes solía ir a la caja de arena. Nada de lo que hicimos ayudó. Averiguamos de los amigos, que también son dueños de gatos, que muchos felinos tienen ese problema: desde cierta edad simplemente se niegan a ir a la caja de arena. Y no le gusta sentarse en el regazo, solo cuando lo decide él mismo, pero sucede muy raramente. Igual, lo amamos tal y como es”.

8. Gatos abisinios

Una mujer llamada Natalia ha estado conviviendo con esta belleza pelirroja desde hace varios años, y ciertamente no se aburre: “Los gatos abisinios son criaturas increíblemente hermosas e inusuales: pelaje brillante, orejas grandes, ojos encantadores con pestañas. Los gatos de esta raza son muy activos y requieren una atención constante, les encanta estar cerca del dueño (aunque, quizás esté en duda quién es el dueño de quién aquí). Solo se lo puede acariciar y tocar con su permiso.
Hay que elegir cuidadosamente al criador: la salud y el carácter de la mascota dependerán de su responsabilidad y cuidado.

En cuanto a salud:

  • Los abisinios tienen frecuentes problemas de articulaciones. Es necesario tener esto en cuenta y prever que la casa, de ser posible, tenga suelos blandos, es decir, con alfombras o tapetes. Esto minimiza el riesgo de lesiones al saltar (y les encanta hacerlo).

  • Los gatos de esta raza tienen alergias.

  • Los abisinios no tienen subpelo en invierno y en otoño; cuando aún no se ha encendido la calefacción, les da frío. Pero eso también tiene una ventaja: en verano no tienen tanto calor y hay menos pelo en la casa.

Nuestro gato también tiene rinitis crónica, la heredamos del criador. Por lo tanto, a la hora de comprar un animal, es imperativo exigir todos los certificados de salud del gatito.

Por naturaleza, parecen humanos con pelo. Son un poco ansiosos y esto puede causar enfermedades. A veces les encanta rebelarse. Te morderán si no les gusta algo. No se rendirán si quieren algo (y lo obtendrán); te golpearán con la pata si quieren comer, o rascarán la puerta hasta que la abras.

En general, te enamoras de ellos de inmediato, son muy espontáneos y diferentes. Aunque esto, probablemente, lo pueda decir cualquier persona que tenga un gato”.

El hecho de que los abisinios son muy tercos lo notan muchos propietarios: “¡Ya pensaba que nos habíamos topado con algún tipo de abisinio defectuoso! Leí un montón de artículos, en todos decía que no hay raza más cariñosa y obediente. Y en el caso de nuestra belleza, la miro e involuntariamente surge la idea de que fuimos engañados a gran escala. Tiene mucho carácter, si no quiere algo, ni siquiera intentes persuadirlo, es inútil. Es muy juguetón, no se queda quieto. No puedes sostenerlo en tus brazos, a veces quieres que se comporte como un gato normal, que se suba a tu regazo y se quede sentado en silencio, pero esta no es nuestra historia en absoluto. Y en general, a veces parece que no es un gato, y ni siquiera un perro, ¡sino una especie de burro! ¡Es terriblemente terco!”.

9. Gatos azules rusos

Estos gatos orgullosos, como miembros de la realeza, a menudo se comparan con gente intelectual por ser mansos, tranquilos, calmados y comportarse con dignidad. Pero al mismo tiempo, son independientes y siempre pueden mostrarte quién manda. No son exigentes en el cuidado, solo el pelo puede causar problemas. Hay que pensar de antemano en comprar o construir un poste rascador. Tan pronto como el gatito aparezca en la casa, necesitará afilar sus garras en alguna parte. Si no tiene dónde hacerlo, sufrirán las consecuencias los muebles y el papel tapiz.

El período de adaptación a veces puede llevar tiempo: estos gatos tardan mucho en acostumbrarse a lo nuevo. Por lo tanto, no les gustan las mudanzas y otros cambios. Hay que esforzarse para ganarse su confianza.

“¿Acaso el gato de alguien da mejores besos?”.

Los azules rusos tienen una capa de pelo interna gruesa y larga. Por lo tanto, hay que peinarlos aproximadamente una vez a la semana, e incluso con más frecuencia durante el período de muda. Esta raza es muy sociable, lo cual es totalmente confirmado por una mujer llamada Anna: “Tengo un gato, Vasily, que es extremadamente hablador. Tiene la boca cerrada solo cuando duerme. Según lo que cuentan otras personas que tienen azules rusos, me di cuenta de que este es un rasgo común de la raza”. Pero al mismo tiempo, no les gusta el ruido, por lo que siempre debe haber un lugar acogedor donde el gato pueda esconderse durante la llegada de los invitados. Si los dueños son ruidosos y suele haber invitados en el departamento todo el tiempo, la mascota puede volverse nerviosa y asustadiza.

“Mei no se arrepiente de nada”.

A los gatos azules rusos les encanta cazar. Así que, si los propietarios deciden tener un loro o hámster, tendrán que monitorear la jaula muy cuidadosamente.

10. Gatos bosque de Noruega

Los gatos vikingos, como se les llama a veces, se distinguen por su rara amabilidad y naturaleza amigable. No hay que preocuparse si hay niños en la familia: los noruegos se llevan bien con ellos y no los ofenden. En casos extremos, pueden simplemente alejarse tranquilamente.

El hermoso y largo pelaje debe peinarse constantemente. De lo contrario, se pueden formar enredos, lo que será un dolor de cabeza tanto para el dueño como para la mascota. Y no son tan simples con la comida. El alimento balanceado no es suficiente para ellos, es mejor recurrir a productos naturales. La mayoría de las razas no toleran bien la leche, pero los noruegos sí pueden beberla (pero 1 o 2 veces por semana, no más a menudo). Aunque para ellos no es una comida completa, sino una verdadera golosina.

Aunque estos gatos pueden vivir tanto en una casa como en un departamento, necesitan mucho movimiento. Por lo tanto, es importante proporcionarles espacio para jugar y caminar, así como ejercitar tanto su cuerpo como su mente con regularidad.

“Estos pequeños monstruos descubrieron cómo abrir el armario para sacar sus juguetes del estante superior. Y ahora fueron atrapados y se están haciendo los inocentes”.

Debido a su actividad, este gato puede causar problemas: si no le prestas atención a la mascota, destruirá todo a su alrededor, saltando por todas las superficies. “Es cierto, son unos verdaderos escaladores. Tienen garras enormes y músculos fuertes de las patas. Tengo una estantería de más de 2 m de altura y una escalera. No pasa un día sin que el gato se suba y camine sobre el estante”, compartió un dueño en un foro. Por lo tanto, definitivamente será es muy bueno si en el departamento hay un rascador de varios niveles, para que el gato pueda satisfacer sus necesidades de movilidad.

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